Con la camiseta cambiada
Numerosas jugadoras decidieron mudarse a otros equipos aunque sin solicitar la transferencia correspondiente al club de origen. Los pases de las futbolistas ocupan el centro del debate
La temporada 2018 del fútbol femenino viene bastante movida en la previa y ya desató una polémica por los pases de las jugadoras, en la que varios clubes se vieron involucrados accidentalmente porque por decisión propia varias chicas cambiaron de equipo sin consultar o tener la conformidad de la institución de origen.
Ese fue uno de los puntos salientes en la primera reunión que tuvieron los delegados de los 17 clubes participantes en el certamen de esta temporada.
Quedó claro que las instituciones y sus dirigentes están ajenos a esta “movida”, sino que todo pasa por el desconocimiento de las chicas sobre cómo se manejan los reglamentos de pases en un fútbol organizado, bajo la órbita de la Liga Regional de Río Cuarto.
Este año se incorporan a la competencia Sportivo Atenas, San Cayetano, Huracán de Luz y Toro Club de Coronel Moldes.
Las jugadoras de Moldes deambularon en las últimas temporadas entre Municipalidad y Belgrano de esa ciudad y Atlético Sampacho. Ahora con la decisión de Toro de sumarse a la competencia, numerosas futbolistas dejaron el Milrayitas para volver a su terruño.
Por su parte, Atenas regresa a la actividad de la mano del entrenador Federico Villegas, quien “repatrió” a algunas futbolistas que estaban a préstamo en otras entidades al tiempo que realizó una exitosa convocatoria de jugadoras para definir su plantel.
Un caso particular es el de Estudiantes, que ante la partida de Mariana Ferretti de la conducción técnica muchas chicas que llegaron de la mano de la entrenadora decidieron tomar otro rumbo.
Entonces su ex asistente técnico y ahora nuevo DT de Las Leonas, Mauricio Narracci, encontró un plantel diezmado y tuvo que realizar una amplia citación, a la que acudieron figuras que venían actuando en otros clubes.
A su vez, San Cayetano realizó un proceso similar para incorporar jugadoras en su primera incursión en el fútbol femenino de la Liga.
Ante todos estos reacomodamientos, los clubes ahora trabajan contra reloj para conseguir los pases correspondientes, lo que desencadenó –en algunos casos– una ardua negociación entre dirigentes, a quienes el problema les cayó encima sin ser parte, porque todo se produjo por el desconocimiento de las chicas de las situaciones reglamentarias respecto de las transferencias.
Por eso, los delegados coincidieron en realizar una campaña de concientización entre las jugadoras para que sepan que un torneo de Liga no es de libre albedrío, sino que desde el momento que ficharon para un club pertenecen a esa institución y cualquier pase se debe tramitar por los canales correspondientes.
Además, ante esta situación la postura de los clubes es disímil. Mientras algunos consideran que se debe darles prioridad a las jugadores y permitirles que vayan al equipo que quieran, otros exponen sus fundamentos para hacer valer los derechos de formación y buscan percibir por los pases una suma monetaria o bien elementos de trabajo como pelotas de fútbol, camisetas o pecheras.
“En la formación de una jugadora se pone mucho trabajo. Se le costean viajes, se le paga el fichaje para obtener el carné, también se abona el examen médico obligatorio y la erogación es importante, por eso exigimos que si alguien quiere alguna jugadora nuestra que pague por esa formación”, disparó uno de los delegados.
Así está planteado el debate. Algunos equipos están trabajando con futbolistas que pertenecen a otros clubes y aún no saben si podrán tenerlas en sus planteles. En las próximas horas seguramente se irá resolviendo esta conflictiva situación.
Alberto Llobell
Ese fue uno de los puntos salientes en la primera reunión que tuvieron los delegados de los 17 clubes participantes en el certamen de esta temporada.
Quedó claro que las instituciones y sus dirigentes están ajenos a esta “movida”, sino que todo pasa por el desconocimiento de las chicas sobre cómo se manejan los reglamentos de pases en un fútbol organizado, bajo la órbita de la Liga Regional de Río Cuarto.
Este año se incorporan a la competencia Sportivo Atenas, San Cayetano, Huracán de Luz y Toro Club de Coronel Moldes.
Las jugadoras de Moldes deambularon en las últimas temporadas entre Municipalidad y Belgrano de esa ciudad y Atlético Sampacho. Ahora con la decisión de Toro de sumarse a la competencia, numerosas futbolistas dejaron el Milrayitas para volver a su terruño.
Por su parte, Atenas regresa a la actividad de la mano del entrenador Federico Villegas, quien “repatrió” a algunas futbolistas que estaban a préstamo en otras entidades al tiempo que realizó una exitosa convocatoria de jugadoras para definir su plantel.
Un caso particular es el de Estudiantes, que ante la partida de Mariana Ferretti de la conducción técnica muchas chicas que llegaron de la mano de la entrenadora decidieron tomar otro rumbo.
Entonces su ex asistente técnico y ahora nuevo DT de Las Leonas, Mauricio Narracci, encontró un plantel diezmado y tuvo que realizar una amplia citación, a la que acudieron figuras que venían actuando en otros clubes.
A su vez, San Cayetano realizó un proceso similar para incorporar jugadoras en su primera incursión en el fútbol femenino de la Liga.
Ante todos estos reacomodamientos, los clubes ahora trabajan contra reloj para conseguir los pases correspondientes, lo que desencadenó –en algunos casos– una ardua negociación entre dirigentes, a quienes el problema les cayó encima sin ser parte, porque todo se produjo por el desconocimiento de las chicas de las situaciones reglamentarias respecto de las transferencias.
Por eso, los delegados coincidieron en realizar una campaña de concientización entre las jugadoras para que sepan que un torneo de Liga no es de libre albedrío, sino que desde el momento que ficharon para un club pertenecen a esa institución y cualquier pase se debe tramitar por los canales correspondientes.
Además, ante esta situación la postura de los clubes es disímil. Mientras algunos consideran que se debe darles prioridad a las jugadores y permitirles que vayan al equipo que quieran, otros exponen sus fundamentos para hacer valer los derechos de formación y buscan percibir por los pases una suma monetaria o bien elementos de trabajo como pelotas de fútbol, camisetas o pecheras.
“En la formación de una jugadora se pone mucho trabajo. Se le costean viajes, se le paga el fichaje para obtener el carné, también se abona el examen médico obligatorio y la erogación es importante, por eso exigimos que si alguien quiere alguna jugadora nuestra que pague por esa formación”, disparó uno de los delegados.
Así está planteado el debate. Algunos equipos están trabajando con futbolistas que pertenecen a otros clubes y aún no saben si podrán tenerlas en sus planteles. En las próximas horas seguramente se irá resolviendo esta conflictiva situación.
Alberto Llobell