Rosa Bazán llegó por la mañana a Río Cuarto y convocó a los medios con una consigna clara: no hablar de su antecesor, Darío Peralta, y dejar en claro que su permanencia en esta ciudad se limitará a lo sumo a dos meses, luego de lo cual desde Córdoba tendrán definido quién será la cara visible del ministro Luis Angulo en la capital alterna de la provincia.
La abogada cordobesa es la actual directora de Protección de Derechos de la Senaf y a esa tarea le anexará la coordinación de las áreas locales que dependen del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, es decir, el Patronato del Liberado, Mediación, Violencia Familiar y Senaf.
Entretanto, en Córdoba avanzan con la investigación interna que busca determinar si merece algún reproche legal o ético el doble rol que Darío Peralta cumplía como funcionario provincial por un lado, y como abogado defensor en un juicio por comercialización de drogas y tenencia de arma de fuego.
Con tono mesurado, Bazán enfrentó los micrófonos decidida a dar una muestra de confianza en que las últimas turbulencias no afectarán la marcha de la delegación.
-¿Viene a reemplazar a Darío Peralta?
-Yo no lo reemplazo, vengo a coordinar estas funciones, mientras se sustancia la investigación administrativa que lleva a cabo el Ministerio de Justicia. Entretanto, estaré a cargo de las tareas que él tenía asignadas.
-¿Conoce usted la marcha de ese expediente?
-No, porque eso está a cargo de la Dirección de Legales.
-¿Cuál será la prioridad de su gestión?
-Violencia familiar y Senaf, a los efectos de articular entre Municipio, Provincia y Nación todas las herramientas que posibiliten trabajar mejor en pos de los niños que tienen vulnerados sus derechos y de las mujeres que sufren violencia familiar.
Aunque evitó por todos los medios referirse al caso particular que la trajo a Río Cuarto, la abogada ofreció una respuesta genérica sobre las atribuciones que tienen los funcionarios públicos.
-¿Funcionarios de su jerarquía, tienen vedada la posibilidad de ejercer una tarea particular?
-No, mientras no haya una incompatibilidad. Yo como abogada puedo ejercer la abogacía en forma privada, lo que no debe haber es una tensión o un conflicto de intereses entre el área que tengo a cargo y el área jurídica en la que ejerza mi relación particular.
-¿Existía esa tensión en el caso de Darío Peralta?
-No lo sé, no le podría responder a eso porque no tengo acceso a esa información.
-¿Defender a una persona acusada de narcomenudeo no es incompatible con la función que desempeñaba Peralta?
-No le podría responder porque eso tendría que ver con su perfil profesional. En mi caso particular, soy abogada de familia y no tengo incompatibilidad para ejercer la profesión liberal como abogada de familia. Pero sí me generaría un conflicto ético o un choque de intereses en un caso en que los niños de una familia sufran alguna vulneración de derechos por las cuales se pida participación a Senaf.
-En el caso puntual de Peralta, participó como defensor en un juicio en el que uno de los acusados estaba bajo la tutela en el Patronato del Liberado, ¿cree que allí hubo incompatibilidad?
-Eso depende de los colegios de abogados. Es allí donde se debe determinar si hay o no incompatibilidad, y después al Ministerio de Justicia le corresponde determinar si hay alguna tensión o una incompatibilidad entre las funciones. Pero no existe una prohibición de ejercer la profesión.
La trayectoria de Bazán en Senaf le permitió trazar un diagnóstico sobre las denuncias de abusos que tienen como víctimas a niños, un tema que alcanzó alta exposición mediática por los escándalos en las divisiones inferiores de importantes clubes bonaerenses.
-¿Cree que la mediatización de esas causas alienta nuevas denuncias?
-De mi experiencia en Córdoba Capital le puedo decir que el hecho de que se brinden herramientas, como un número de teléfono desde el que se pueden hacer denuncias anónimas, o la concientización de la población de que los delitos deben ser denunciados, ha llevado a un importante aumento de presentaciones. Desde el año 2016 al 2017 hemos visto incrementadas en casi un cien por ciento las denuncias radicadas en las unidades judiciales especializadas en este tipo de delitos. Entonces, volviendo a su pregunta, yo creo que sí, que la mediatización del tema y la publicidad de dónde deben hacerse las denuncias hacen posible que hoy por hoy más gente acuda a denunciar.
Entretanto, en Córdoba avanzan con la investigación interna que busca determinar si merece algún reproche legal o ético el doble rol que Darío Peralta cumplía como funcionario provincial por un lado, y como abogado defensor en un juicio por comercialización de drogas y tenencia de arma de fuego.
Con tono mesurado, Bazán enfrentó los micrófonos decidida a dar una muestra de confianza en que las últimas turbulencias no afectarán la marcha de la delegación.
-¿Viene a reemplazar a Darío Peralta?
-Yo no lo reemplazo, vengo a coordinar estas funciones, mientras se sustancia la investigación administrativa que lleva a cabo el Ministerio de Justicia. Entretanto, estaré a cargo de las tareas que él tenía asignadas.
-¿Conoce usted la marcha de ese expediente?
-No, porque eso está a cargo de la Dirección de Legales.
-¿Cuál será la prioridad de su gestión?
-Violencia familiar y Senaf, a los efectos de articular entre Municipio, Provincia y Nación todas las herramientas que posibiliten trabajar mejor en pos de los niños que tienen vulnerados sus derechos y de las mujeres que sufren violencia familiar.
Aunque evitó por todos los medios referirse al caso particular que la trajo a Río Cuarto, la abogada ofreció una respuesta genérica sobre las atribuciones que tienen los funcionarios públicos.
-¿Funcionarios de su jerarquía, tienen vedada la posibilidad de ejercer una tarea particular?
-No, mientras no haya una incompatibilidad. Yo como abogada puedo ejercer la abogacía en forma privada, lo que no debe haber es una tensión o un conflicto de intereses entre el área que tengo a cargo y el área jurídica en la que ejerza mi relación particular.
-¿Existía esa tensión en el caso de Darío Peralta?
-No lo sé, no le podría responder a eso porque no tengo acceso a esa información.
-¿Defender a una persona acusada de narcomenudeo no es incompatible con la función que desempeñaba Peralta?
-No le podría responder porque eso tendría que ver con su perfil profesional. En mi caso particular, soy abogada de familia y no tengo incompatibilidad para ejercer la profesión liberal como abogada de familia. Pero sí me generaría un conflicto ético o un choque de intereses en un caso en que los niños de una familia sufran alguna vulneración de derechos por las cuales se pida participación a Senaf.
-En el caso puntual de Peralta, participó como defensor en un juicio en el que uno de los acusados estaba bajo la tutela en el Patronato del Liberado, ¿cree que allí hubo incompatibilidad?
-Eso depende de los colegios de abogados. Es allí donde se debe determinar si hay o no incompatibilidad, y después al Ministerio de Justicia le corresponde determinar si hay alguna tensión o una incompatibilidad entre las funciones. Pero no existe una prohibición de ejercer la profesión.
La trayectoria de Bazán en Senaf le permitió trazar un diagnóstico sobre las denuncias de abusos que tienen como víctimas a niños, un tema que alcanzó alta exposición mediática por los escándalos en las divisiones inferiores de importantes clubes bonaerenses.
-¿Cree que la mediatización de esas causas alienta nuevas denuncias?
-De mi experiencia en Córdoba Capital le puedo decir que el hecho de que se brinden herramientas, como un número de teléfono desde el que se pueden hacer denuncias anónimas, o la concientización de la población de que los delitos deben ser denunciados, ha llevado a un importante aumento de presentaciones. Desde el año 2016 al 2017 hemos visto incrementadas en casi un cien por ciento las denuncias radicadas en las unidades judiciales especializadas en este tipo de delitos. Entonces, volviendo a su pregunta, yo creo que sí, que la mediatización del tema y la publicidad de dónde deben hacerse las denuncias hacen posible que hoy por hoy más gente acuda a denunciar.

