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El Coco Basile: huella fuerte

El ex jugador y entrenador dejó una inmensa marca en el fútbol argentino. Fue un líder temperamental adentro y afuera de la cancha. Un personaje imborrable de la memoria popular
 
Huella. Todas las personas la dejan. En la medida en que desarrollan una actividad, de una u otra manera. Mayor o menor, buena o mala, híbrida o casi imperceptible, pero huella habrá siempre. Y en el fútbol, Alfio Basile ya dejó una inmensa marca.

Con la marca en el orillo del fútbol, el “Coco” es de esos tipos con los cuales uno puede compartir bebida y comida y hablar del juego hasta que las velas no ardan.

Controvertido, por cierto. Porque su frontalidad, su manera de ser, su espíritu corporativo para con sus “amigos” y la mirada de reojo para los “otros” lo han convertido en esos referentes queridos o no tanto.

Al Coco, se lo conoce, en estos tiempos rápidos, de vorágine, más como técnico. Eso para los que tienen de cuarenta para abajo, creo. Para mí, lo primero que hay que decir es que Basile fue un pilar histórico en los dos clubes en los que jugó en la Argentina: Racing y Huracán. Bastión y caudillo en el campeón de José y en el título de los de Menotti, en el 66 y 73, respectivamente. Con la Academia, además ganó América y el mundo.

Alfio Basile nació el 1° de noviembre de 1943 en Bahía Blanca y jugó en Bella Vista de esa hermosa ciudad. En 1964 llegó a Racing. Y debutó en Primera, en la última fecha del campeonato que ganó Boca. Con el torneo sellado en favor del Xeneize, Huracán y Racing adelantaron su partido para el 3 de diciembre de 1964 (justo los dos equipos del Coco). Empataron uno a uno en Patricios y su primer Racing fue con Cejas; Anido y Fernández; Martín, Bayo y Basile; Dorval, Pentrelli, Cárdenas, Menotti y Baptista.

Dorval para la Academia y Brookes para el Globo, los goles.

Jugó hasta 1970 en Racing. Fueron 163 partidos y 19 goles. El primero se lo hizo a Miguelucci de Argentinos Juniors, el 17 de junio del 65, victoria, tres a uno. J.J.Rodríguez y Martinoli, los otros tantos, Pérez para el Bicho.

En la fecha 36 del campeonato de 1966, Racing ganó el torneo al empatar en La Plata ante Gimnasia cero a cero. El “equipo de José” esa tarde fue con Luis Carrizo; Martín, Perfumo, Chabay y Rubén Díaz;  Rulli, Basile y J.J.Rodríguez; Rambert, Cárdenas y Maschio. El goleador de Racing en el torneo fue Jaime Martinoli con 18, cinco menos que Luis Artime, de Independiente, que fue el máximo artillero.

Con la Academia ganó la Libertadores y la Intercontinental del 67. En agosto ante Nacional en tercer partido en Chile, dos a uno, con tantos de Cardozo y Raffo y la gloria en noviembre ante el Celtic, en Montevideo, también tercer encuentro, uno a cero con el mítico gol del Chango Cárdenas.

Cuando jugaba en Racing, fue convocado a la selección nacional, en donde jugó 8 encuentros y marcó un gol. Ese tanto fue en su debut aunque en derrota en un amistoso ante Brasil, cuatro a uno en el Maracaná. Él hizo el gol y el equipo dirigido por José Minella fue con Rubén Sánchez; Ostúa, Perfumo, Basile y Malbernat; Rendo, Jorge Solari (Savoy) y Veglio (Minitti); Roberto Aguirre, Yazalde y Mas. Ostúa y Minitti jugaban en Lanús y Aguirre en Ñuls, de los no tan conocidos. Su último partido en la nacional fue en la derrota en Lima, uno a cero, ante Perú, por las eliminatorias al Mundial 70, de las que nos sacó el equipo de Didí. Ese día el Coco fue expulsado.

En 1971 llegó a Huracán. Para liderar desde el fondo al gran equipo que luego armaría Menotti, y ganar el único título del Globo en el profesionalismo. Llegó al Patricios junto a Poletti, de Estudiantes; Sicigliano y Laginestra, de Quilmes; Maidana, de Banfield; Raspo, de Boca; y el “Loco” Doval, que volvía de Brasil.

Debutó en la primera fecha del Metropolitano 71, que lograría Independiente. Fue Estudiantes 1 Huracán 1. El Globo con Poletti; Raspo, Dopacio, Basile y Lavoratto; Maidana (Babington),  Leone, Brindisi y Veira; Avallay (Tedesco) y Giribet. El Bocha Flores para el Pincha, el Bambino Veira para Huracán.

Y en 1973, el Globo fue campeón. Igual que con Racing, el Coco se consagró campeón ante Gimnasia en La Plata. Derrota dos a uno, pero campeón igual. Gonzalo y Palacios los tantos triperos, Larrosa de penal para la Quema. Ese día con varios jugadores afectados a la selección en eliminatorias hacia Alemania 74, Huracán fue con Roganti; Chabay, Cantú, Basile y Carrascosa; Leone, Russo y el Bocadito Quiroga; Houseman, Del Valle y Larrosa. Entraron Tolisano y Scalise. El goleador del Globo en ese torneo fue Larrosa con 15, dos menos que Mas, Curioni y Peña (en ese momento en Estudiantes). En Huracán, Basile jugó hasta el 75, 97 cotejos con cuatro goles.

En ese 75 comenzó en Chacarita Juniors su carrera como entrenador, que es lo más conocido. Y una larga lista de equipos. Rosario Central, Racing de Avellaneda cuatro veces (en una campeón de la Supercopa 88),  Racing de Córdoba en tres oportunidades (en una de ellas subcampeón del nacional 80), Instituto en dos, Huracán, Talleres, Vélez (también dos campeonatos), Nacional de Uruguay, Atlético Madrid (con sus diferencias con Jesús Gil y Gil, el presidente), San Lorenzo, América de México, Colón, Boca Juniors (con cinco títulos) y la selección argentina con la que obtuvo las Copas de América del 91 y 93, la Confederaciones 92 y la Artemio Franchi en el 93.

Fueron muy buenas las selecciones del Coco en comienzos de los 90.

Su recordado debut fue en Rosario ante Hungría. Dos a cero, goles de Franco y Mohamed. Goycochea; Fabian Basualdo, Gamboa, Ruggeri y Carlos Enrique; Darío Franco, Villarreal y Latorre (Martino); Medina Bello (Boldrini), Bisconti y Mohamed (Alfaro Moreno). Esa fue la primera formación de la selección del Coco, que ganaría de manera brillante la Copa América en Chile 91 y algo más apretada pero no con menos emoción, la de Ecuador 93.

Las eliminatorias hacia EE.UU. 94 se toparon con el 0-5 ante Colombia que nos mandó a jugar ante Australia con la vuelta de Diego Maradona. Y el Mundial 94 y su historia tan enigmática, aún con el transcurso de los años.

Después, la Copa América del 2007 en Venezuela y una dura derrota en la final ante Brasil.  En las clasificatorias para el Mundial 2010, después de caer en Chile, dejó la selección.

Mire si hay huella de Basile en el fútbol. La voz ronca, el amarillo en el brindis, el adiós a algunos amigos y compañeros del fútbol en los últimos años. Basile frontal. Equivocando a veces al “enemigo”, buscando entre periodistas por aquello de no compartir criterios y no debatirlos. Alfio Basile, caudillo de verdad. Huella fuerte.



Osvaldo Alfredo Wehbe