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De calamares y algo más: una charla con Alejandro Fabbri

El periodista deportivo, hincha de Platense, dialogó con Puntal sobre el próximo rival de Estudiantes. “Es un grupo de jugadores que consiguió que la gente vuelva a la cancha”, dijo sobre la actualidad del Calamar
 
Los porqué de la unión entre una persona y un club pueden ser varios. El barrio, los amigos o algún acontecimiento especial pueden generar esa ligazón. También lo es la sangre. Los colores son muchas veces una herencia familiar. Ese es el caso de Alejandro Fabbri y su amor por Platense, equipo que mañana se medirá con Estudiantes por la segunda fecha de la zona A de la Primera Nacional. “Es el club de mi abuelo, de mi padre, es el de mi hijo y el de mi nieto”, comenta el periodista de TyC Sports, Relatores.com.ar y Editorial Perfil. 

El duelo entre el Celeste y el Calamar sirve de excusa para una charla que va más allá de lo futbolístico. Desde la fundación de Platense a comienzos del siglo pasado en la zona norte de la ciudad de Buenos Aires hasta la realidad actual de los clubes en el fútbol argentino. 

Reconocido comentarista de fútbol, Fabbri deja en claro en su perfil de Twitter su relación con Platense. Allí, se define como “Periodista. Autor de libros sobre fútbol. Porteño, Calamar y Abuelo”. Su padre y su abuelo nacieron en las cercanías de la vieja cancha del Marrón en Manuela Pedraza y Crámer, en el barrio porteño de Saavedra. “Desde muy chico pasé muy buenos momentos en ese estadio. Sobre todo la década del 60, cuando asciende a Primera (1965) e incluso pelea por el campeonato”, rememora. Por ejemplo, en el Metropolitano 1967, el Calamar, comandado por Ángel Labruna como DT, alcanzó las semifinales (tras imponerse en su grupo) y fue derrotado 4-3 por Estudiantes de La Plata.

En 1971 Platense debió mudarse porque el dueño de los terrenos donde estaba la cancha decidió venderlo. Después de peregrinar un tiempo, inauguró su actual estadio en 1979. Cruzó la General Paz y se instaló en Vicente López. “Platense es de Saavedra. Si bien hace mucho que no tiene más la cancha ahí, la gente del club lo sigue sintiendo así. Además, no están tan lejos”, señala Fabbri.  

El comentarista describe que Platense, como Ferro o Atlanta, siempre se caracterizó por tener una vida social más allá del fútbol. Actividades como el básquet y la pelota paleta han estado presentes en la historia del club fundado en 1905. “Está claro que el fútbol es por lo que más se lo conoce, pero son muchas las disciplinas que se practican”, aclara el periodista. 

Cabe mencionar que la institución nació luego de que un grupo de jóvenes que tenía la intención de fundar un club de fútbol consiguió los fondos necesarios a través de la victoria del caballo Gay Simon en una de las carreras en el hipódromo. El nombre lo tomaron del stud al que pertenecía el ejemplar. 

"Platense está pasando por un buen momento. Está intentando volver a tener la vida institucional y deportiva que supo tener en la década de los 60", precisa sobre la actualidad del Calamar. Resalta que la comisión directiva presidida por Fernando Wendt (ganó las elecciones en 2017) viene realizando un trabajo importantee al conseguir recuperar no sólo lo futbolístico, sino también otras disciplinas.

La fortaleza institucional se ve reflejada en el momento deportivo que vive el club. Por ejemplo, en el caso del básquet, que esta temporada volverá a participar en la Liga Nacional luego de consagrarse en la Liga Argentina (ex TNA). “En el fútbol se viene haciendo un buen trabajo. Se trata de una camada de jugadores que ha conseguido atraer a la gente para que vuelva a la cancha, con un cuerpo técnico, encabezado por Fernando Ruiz, que lleva tres años en la institución”, apunta Fabbri sobre el proceso que devolvió al Calamar a la segunda división del fútbol argentino luego de 8 temporadas en la B Metropolitana. “Es una categoría muy dura, en la que hay hechos de corrupción y los arbitrajes son, en su mayoría, pésimos. Este equipo logró volver a la B Nacional y ahora está intentando regresar a Primera”, remarca el periodista sobre lo que vivió el Marrón en el tercer escalón del fútbol directamente afiliado a AFA.

El regreso a los primeros planos del fútbol nacional es un anhelo que cada vez se vuelve más importante para la hinchada del Calamar. Es que su último encuentro en la A fue hace 20 años, en la temporada 1998/99. “Nunca antes Platense estuvo tanto tiempo afuera de la Primera División”, indica Fabbri y explica que entre las causas de tantos años de ausencia se encuentra la crisis por la que pasaron varios de los clubes tradicionales después de la década de 1990. “Le pasó lo mismo que a Ferro, a Atlanta y a otros. Su masa societaria es principalmente de clase media. Cuando en los 90 las políticas neoliberales golpearon a ese sector de la sociedad, los clubes entraron en crisis y fue muy difícil recuperarlos”, puntualiza. Además, destaca que esta situación se combinó con la aparición de entidades con menos trayecto en las categorías principales que recibieron apoyos económicos importantes desde distintos sectores. 

La similitud de aquella realidad con los tiempos que corren obliga a trazar un paralelismo con la actualidad. “Los clubes no están en una burbuja, son un espejo de la sociedad que tenemos. Las políticas neoliberales, como las que vivimos durante la dictadura militar, los 90 o las que hemos visto en estos cuatro años, son terribles para los clubes de barrio. La gente no puede pagar las cuotas, se aleja de la institución y la situación se hace difícil de sostener”, especifica Fabbri. 

“Para colmo de males para los clubes, el formato del torneo no ayuda para nada”, enfatiza el periodista sobre lo que fue la división en dos zonas de los 32 equipos de la Primera Nacional, lo que impide que se jueguen los principales clásicos, algo que aquí en Córdoba les sucede a Belgrano e Instituto. “Muchos de esos encuentros son los que permiten mayores recaudaciones a los clubes. Encima está la locura de no permitir que vayan los visitantes”, agrega Fabbri. En ese sentido, se muestra muy crítico con el accionar de los organismos de seguridad en los estadios. “Los visitantes no van, pero a las instituciones les hacen pagar costos altísimos por los operativos”, subraya. 

El periodista deja un párrafo aparte para la labor de Juan Manuel Lugones, titular del Aprevide -organismo encargado de la seguridad de los estadios en la provincia de Buenos Aires-. “No sólo no cumple con su trabajo, porque la seguridad en las canchas no ha mejorado, sino que además les echa la culpa a los clubes”, afirma y recuerda que en Sportia (programa que conduce en la señal TyC Sports) el funcionario esquivó las críticas diciendo que los problemas económicos de las entidades tenían que ver con que los dirigentes les pagan demasiado a los jugadores que contratan.

“Que quede claro que no soy el único hincha ‘famoso’ de Platense, están la actriz Malena Solda y el actor Diego Pérez”, dice entre risas Fabbri respecto de la cantidad de requerimientos que tuvo por estos días desde Río Cuarto. La lista de simpatizantes ilustres del Calamar la completan dos tipos que cantaban más o menos: Edmundo Rivero y Roberto Goyeneche. 



Agustín Hurtado