Edwin Cardona, el marginado
El mediocampista colombiano se entrenó en Buenos Aires tras ser desafectado para el encuentro ante Palmeiras
El mediocampista ofensivo colombiano Edwin Cardona, desafectado del plantel de Boca Juniors que jugará el trascendental partido ante Palmeiras por las semifinales de la Copa Libertadores, entrenó hoy junto a los que se quedaron en Buenos Aires y parece transitar sus últimas semanas en el club.
Cardona, de 25 años, realizó la práctica en el predio de Casa Amarilla junto al resto del plantel boquense que no viajó a San Pablo, en un grupo en el que también estuvieron el arquero Esteban Andrada, en plena rehabilitación de la fractura de mandíbula que sufrió, más el defensor Gino Peruzzi, el mediocampista Julián Chicco y el delantero Cristian Espinoza, entre otros.
El ex jugador de Atlético Nacional de Medellín en su país y Monterrey, de México, no atraviesa su mejor momento desde lo futbolístico y viene de cumplir bajas actuaciones en las dos últimas fechas de la Superliga, en los partidos ante Rosario Central (0-0) y Gimnasia y Esgrima La Plata (derrota por 2-1).
El mal momento de Cardona sumado a su alta opción de compra (7 millones de dólares) al Monterrey, sería un indicio de que sus días en La Boca están contados.
Cardona, de 25 años, realizó la práctica en el predio de Casa Amarilla junto al resto del plantel boquense que no viajó a San Pablo, en un grupo en el que también estuvieron el arquero Esteban Andrada, en plena rehabilitación de la fractura de mandíbula que sufrió, más el defensor Gino Peruzzi, el mediocampista Julián Chicco y el delantero Cristian Espinoza, entre otros.
El ex jugador de Atlético Nacional de Medellín en su país y Monterrey, de México, no atraviesa su mejor momento desde lo futbolístico y viene de cumplir bajas actuaciones en las dos últimas fechas de la Superliga, en los partidos ante Rosario Central (0-0) y Gimnasia y Esgrima La Plata (derrota por 2-1).
El mal momento de Cardona sumado a su alta opción de compra (7 millones de dólares) al Monterrey, sería un indicio de que sus días en La Boca están contados.