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De la mano de Facundo Quiroga, Atenas venció a un pobre Lutgardis Riveros

En un partido chato, el local aprovechó su efectividad y todas las ventajas que le dio el rival para ganar sin complicaciones por cuatro a uno. La Joya fue la figura de la cancha y abrió el marcador con un golazo
 
Atenas fue un ejemplo de practicidad y efectividad para ganarle sin atenuantes a un pobre Lutgardis Riveros de Alcira Gigena con un contundente cuatro a uno, resultado mucho más brillante en los arcos que en el juego.

Facundo Quiroga le devolvió con lujos y juego el valor de la entrada a cada uno de los espectadores de Atenas que se regocijaron con un partido que les dio la posibilidad de no sufrir desde el arranque, por la seguridad de la defensa del equipo de Billalba y por lo poco que propuso Riveros.

Atenas fue el primero en adelantarse en el terreno y tuvo una interesante llegada a los dos minutos con un desborde de Quiroga y el remate de Chiocarello que tapó sin problemas Meneguzzi. La jugada fue más un anuncio de lo que vendría que el peligro propio que llevó en ese momento.

Rápidamente se armó un  partido parejo jugado en el medio con dos equipos que se prestaban el balón sin lastimarse.

A los 16 el Albo interrumpió la siesta con un remate de media distancia de Guardia que tapó abajo Meneguzzi y en gran reacción se quedó con el rebote que recogió Quiroga.

Llegaron los goles

A los 17 la Joya Quiroga recibió en el área grande, tirado a la derecha, enganchó para sacarse al marcador y elaboró un remate por arriba que volvió estéril la estirada del uno visitante. Con la magia del 10, Atenas ganaba uno a cero.

Cinco minutos después, desde un córner llegó Leandro Bacaloni para cabecear por delante del punto penal y poner el dos a cero.

A los 27 Riveros descontó en un centro al área en el que Maximiliano López quedó solo y definió  ante la salida de Remedi y sobre la línea llegó Joaquín Prado para asegurar.

A los 32 Prado tuvo el empate, cuando aprovechó una mala salida del fondo local para robarse la pelota y dejar en el camino a Remedi, pero cuando tuvo que definir se demoró un instante y Bacaloni llegó a cerrar lo que era una segura caída de su valla.

En la siguiente jugada, Atenas encontró el tercero en un centro que Chiocarello y Quiroga fueron a buscar, pero Robledo se anticipó a ellos y cuando quiso alcanzársela a Meneguzzi, que venía saliendo, se la pasó por arriba y la pelota terminó en la red.

El partido no era de un juego vistoso pero una ráfaga de goles le dieron entusiasmo y justificaba soportar el viento para disfrutarlo.

Casi sin proponérselo, el Albo recuperaba una tranquilidad para la que a esa altura aún no había hecho méritos; el tres a uno era claramente mentiroso pero las falencias que mostraba en la marca la defensa del equipo dirigido por Claudio Lanza explicaba los tres goles de Atenas.

El primer tiempo se fue con tres goles que no se reflejaron en el juego chato que mostraron los equipos aunque sí la practicidad del equipo de Billalba que se dedicó a cuidar la pelota y apelar a la creatividad de Facundo Quiroga ante un Riveros que no tuvo reacción para recuperarse después del golpe que le significó el tercero.

Para la segunda mitad, ambos entrenadores movieron el banco pero el puesto por puesto no le acanzaría a Lanza para modificar el desarrollo del juego.

El complemento

En el arranque del complemento, lo tuvo Riveros con una pelota que le quedó a Loló López en la puerta del área pero que Remedi le tapó con una salida rápida. En la respuesta Quiroga tomó el balón en su cancha, dejó dos en el camino, descargó y fue a buscar la devolución; la Joya llegó con el balón hasta el fondo y luego de desparramar a Maneguzzi metió el centro en el área chica para que Chiocarello pusiera el cuatro a uno cuando corrían 12 minutos del complemento.

Un instante después Diego Oyola entre tres defensores de Riveros ganó la pelota en el área rival y sacó un remate que tapó de manera brillante Meneguzzi, a esa altura daba la impresión de que cada vez que el local se proponía llegar la defensa visitante no haría nada por impedírselo.

Pero ya Atenas se conformaba con el resultado, Quiroga se corrió al costado, se retrasó y entonces tuvo menos contacto con la pelota y por consiguiente desapareció la magia.

Atenas no exigía y Riveros no podía penetrarle a la defensa alba, por lo que se limitó a probar con algunos pelotazos de lejos que resolvió bien Remedi.

Atenas consiguió de esta manera su segunda victoria en el torneo y superó en la tabla por un punto a su rival de ayer por la tarde.

El árbitro

César Filippa tuvo un buen arbitraje en un partido que empezó con piernas fuertes y daba la sensación de que ameritaba más tarjetas que las que mostró el colegiado, pero a medida que corrieron los minutos el encuentro se volvió más tranquilo y pudo redondear una buena labor. 



Darío Catena