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Con el gusto de la primera vez

El riocuartense Gabriel Franke, en el TC Pista 4000, y el mackennense Alberto Cuervo, en el Turismo Nacional Histórico, repasaron cómo llegaron a lograr el título de campeón en sus respectivas categorías
 
El Córdoba Pista 2018 coronó como campeones del TC Pista 4000 y del Turismo Nacional Histórico a Gabriel Franke y a Alberto Cuervo, pilotos de Río Cuarto y Vicuña Mackenna, respectivamente, y con ellos analizamos sus campañas 2018.

Franke, en el TC Pista 4000

El riocuartense Gabriel Franke consiguió en 2018 el añorado título de campeón del TC Pista 4000, categoría en la que debutó en el 2015, luego de una extensa participación en Karting, Fórmula Renault y Clase 1 del Córdoba Pista. En esta temporada, el TC Pista 4000 tuvo la particularidad de que los doce primeros posicionados en el torneo hasta la séptima carrera definirían entre sí al nuevo campeón.

Franke llegó quinto a esa instancia con un triunfo, buenas actuaciones parciales y dos abandonos, situación que cambió radicalmente en las cuatro carreras definitorias, en las que consiguió un tercer puesto, dos segundos y finalizó el año con un gran triunfo el domingo pasado en el Oscar Cabalén.

- ¿Cuál cree que fue el motivo por el cual consiguió el título de la categoría?

- Este fue uno de los años de mayor competitividad del TC Pista 4000 con varios autos muy parejos y con muchos muy buenos pilotos peleando cada carrera. Comencé el año con mucho entusiasmo, pero distintos problemas no me dejaron concretar buenos resultados en las dos primeras carreras. Luego vino el triunfo en Termas de Río Hondo y ese resultado me permitió ingresar al playoff con posibilidades de pelear por el título, pese a que tuve dos abandonos y creí que estaba todo perdido.

En ese momento Pablo Marcon, el responsable de Rectificaciones Paton, quien me provee el motor, me dio mucho apoyo para continuar, lo mismo que el resto del equipo y la familia. En el playoff los resultados fueron óptimos, no nos bajamos nunca del podio y terminamos el año ganando una carrera inolvidable.

- En un fin de semana de definición y con la escasa diferencia de puntos, ¿cuál fue el momento de mayor tensión?

- Sin dudas la largada de la final, con Federico Aichino peleamos la clasificación y nos separaron dos milésimas de segundo, luego cada uno de nosotros ganó su respectiva serie y a mí me correspondió largar del lado de la cuerda. 

Tuve la mayor concentración en el momento de largar porque sabía que si salía adelante, le sería muy difícil a Aichino superarme. Hice una carrera con ritmo infernal y en los últimos giros comenzó a caerse el ritmo del Chevrolet y pude sacar una pequeña diferencia para hacer la última vuelta un poco más tranquilo. Fue la mejor carrera del año.

- ¿Quiénes son los que trabajan en el equipo para que el Dodge sea ganador?

- En el motor Pablo Marcon, que me dio motores que en cada carrera se superaron y con una gran confiabilidad. En el chasis el trabajo de Nicolás Ragazzini y toda su gente, que en forma desinteresada siempre pusieron lo mejor para mi auto. A todos los que componen mi equipo de karting, como Carlitos Place Manara, Mauro Díaz David Ciavetto, Nicolás Tomasi y Nicolás Mengarda. Todos ellos trabajan incansablemente para que el auto esté siempre en perfecto estado en cada carrera.



Cuervo, en el Turismo Nacional Histórico

Alberto Cuervo, de Vicuña Mackenna, debutó en autos en la temporada 2013 del Turismo Nacional Histórico, tuvo intensa actividad en el Karting, pero luego se subió a un auto de carrera, en el Fiat 125 Berlina, con el que consiguió el título de campeón el pasado domingo en el Oscar Cabalén de Córdoba.

Para consumar dicho logro, en diez carreras de la temporada tuvo tres triunfos, dos segundos puestos, un tercero, tres cuartos y un quinto, una regularidad destacable, no sólo por llegar en todas las carreras, sino por la calidad de los resultados. 

- ¿Cuál cree que fue el secreto para conseguir el título del Turismo Nacional Histórico?

- Sin dudas esta fue, por lejos, la mejor temporada de las seis que llevo corriendo, no porque haya conseguido el título de campeón, sino porque tuve un rendimiento notable, el auto no se paró nunca y siempre estuve peleando la punta.

- ¿El momento de mayor tensión y/o precupación durante el fin de semana? 

- Que no se pare el auto, esa era la mayor preocupación, ya que Dante (Cravero) es muy buen piloto y en el Cabalén siempre anduvo muy bien. Por eso era fundamenal clasificar bien para estar adelante y llegar entre los tres primeros puestos, de esa manera, sin importar como llegase él, el campeonato era mío. Gracias a Dios y a todo el gran equipo que tengo pude llegar segundo y consagrarme campeón en una carrera que no olvidaré. Cuando vi el Peugeot de Dante (Cravero) parado en la pista, supe que era el campeón y en ese momento me tranquilicé y sólo esperaba llegar a la bandera a cuadros.



















- ¿Quiénes participan del trabajo para tener un auto que siempre esté peleando la punta?

- Es producto del trabajo de mucha gente, de Agustín Cosma en la preparación del motor, de Concari Chasis en lo que se refiere a amortiguadores, alineado y trabajos específicos en el chasis, y en pista por Pocho Carreggio. Todo el trabajo de armado del auto se realiza en Vicuñaedgardo Mackenna por Raúl Echeconanea, también con la colaboración de Hernán Cinti y Edgardo Sasso. En las tareas de alistamiento para salir a pista siempre está Santy Smith atento a todo y Alberto Caspani, que siempre está listo para oficiar de cocinero y de llevar la camioneta con el auto o el motorhome a donde sea necesario.

También tengo que agradecer infinitamente a mi familia que me acompaña en cada una de las carreras que corro, apoyándome siempre para que esté tranquilo cada fin de semana de competencia. 

A todos ellos, muchas pero muchas gracias por todo lo que han hecho por mí en todo este tiempo para que pueda disfrutar de esta pasión que es el automovilismo.