Carlotto aseguró que el Papa “está preocupado por la Argentina”
Francisco recibió en el Vaticano a la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, quien dijo que le fue a pedir que la Iglesia coopere con los archivos para encontrar más nietos sustraídos durante la dictadura
El papa Francisco recibió ayer en el Vaticano a la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, quien aseguró que el Sumo Pontífice "está preocupado por la Argentina".
"Hablamos de la Argentina. Está preocupado por la Argentina. Yo vine a renovar el pedido a la Iglesia para que coopere con los archivos", sostuvo la referente de los derechos humanos en alusión a la apertura de los documentos sobre el terrorismo de Estado.
Pobreza y deuda externa
En declaraciones a la prensa luego del encuentro, que duró unos 20 minutos, Carlotto remarcó que "(el Santo Padre) lógicamente sabe muy bien los serios problemas que estamos teniendo con la pobreza, que se está profundizando la deuda externa y muchas cosas más" y agregó: "Está enterado de todo y preocupado".
"Lo que hay que hacer es eso: tenernos como amigos, para levantar el país de lo que está cayendo, para recuperar lo que se está perdiendo, pero siempre en paz, porque las Abuelas no estamos de acuerdo con todo lo que sea violencia", añadió.
En el encuentro, el tercero, Carlotto advirtió que "hay algunas dificultades para acceder a los archivos porque el trámite es muy largo y engorroso. Hay que ir a la Justicia argentina y ellos mandan el pedido acá (por el Vatica-no) y acá ven si se autoriza o no", precisó y recordó que igual las Abuelas saben "tener paciencia" para continuar la búsqueda de los 300 nietos que aún no fueron encontrados.
"Fue una charla muy cálida, muy amena. Lo hice reír un poco. Lo veo como un hermano, me permito decirle cosas, ver su cara alegre. Le encontré bien, está muy ocupado y preocupado también. Hablamos de temas de violaciones a los derechos humanos. Se habló todo lo que se tenía que hablar”.
La reunión se produjo un día después de que el Papa recibiera a uno de los 250 despedidos del Inti, organismo que continúa tomado por los trabajadores en rechazo a las cesantías y la restructuración que planea el Gobier-no. El delegado Néstor Escudero, un antiguo conocido de sus tiempos de arzobispo de Buenos Aires y uno de los 250 despedidos del instituto, dijo: "Nos invitó a que nos acercáramos llamándonos cariñosamente ‘los troskos de Dios’ para brindarnos su apoyo en este momento que estamos pasando".
"Hablamos de la Argentina. Está preocupado por la Argentina. Yo vine a renovar el pedido a la Iglesia para que coopere con los archivos", sostuvo la referente de los derechos humanos en alusión a la apertura de los documentos sobre el terrorismo de Estado.
Pobreza y deuda externa
En declaraciones a la prensa luego del encuentro, que duró unos 20 minutos, Carlotto remarcó que "(el Santo Padre) lógicamente sabe muy bien los serios problemas que estamos teniendo con la pobreza, que se está profundizando la deuda externa y muchas cosas más" y agregó: "Está enterado de todo y preocupado".
"Lo que hay que hacer es eso: tenernos como amigos, para levantar el país de lo que está cayendo, para recuperar lo que se está perdiendo, pero siempre en paz, porque las Abuelas no estamos de acuerdo con todo lo que sea violencia", añadió.
En el encuentro, el tercero, Carlotto advirtió que "hay algunas dificultades para acceder a los archivos porque el trámite es muy largo y engorroso. Hay que ir a la Justicia argentina y ellos mandan el pedido acá (por el Vatica-no) y acá ven si se autoriza o no", precisó y recordó que igual las Abuelas saben "tener paciencia" para continuar la búsqueda de los 300 nietos que aún no fueron encontrados.
"Fue una charla muy cálida, muy amena. Lo hice reír un poco. Lo veo como un hermano, me permito decirle cosas, ver su cara alegre. Le encontré bien, está muy ocupado y preocupado también. Hablamos de temas de violaciones a los derechos humanos. Se habló todo lo que se tenía que hablar”.
La reunión se produjo un día después de que el Papa recibiera a uno de los 250 despedidos del Inti, organismo que continúa tomado por los trabajadores en rechazo a las cesantías y la restructuración que planea el Gobier-no. El delegado Néstor Escudero, un antiguo conocido de sus tiempos de arzobispo de Buenos Aires y uno de los 250 despedidos del instituto, dijo: "Nos invitó a que nos acercáramos llamándonos cariñosamente ‘los troskos de Dios’ para brindarnos su apoyo en este momento que estamos pasando".