Cuando el árbitro Jonathan Legman pitó el final del partido, Banda Norte se quedó con sensaciones encontradas. Por un lado, la alegría por el gran triunfo por 3 a 0 sobre Lutgardis Riveros y, por el otro, el sabor amargo de saber que se le escapó el título por diferencia de gol.
Campañón el que realizó el Verde. Primero en su lucha por mejorar el promedio y segundo porque terminó perdiendo el campeonato en manos de Estudiantes por diferencia de gol. También bronca porque si en el complemento hubiese tenido la contundencia del primero, la goleada podría haber sido más amplia.
El encuentro comenzó con un trámite equilibrado e impreciso. Ninguno lograba hacer prevalecer su juego y se prestaban la pelota sin lastimar en ofensiva. Nada había pasado hasta que a los 17 llegó el primer grito sagrado de la tarde. Tiro libre desde la mitad de cancha de Abril, Navalón la baja de cabeza al medio para que Agustín Cuello sentenciara a Andino.
Con poco Banda Norte se encontró arriba en el marcador y eso le permitió ganar en tranquilidad. Riveros se adelantó en el terreno pero le costaba generar juego asociado en los metros finales para llegar a inquietar al arquero Bertelli.
Ese ir de Riveros dejaba espacios para las contras del Verde. A los 33, Prado tuvo el empate pero lo evitó Bertelli. En la contra llegó el segundo en una jugada asociada que terminó con la definición de Cuello.
Riveros iba, pero no tenía la eficacia de su rival en los metros finales. Banda Norte estaba lúcido y lo volvió a demostrar a los 43, cuando llegó un centro desde la izquierda para que Rodríguez pusiera el 3 a 0.
El complemento arrancó con la noticia que llegaba de la cancha de Estudiantes y decía que Atenas ganaba 2 a 0. Dos goles más le daban al Verde el título. En los primeros diez minutos Riveros estuvo a tiro en dos oportunidades de descontar, en una de ellas un remate rozado por Bertelli dio en el travesaño.
Con el correr de los minutos Banda Norte se fue en busca de los goles que necesitaba. Por momentos abusó del pelotazo, pero igual tuvo chances. En algunas de ellas faltó puntería y en otras respondió bien el arquero visitante.
Cuando terminó el partido de Estudiantes, en el Parque Sarmiento quedaban diez minutos por jugar. El Lobo se fue con todo. Abril se paró fue un delantero más y también contó con dos chances como para convertir. Pero el resultado no se modificó y el Verde se quedó con una goleada con sensaciones encontradas.
José Luis Debernardi
El encuentro comenzó con un trámite equilibrado e impreciso. Ninguno lograba hacer prevalecer su juego y se prestaban la pelota sin lastimar en ofensiva. Nada había pasado hasta que a los 17 llegó el primer grito sagrado de la tarde. Tiro libre desde la mitad de cancha de Abril, Navalón la baja de cabeza al medio para que Agustín Cuello sentenciara a Andino.
Con poco Banda Norte se encontró arriba en el marcador y eso le permitió ganar en tranquilidad. Riveros se adelantó en el terreno pero le costaba generar juego asociado en los metros finales para llegar a inquietar al arquero Bertelli.
Ese ir de Riveros dejaba espacios para las contras del Verde. A los 33, Prado tuvo el empate pero lo evitó Bertelli. En la contra llegó el segundo en una jugada asociada que terminó con la definición de Cuello.
Riveros iba, pero no tenía la eficacia de su rival en los metros finales. Banda Norte estaba lúcido y lo volvió a demostrar a los 43, cuando llegó un centro desde la izquierda para que Rodríguez pusiera el 3 a 0.
El complemento arrancó con la noticia que llegaba de la cancha de Estudiantes y decía que Atenas ganaba 2 a 0. Dos goles más le daban al Verde el título. En los primeros diez minutos Riveros estuvo a tiro en dos oportunidades de descontar, en una de ellas un remate rozado por Bertelli dio en el travesaño.
Con el correr de los minutos Banda Norte se fue en busca de los goles que necesitaba. Por momentos abusó del pelotazo, pero igual tuvo chances. En algunas de ellas faltó puntería y en otras respondió bien el arquero visitante.
Cuando terminó el partido de Estudiantes, en el Parque Sarmiento quedaban diez minutos por jugar. El Lobo se fue con todo. Abril se paró fue un delantero más y también contó con dos chances como para convertir. Pero el resultado no se modificó y el Verde se quedó con una goleada con sensaciones encontradas.
José Luis Debernardi

