Experiencia "Xeneize" para el fútbol femenino de Estudiantes en Buenos Aires
Estudiantes y Boca compartieron una jornada de amistosos en el complejo “Pedro Pompilio”.
Hace unos meses, el área de fútbol femenino de Estudiantes empezó a tejer una relación con la gente de Boca Juniors. El primer contacto fue Dulce Tortolo, coordinadora de infanto-juveniles del Xeneize, quien abrió el diálogo y ayudó a concretar los amistosos con los planteles de Primera. Este último miércoles, ese trabajo se transformó en cancha, en vestuario y en abrazos. Las leonas viajaron para vivir una jornada completa en el complejo “Pedro Pompilio”, en Casa Amarilla.
La actividad arrancó a las 8.30 con el partido del plantel de Primera “negro”. A las 11, la dirigencia de Boca invitó a todos los planteles a conocer La Bombonera: más de 60 jugadoras recorrieron el estadio y vivieron una experiencia difícil de describir para quienes sueñan con la pelota desde chicas.
La acción volvió a las 14.30 con dos partidos en simultáneo, el de Primera “celeste” y el de la Sub 17. El cierre, a las 16, tuvo como protagonistas a las más pequeñas: la Sub 13 se midió con las “gladiadoras” en un duelo que dejó a más de una con ganas de repetir.
Para Delfina Leal, coordinadora del femenino de Estudiantes, la jornada fue una experiencia enriquecedora. Destacó el valor individual que tuvo para cada jugadora y también lo que significa para todo el equipo de trabajo, que suma experiencia y puede medirse a nivel nacional. Porque así también se construye un club grande: con proyecto, con gestión y con chicas que aprenden que el camino que sueñan ya se puede caminar.
La experiencia en Buenos Aires no llega en un momento cualquiera. El femenino de Estudiantes viene siendo protagonista de la Liga de Fútbol Femenino de Río Cuarto, donde el Celeste se hizo respetar y pelea arriba. Lo más valioso es que ese rendimiento no se agota en una categoría. Entre la Primera y las formativas, el club cuenta con jugadoras de enorme destaque, de esas que se ganan el aplauso en cada fecha por su técnica, su carácter y su compromiso.
Detrás de esos resultados hay un trabajo sostenido, con un cuerpo técnico que acompaña, categorías que se nutren unas a otras y un sentido de pertenencia que se nota en cada entrenamiento. Es la semilla de algo grande, y el León lo sabe. Por eso la visita a Boca fue mucho más que un paseo. Fue la confirmación de que el fútbol femenino de Estudiantes ya no solo participa. Compite, se prepara y empieza a mirar de frente a los grandes.
