Bruno Sepúlveda parece haber tomado las cosas donde las dejó. El Fino fuel el máximo goleador de Estudiantes en el Federal A y arrancó con un doblete la Primera Nacional. “Faltó el tercero”, bromea el nacido en Viedma, que marcó en el triunfo 3 a 0 del León ante Temperley.
“Para nosotros fue un gran comienzo. No sé si soñado, pero creo que esperábamos poder ganar y marcar la diferencia acá en el Candini, que es algo que venimos haciendo desde hace mucho. Temperley es un rival muy duro”, señala el delantero sobre lo que significó la victoria en el debut. Agrega que uno de los objetivos para esta temporada es continuar con la fortaleza del equipo en el estadio de la avenida España, donde el Celeste no pierde desde hace 31 encuentros.
“Creo que el primer gol abrió el partido, el penal fue clave”, afirma el atacante sobre las razones por las cuales el Celeste ganó en su debut. Remarca además que los tres goles fueron muy importantes por el momento en el que se dieron, ya que el segundo y el tercero fueron en el final de la primera etapa y el inicio de la segunda parte.
El Fino indica que esa capacidad para golpear en los momentos justos vino de la mano de una gran eficacia, sobre todo en los primeros 45 minutos. “Ellos tuvieron uno o dos remates en el primer tiempo que se fueron cerca y una que el Chupa (Adrián Peralta, arquero del Celeste) tuvo que embolsar. Nosotros llegamos dos veces o tres y pudimos convertir dos”, explica.
Más allá de un comienzo vertiginoso y algo desordenado, cuestión a la que contribuyó un rival complicado, Estudiantes volvió a dar la impresión de ser un equipo que tiene muy en claro su libreto. Atrás quedó cierta incertidumbre sobre cómo iba a influir la ansiedad por el debut. “Yo estaba ansioso porque quería volver a jugar. Después que empezó el encuentro se nos pasó, pudimos ser un equipo compacto y solidario. Estamos muy contentos por cómo se dio el partido”, manifiesta Sepúlveda.
La ansiedad previa, que luego se transformó en euforia por el triunfo, estuvo en gran parte dada por la expectativa de la gente. “Fue muy lindo todo lo que se vivió la semana previa. Uno por ahí iba escuchando lo que pasaba acá en el club, con gente que iba haciéndose socia y comprando las entradas. Por suerte, ayer le pudimos regalar un triunfo y terminamos la noche festejando”, comenta el delantero.
Sepúlveda cuenta todas estas sensaciones debajo del arco que da a las canchas de tenis. Allí donde el viernes a la noche marcó el 3 a 0. Lo hace rodeado de su familia, entre la que se encuentra su hija, también futbolera. “Estoy muy contento con el rendimiento individual mío por como vengo entrenando y porque uno ve que el trabajo da sus frutos”, dice el Fino y agrega que para eso es clave lo bien que se siente en el club. “Es muy bueno tener compañeros que nos asisten a los delanteros y nos dejan en buena posición para convertir. Eso a veces no se ve, pero también es muy importante”, añade.
El domingo que viene Estudiantes viajará a Buenos Aires para enfrentar a Platense. El Calamar cerrará la fecha ante Ferro mañana a las 21.05, por lo que el León tendrá unos días más de descanso. “En esta categoría un tiempo más que tengas para recuperarte puede ser una gran ventaja. Trataremos de aprovecharla para llegar de la mejor manera al partido que viene”, señala Sepúlveda, que al terminar la nota se queda peloteando con su hija y su hijo en ese arco en el que ha gritado tantos goles.
Agustín Hurtado
“Creo que el primer gol abrió el partido, el penal fue clave”, afirma el atacante sobre las razones por las cuales el Celeste ganó en su debut. Remarca además que los tres goles fueron muy importantes por el momento en el que se dieron, ya que el segundo y el tercero fueron en el final de la primera etapa y el inicio de la segunda parte.
El Fino indica que esa capacidad para golpear en los momentos justos vino de la mano de una gran eficacia, sobre todo en los primeros 45 minutos. “Ellos tuvieron uno o dos remates en el primer tiempo que se fueron cerca y una que el Chupa (Adrián Peralta, arquero del Celeste) tuvo que embolsar. Nosotros llegamos dos veces o tres y pudimos convertir dos”, explica.
Más allá de un comienzo vertiginoso y algo desordenado, cuestión a la que contribuyó un rival complicado, Estudiantes volvió a dar la impresión de ser un equipo que tiene muy en claro su libreto. Atrás quedó cierta incertidumbre sobre cómo iba a influir la ansiedad por el debut. “Yo estaba ansioso porque quería volver a jugar. Después que empezó el encuentro se nos pasó, pudimos ser un equipo compacto y solidario. Estamos muy contentos por cómo se dio el partido”, manifiesta Sepúlveda.
La ansiedad previa, que luego se transformó en euforia por el triunfo, estuvo en gran parte dada por la expectativa de la gente. “Fue muy lindo todo lo que se vivió la semana previa. Uno por ahí iba escuchando lo que pasaba acá en el club, con gente que iba haciéndose socia y comprando las entradas. Por suerte, ayer le pudimos regalar un triunfo y terminamos la noche festejando”, comenta el delantero.
Sepúlveda cuenta todas estas sensaciones debajo del arco que da a las canchas de tenis. Allí donde el viernes a la noche marcó el 3 a 0. Lo hace rodeado de su familia, entre la que se encuentra su hija, también futbolera. “Estoy muy contento con el rendimiento individual mío por como vengo entrenando y porque uno ve que el trabajo da sus frutos”, dice el Fino y agrega que para eso es clave lo bien que se siente en el club. “Es muy bueno tener compañeros que nos asisten a los delanteros y nos dejan en buena posición para convertir. Eso a veces no se ve, pero también es muy importante”, añade.
El domingo que viene Estudiantes viajará a Buenos Aires para enfrentar a Platense. El Calamar cerrará la fecha ante Ferro mañana a las 21.05, por lo que el León tendrá unos días más de descanso. “En esta categoría un tiempo más que tengas para recuperarte puede ser una gran ventaja. Trataremos de aprovecharla para llegar de la mejor manera al partido que viene”, señala Sepúlveda, que al terminar la nota se queda peloteando con su hija y su hijo en ese arco en el que ha gritado tantos goles.
Agustín Hurtado

