El barrio Pueblo Alberdi tuvo un domingo de fiesta. Es que el Centro Cultural le dio una alegría grande al quedarse con el clásico ante Asociación Atlética Banda Norte.
No fue un triunfo cualquiera, fue con goleada y el 3 a 0 final le permite ilusionarse de cara al futuro del torneo Apertura.
Es que no fue un triunfo más, fue en un clásico y son de esos que sirven para elevar la confianza de cualquier plantel. Además al Mercedario le sirvió para ratificar la gran victoria que había conseguido en la fecha anterior como visitante de Toro.
Ganó Alberdi y estuvo bien porque de los dos fue el que más lo buscó y el que mejor hizo los deberes.
Si bien el primer tiempo fue para el olvido, de los dos fue el equipo dirigido por Rodrigo Siravegna el que se mostró mejor parado, con mayor vocación ofensiva y con un leve dominio territorial y de la pelota.
Banda Norte nunca le encontró la vuelta al partido. Puso tres delanteros en cancha, pero nunca los pudo abastecer con criterio ya que perdió en el duelo del medio.
En esa etapa inicial el juego fue chato, cortado, impreciso y con escasas emociones frente a los arcos. Sólo algunos centros y remates de media distancia.
La más peligrosa de esos iniciales cuarenta y cinco minutos se dio a los 14 minutos con un tiro libre de Hugo Baigorria que por poco no sorprendió a Mayco González.
Lo mejor que le pasó a ese primer tiempo fue el pitazo de Carlos Boccolini que mandó a los protagonistas a los vestuarios para reacomodar sus ideas.
El Mercedario salió mejor
De los dos el que mejor lo hizo fue Alberdi, que salió más decidido y dispuesto a presionar más sobre la salida de su rival. Fue así que a los dos minutos cerca estuvo de abrir el marcador. Puñet le robó la pelota a Alaniz, remató buscando el palo izquierdo del arco defendido por González y el balón salió apenas desviado.
Alberdi estaba mejor parado y más decidido. Intentaba haciendo ancha la cancha y llegando por las bandas, especialmente por la izquierda con las apariciones de Puñet.
El Verde apostaba a que algún pelotazo encontrara a sus delanteros. La aproximación más concreta que tuvo fue a los 8 minutos cuando Cuello corrió por la izquierda, al ingresar al área sacó un remate bajo que Cometto contuvo sin mayor esfuerzo.
Dos minutos más tarde el juego empezó a definirse. Centro que llegó desde la derecha, González salió y rechazó con un puño. La pelota le quedó a Acosta en el borde del área. El Culón no dudó y remató con precisión para inflar la red y desatar el delirio en el Trampero.
Quedaba mucho por jugar, pero el partido empezaba a tener un dominador claro. Banda Norte sintió el impacto y no contó con los argumentos como para revertir la situación.
Alberdi tenía las ideas más claras y en ataque lastimaba. A los 12 un cabezazo de Puñet se fue apenas alto y a los 20, tras buena maniobra individual, Matías Dutto terminó definiendo a las manos de González.
El segundo llegó a los 27. Alturria apareció por la izquierda, mandó el centro para que Matías Dutto tuviera su revancha apareciendo por el otro sector y en esta oportunidad vencer al arquero.
En una goleada no podía faltar el grito del nuevo artillero que tiene el Mercedario. A los 37 Matías Dutto habilitó a Diego Azcurra, quien enfrentó al arquero y mostró su categoría.
Así pasó el clásico de barrios, en el que el festejo -y en forma merecida- fue para Alberdi ante un Banda Norte que se volvió muy preocupado por la derrota y por el rendimiento.
José Luis Debernardi
Es que no fue un triunfo más, fue en un clásico y son de esos que sirven para elevar la confianza de cualquier plantel. Además al Mercedario le sirvió para ratificar la gran victoria que había conseguido en la fecha anterior como visitante de Toro.
Ganó Alberdi y estuvo bien porque de los dos fue el que más lo buscó y el que mejor hizo los deberes.
Si bien el primer tiempo fue para el olvido, de los dos fue el equipo dirigido por Rodrigo Siravegna el que se mostró mejor parado, con mayor vocación ofensiva y con un leve dominio territorial y de la pelota.
Banda Norte nunca le encontró la vuelta al partido. Puso tres delanteros en cancha, pero nunca los pudo abastecer con criterio ya que perdió en el duelo del medio.
En esa etapa inicial el juego fue chato, cortado, impreciso y con escasas emociones frente a los arcos. Sólo algunos centros y remates de media distancia.
La más peligrosa de esos iniciales cuarenta y cinco minutos se dio a los 14 minutos con un tiro libre de Hugo Baigorria que por poco no sorprendió a Mayco González.
Lo mejor que le pasó a ese primer tiempo fue el pitazo de Carlos Boccolini que mandó a los protagonistas a los vestuarios para reacomodar sus ideas.
El Mercedario salió mejor
De los dos el que mejor lo hizo fue Alberdi, que salió más decidido y dispuesto a presionar más sobre la salida de su rival. Fue así que a los dos minutos cerca estuvo de abrir el marcador. Puñet le robó la pelota a Alaniz, remató buscando el palo izquierdo del arco defendido por González y el balón salió apenas desviado.
Alberdi estaba mejor parado y más decidido. Intentaba haciendo ancha la cancha y llegando por las bandas, especialmente por la izquierda con las apariciones de Puñet.
El Verde apostaba a que algún pelotazo encontrara a sus delanteros. La aproximación más concreta que tuvo fue a los 8 minutos cuando Cuello corrió por la izquierda, al ingresar al área sacó un remate bajo que Cometto contuvo sin mayor esfuerzo.
Dos minutos más tarde el juego empezó a definirse. Centro que llegó desde la derecha, González salió y rechazó con un puño. La pelota le quedó a Acosta en el borde del área. El Culón no dudó y remató con precisión para inflar la red y desatar el delirio en el Trampero.
Quedaba mucho por jugar, pero el partido empezaba a tener un dominador claro. Banda Norte sintió el impacto y no contó con los argumentos como para revertir la situación.
Alberdi tenía las ideas más claras y en ataque lastimaba. A los 12 un cabezazo de Puñet se fue apenas alto y a los 20, tras buena maniobra individual, Matías Dutto terminó definiendo a las manos de González.
El segundo llegó a los 27. Alturria apareció por la izquierda, mandó el centro para que Matías Dutto tuviera su revancha apareciendo por el otro sector y en esta oportunidad vencer al arquero.
En una goleada no podía faltar el grito del nuevo artillero que tiene el Mercedario. A los 37 Matías Dutto habilitó a Diego Azcurra, quien enfrentó al arquero y mostró su categoría.
Así pasó el clásico de barrios, en el que el festejo -y en forma merecida- fue para Alberdi ante un Banda Norte que se volvió muy preocupado por la derrota y por el rendimiento.
José Luis Debernardi

