“De paladar negro”
Hoy en el Monumental se jugará un partido de esos que uno puede, sin dudar, calificar como extraordinario, teniendo en cuenta que River e Independiente jugaron en la ida un cotejo intenso y entretenido, lleno de posibilidades de gol e hicieron a Campaña y Armani figuras estelares
Se habla de Boca. De su eliminación en la Copa Argentina. De su derrota en el clásico ante River. De esa manera casi dramática y exagerada de aferrarse a la Copa Libertadores, cuando pasado mañana irá defender ante el Cruzeiro su buena ventaja de dos goles. Ahora con cierto alivio, después de la victoria ante Colón.
Antes de todo eso y entre medio, esta noche en el Monumental se jugará un partido de esos que uno puede, sin dudar, calificar como extraordinario, teniendo en cuenta que River e Independiente jugaron en la ida un cotejo intenso y entretenido, lleno de posibilidades de gol e hicieron a Campaña y Armani, figuras estelares.
Dice una página partidaria de Independiente que la idea del "Paladar Negro" denota "cuna", "raza", "una proveniencia diferente", "nada vulgar", "exquisita", "fina". Eso en referencia a la presunta imagen de fútbol que da el Rojo. Algo parecido pasa con River. Y es verdad que de todos los clásicos argentinos es el que ha ofrecido mejores partidos, con más linaje y buen fútbol. Y también que esa "cualidad" tiene en ambos bandos innumerables excepciones, porque a los jugadores de buen pie, de diablos y millonarios, se pueden agregar un montón de "duros", de "guerreros", que han servido para ganar muchas de las tenidas, no sólo entre ambos, si no también campeonatos y Copas.
La historia entre ambos es absolutamente millonaria. En los torneos de AFA, River le lleva 21 cotejos de diferencia al Rojo y en partidos internacionales son siete.
En la Copa Libertadores, todo arrancó entre ambos cuando ya Independiente había saboreado las mieles de la victoria en aquellas Copas "coloradas" con Manuel Giúdice de técnico. Los diablos habían ganado los torneos del 64 y 65 e ingresaron a la segunda fase de la del 66.
Compartieron, entonces, el Grupo 1 de la segunda etapa, Boca, River, Independiente y Guaraní de Paraguay. Todos contra todos a dos ruedas.
Terminaron igualados en ocho puntos, River e Independiente, en la tabla, con Boca una unidad atrás. Tuvieron entonces que definir la zona en un partido desempate.
Por la ronda de grupo jugaron el 12 de abril en Avellaneda, empate en uno, y el 19 de abril en Núñez, con triunfo de River cuatro a dos.
Boca fue el árbitro, aunque quedó afuera. Empató cero a cero ante el Rojo, el 29 de abril y le ganó a River, uno a cero el 4 de mayo, por lo que obligó a que los otros dos jugaran un desempate en cancha de San Lorenzo.
El 10 de mayo de 1966, ante 60 mil espectadores, River le ganó a Independiente dos a uno con tantos de Daniel Onega y Cubilla; Luis Artime para los diablos. Arbitraje de Miguel Comesaña. River fue con Carrizo; Sainz, Guzmán, Matosas y Vieytes; Sarnari, Daniel Bayo y Solari; Cubilla, Loayza (Ermindo Onega) y Daniel Onega. Independiente perdió con Santoro; Ferreiro, Monges, Acevedo y Pavoni; Mura (Cardoso), Pastoriza y Savoy; Bernao, Artime y Tarabini. Fue expulsado Savoy y River ganó en tiempo suplementario.
Por el otro grupo llegaría Peñarol que vencería a River en el tercer partido de las finales. Historias de la Copa Libertadores que ilustran los choques entre River e Independiente. En este terreno, el de la Libertadores, el partido de ida jugado en Avellaneda unos días atrás rompió con 15 años sin choques entre ambos en Copas. La última vez había sido en 2003, en octavos de final de la Sudamericana, cuando River, por octavos, goleó en ambos partidos. El global fue 8 a 1. En la ida en cancha del Rojo ganó el Millo, cuatro a uno con tres tantos de Cavenaghi y otro de Montenegro; Marioni para el Rojo. En la revancha fue cuatro a cero con goles de Cavenaghi, Ludueña, Coudet, de penal, y Husaín.
A nivel local, jugaron 172 partidos e imaginen si hay para revivir grandes choques. Aquella final del Nacional 78 fue de un gran nivel.
El Rojo había ganado el Nacional anterior de manera épica sin ganarle a Talleres, pero empatando con tres jugadores menos, dos a dos y haciendo valer los tantos de visitante. En el Nacional 78, que, como había ocurrido con el anterior se definió al año siguiente, empataron en la ida, el 7 de enero del 79, cero a cero, en Núñez. Y la vuelta se jugó en Avellaneda, tres días después. Y ganó el Rojo con una actuación brillante de Ricardo Bochini, que marcó los dos goles del dos a cero.
Arbitró Jorge Romero y el Rojo ganó con Baley; Pagnanini (Insaurralde), Villaverde, Trossero y Osvaldo Pérez; Larrosa, Fren y Bochini; Alzamendi (Fontana), Outes y Barberón. Pastoriza el entrenador.
River, dirigido por Labruna fue con Fillol; Saporiti, Pavoni, Passarella y Héctor López; J.J.López, Merlo y Alonso; Pedro González (Galetti), Luque y Ortiz. Una gran final.
En el mismo año, pero ya en la temporada 79, se toparían a mitad de año, en las semifinales del Metropolitano. Y se vivió un cotejo inolvidable. Fue el de la ida, en cancha de River, cuando el local venció cuatro a tres. Passarella de penal, dos de Alonso y el definitivo de Comisso para el Millo; Outes de penal y dos de Alzamendi para el Rojo.
Ganaba River y dos veces lo empató el Rojo que luego pasó al frente tres a dos, le anularon un gol en jugada muy protestada, que hubiese significado el cuatro a dos y luego el que lo dio vuelta fue River, quien venció cuatro a tres. Partidazo. La revancha también fue para los de la Banda Roja, que vencieron dos a uno y pasaron a la final ante Vélez, a quien vencerían por goleada para ser campeones.
Con Labruna y el Pato Pastoriza de entrenadores, aquel 4 a 3 tuvo a este River: Fillol; Saporiti, Passarella, Pavoni y Comelles; J.J. López, Merlo y Alonso; Pedro González, Luque y Comisso. El Rojo con Pogany; Pagnanini, Insaurralde, Trossero y Rigolino; Larrosa, Magallanes y Bochini; Alzamendi, Outes y Barberón.
Así algunas de las cuestiones entre diablos rojos y millonarios. Los que definirán un semifinalista esta noche. Un Independiente que pretende volver a llenar de azufre la Copa y un River sólido, desde Armani hasta Pratto.
En la ida no se sacaron ventajas y Campaña atajó mucho, pero Armani se salvó por él y los palos. Es decir, River no la pasó tan bien.
El finde lo jugaron con algunas caras distintas. Independiente no pudo con Tigre y River vapuleó a Lanús.
Esta tarde noche, a las 19.30 sabremos cuál de los dos pasa. Y si les toca el favorito Gremio o si Atlético Tucumán produce otro milagro.
Todos hablan de Boca. Y hay muchas otras buenas cosas alrededor.
El jueves, sí, será el tiempo de sentar en el diván a Guillermo y los suyos.
Osvaldo Alfredo Wehbe
Antes de todo eso y entre medio, esta noche en el Monumental se jugará un partido de esos que uno puede, sin dudar, calificar como extraordinario, teniendo en cuenta que River e Independiente jugaron en la ida un cotejo intenso y entretenido, lleno de posibilidades de gol e hicieron a Campaña y Armani, figuras estelares.
Dice una página partidaria de Independiente que la idea del "Paladar Negro" denota "cuna", "raza", "una proveniencia diferente", "nada vulgar", "exquisita", "fina". Eso en referencia a la presunta imagen de fútbol que da el Rojo. Algo parecido pasa con River. Y es verdad que de todos los clásicos argentinos es el que ha ofrecido mejores partidos, con más linaje y buen fútbol. Y también que esa "cualidad" tiene en ambos bandos innumerables excepciones, porque a los jugadores de buen pie, de diablos y millonarios, se pueden agregar un montón de "duros", de "guerreros", que han servido para ganar muchas de las tenidas, no sólo entre ambos, si no también campeonatos y Copas.
La historia entre ambos es absolutamente millonaria. En los torneos de AFA, River le lleva 21 cotejos de diferencia al Rojo y en partidos internacionales son siete.
En la Copa Libertadores, todo arrancó entre ambos cuando ya Independiente había saboreado las mieles de la victoria en aquellas Copas "coloradas" con Manuel Giúdice de técnico. Los diablos habían ganado los torneos del 64 y 65 e ingresaron a la segunda fase de la del 66.
Compartieron, entonces, el Grupo 1 de la segunda etapa, Boca, River, Independiente y Guaraní de Paraguay. Todos contra todos a dos ruedas.
Terminaron igualados en ocho puntos, River e Independiente, en la tabla, con Boca una unidad atrás. Tuvieron entonces que definir la zona en un partido desempate.
Por la ronda de grupo jugaron el 12 de abril en Avellaneda, empate en uno, y el 19 de abril en Núñez, con triunfo de River cuatro a dos.
Boca fue el árbitro, aunque quedó afuera. Empató cero a cero ante el Rojo, el 29 de abril y le ganó a River, uno a cero el 4 de mayo, por lo que obligó a que los otros dos jugaran un desempate en cancha de San Lorenzo.
El 10 de mayo de 1966, ante 60 mil espectadores, River le ganó a Independiente dos a uno con tantos de Daniel Onega y Cubilla; Luis Artime para los diablos. Arbitraje de Miguel Comesaña. River fue con Carrizo; Sainz, Guzmán, Matosas y Vieytes; Sarnari, Daniel Bayo y Solari; Cubilla, Loayza (Ermindo Onega) y Daniel Onega. Independiente perdió con Santoro; Ferreiro, Monges, Acevedo y Pavoni; Mura (Cardoso), Pastoriza y Savoy; Bernao, Artime y Tarabini. Fue expulsado Savoy y River ganó en tiempo suplementario.
Por el otro grupo llegaría Peñarol que vencería a River en el tercer partido de las finales. Historias de la Copa Libertadores que ilustran los choques entre River e Independiente. En este terreno, el de la Libertadores, el partido de ida jugado en Avellaneda unos días atrás rompió con 15 años sin choques entre ambos en Copas. La última vez había sido en 2003, en octavos de final de la Sudamericana, cuando River, por octavos, goleó en ambos partidos. El global fue 8 a 1. En la ida en cancha del Rojo ganó el Millo, cuatro a uno con tres tantos de Cavenaghi y otro de Montenegro; Marioni para el Rojo. En la revancha fue cuatro a cero con goles de Cavenaghi, Ludueña, Coudet, de penal, y Husaín.
A nivel local, jugaron 172 partidos e imaginen si hay para revivir grandes choques. Aquella final del Nacional 78 fue de un gran nivel.
El Rojo había ganado el Nacional anterior de manera épica sin ganarle a Talleres, pero empatando con tres jugadores menos, dos a dos y haciendo valer los tantos de visitante. En el Nacional 78, que, como había ocurrido con el anterior se definió al año siguiente, empataron en la ida, el 7 de enero del 79, cero a cero, en Núñez. Y la vuelta se jugó en Avellaneda, tres días después. Y ganó el Rojo con una actuación brillante de Ricardo Bochini, que marcó los dos goles del dos a cero.
Arbitró Jorge Romero y el Rojo ganó con Baley; Pagnanini (Insaurralde), Villaverde, Trossero y Osvaldo Pérez; Larrosa, Fren y Bochini; Alzamendi (Fontana), Outes y Barberón. Pastoriza el entrenador.
River, dirigido por Labruna fue con Fillol; Saporiti, Pavoni, Passarella y Héctor López; J.J.López, Merlo y Alonso; Pedro González (Galetti), Luque y Ortiz. Una gran final.
En el mismo año, pero ya en la temporada 79, se toparían a mitad de año, en las semifinales del Metropolitano. Y se vivió un cotejo inolvidable. Fue el de la ida, en cancha de River, cuando el local venció cuatro a tres. Passarella de penal, dos de Alonso y el definitivo de Comisso para el Millo; Outes de penal y dos de Alzamendi para el Rojo.
Ganaba River y dos veces lo empató el Rojo que luego pasó al frente tres a dos, le anularon un gol en jugada muy protestada, que hubiese significado el cuatro a dos y luego el que lo dio vuelta fue River, quien venció cuatro a tres. Partidazo. La revancha también fue para los de la Banda Roja, que vencieron dos a uno y pasaron a la final ante Vélez, a quien vencerían por goleada para ser campeones.
Con Labruna y el Pato Pastoriza de entrenadores, aquel 4 a 3 tuvo a este River: Fillol; Saporiti, Passarella, Pavoni y Comelles; J.J. López, Merlo y Alonso; Pedro González, Luque y Comisso. El Rojo con Pogany; Pagnanini, Insaurralde, Trossero y Rigolino; Larrosa, Magallanes y Bochini; Alzamendi, Outes y Barberón.
Así algunas de las cuestiones entre diablos rojos y millonarios. Los que definirán un semifinalista esta noche. Un Independiente que pretende volver a llenar de azufre la Copa y un River sólido, desde Armani hasta Pratto.
En la ida no se sacaron ventajas y Campaña atajó mucho, pero Armani se salvó por él y los palos. Es decir, River no la pasó tan bien.
El finde lo jugaron con algunas caras distintas. Independiente no pudo con Tigre y River vapuleó a Lanús.
Esta tarde noche, a las 19.30 sabremos cuál de los dos pasa. Y si les toca el favorito Gremio o si Atlético Tucumán produce otro milagro.
Todos hablan de Boca. Y hay muchas otras buenas cosas alrededor.
El jueves, sí, será el tiempo de sentar en el diván a Guillermo y los suyos.
Osvaldo Alfredo Wehbe