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El inteligente señor Reinaldi

La Página del Turco
 
Pintón. Definición primaria de José Omar Reinaldi. Mis primas miraban los recortes de “Los Principios”, y, en blanco y negro, detectaban la carita de niño de ese rubio que había debutado en la primera de Belgrano de Córdoba.



Un jugador de excepción. Uno lo fue viendo jugar y cada vez que lo observaba, disfrutaba de su juego, la inteligencia y los goles.



El 29 de septiembre de 1968, Belgrano andaba jugando el primer Nacional para un equipo cordobés. En la primera edición del 67, Córdoba no llegó, ya que Racing cayó en la final del regional ante Chacho For Ever. Al año siguiente, el “celeste” lo consiguió frente a los correntinos de Huracán . Esa tarde de septiembre se jugó la cuarta fecha, y la “B”, venía del empate en el debut ante Lanús, de derrota ante el que ganaría el torneo, Vélez Sarsfield, y otra igualdad frente a Rosario Central. Tocaba jugar en La Bombonera ante Boca. En el segundo tiempo entró Reinaldi por Cornejo e hizo el único gol del conjunto de Alberdi que cayó tres a uno. Boca fue con Roma, Meléndez y Ovide; Suñé, Rattín y Rogel; Cabrera, Ángel Rojas, Alfredo Rojas (Madurga), Larrosa y Pianetti. Belgrano fue con Marotta; López y Garay; Bracamonte, Cuellar y Altamirano; Cornejo (Reinaldi), Syeyyguil, Mamelli, Dalombo y Liciardi. Dos de Angelito Rojas y uno de Pianetti para Boca, descontó la Pepona, para Belgrano, sobre el final.



Debut y gol, del villamariense, nacido el 27 de mayo de 1949. Jugó hasta 1974 en Belgrano, ganando tres torneos de la Liga Cordobesa.



Un par de años atrás, la Pepa contaba muchas cuestiones muy futboleras a la revista El Gráfico. De chico, hincha de Boca, seguía los partidos en Villa María por la radio, imaginando canchas y jugadores con los cuales en algún momento llegó a competir.



Debutó a los quince años en Unión Central de su ciudad natal y luego partió a Córdoba a estudiar arquitectura. En el 68 llevado por su coterráneo, el “Zurdo” López, fue a una prueba en Ferro. Al poco tiempo vendieron a López y al “Chamaco” Rodríguez a River y el no encontró lugar en el club “verde”. Se volvió a Córdoba, luego de poco más de un mes, a jugar por Lavalle. La cuestión era tratar de bancar los estudios vía fútbol y parecía que no se le daba, hasta que en un encuentro de Lavalle ante Belgrano anduvo bien y se lo llevaron para Alberdi, a jugar el Nacional del 68.



A pesar de todos los éxitos en las canchas como jugador y técnico, la Pepona se arrepiente de no haber seguido estudiando y lo remarca como algo que intenta inculcarle los jóvenes. “El fútbol es una carrera de corto plazo”, dijo.



Seis años en Belgrano y más de cien goles. El que le hizo a Boca fue en su debut oficial y eso lo colocó por primera vez cara a cara con la fama. “En ese primer campeonato que jugué, fui elegido como el mejor jugador del interior por una revista, no recuerdo cuál, si fue El Gráfico o Sport. Fui a Buenos Aires, me dieron un premio y de pronto estaba en la mesa con Rattín, Rendo y demás. Eran esos que yo escuchaba por radio. Una cosa es jugar contra ellos y otra era estar sentado en la misma mesa.”.



Y llegó a su vida, River Plate. O mejor, él desembarcó en River. Corría 1975 y el millonario no ganaba títulos desde el 57.



Labruna llevó a River a Comelles y Artico de Talleres, repatrió a Perfumo desde Brasil, a Pedro González que llegaba desde Perú, a Raimondo de Independiente, al paraguayo Bareiro, y la vuelta de Oscar Más. Junto a ellos llegó Reinaldi.



Debutó en la tercera fecha, el 27 de febrero en un River 4 Colón 3. El Millo fue con Fillol; Comelles, Perfumo, Artico y Héctor López; Reinaldi, Merlo y Alonso; Pedro González, Morete y Más. Fue reemplazado por Passarella.



Alonso de penal, dos de Morete y Perfumo, los goles de la banda roja. Brítez, Olivares y Álvarez de penal para el Negro. River ganó el Metropolitano rompiendo la sequía de 18 años y la Pepona no hizo goles. Se los guardó para el Nacional en donde fue decisivo. En ese torneo ya estaba Leopoldo Luque en River. Sus primeros goles los hizo el 9 de noviembre ante Vélez. Le marcó dos al arquero Peratta en un 4 a 2 para River.



En el octogonal final definió el campeonato. En la penúltima le hizo el gol a Estudiantes en Liniers y en la última, cuando el partido se moría marcó el gol del campeonato ante Central en cancha de Ñuls. Sin ese gol, River hubiese jugado un desempate contra el Pincharrata.



Barcelona de Ecuador en el 76. Y Talleres al año siguiente. Sí. Talleres. En donde también hizo más de cien goles. Logró también allí, tres títulos de la Liga Cordobesa y fue goleador del Nacional 78 con 18 goles.



Su debut en el Nacional 77 (en el que la T sería subcampeón, luego de la recordada final ante Independiente), no fue feliz, como el equipo todo. Cayeron 5 a 1 ante Colón en Santa Fe. Quiroga; Arrieta, Galván, Bordón y Ocaño; Ludueña, Oviedo y Valencia; Reinaldi, Bravo y Cherini. La “Rana” Valencia hizo el único gol de la T. Dos de Luñíz, dos de Di Meola y uno de López para el sabalero. No marcó goles en ese torneo.



Estuvo hasta el 82 en el albiazul. “Jugué en las mejores épocas de Belgrano y Talleres. En la primera parte de la década del 70, Belgrano era el equipo más importante, hasta que llegó Amadeo Nuccetelli a Talleres e hizo una revolución. Y justo me fui de Belgrano y no pude competir contra ellos. Me fui a River, Barcelona de Ecuador y volví a Córdoba. Y me tocó el final de la década en Talleres, cuando tenía un equipo fantástico. Un equipo que hizo hablar al país.”, le contaba a El Gráfico.



Pasó por Loma Negra de Olavarría en el 83 y en el mismo año jugó en Rosario Central marcando 4 y 13 goles respectivamente. La temporada 1984 fue la última como futbolista y la dividió nuevamente entre los dos grandes cordobeses: jugó el Nacional para Belgrano y el Metropolitano para Talleres. En 351 cotejos oficiales entre Argentina y Ecuador hizo 144 tantos.



Llegó el momento del técnico para dirigir varios equipos, entre ellos, Barcelona de Guayaquil, Talleres, y Almirante Brown. Desde hace unos cuantos años, un respetuoso comentarista de fútbol, en Córdoba.



Jugó un par de partidos en la Selección Nacional. Fue en 1979, amistosos ante Bulgaria e Irlanda, dirigido por Menotti. Ante Bulgaria, fue el primero después de ganar el mundial 78. Era el 25 de abril del 79. Ganó la Selección, dos a uno, con goles de Houseman y Passarella de penal. Argentina fue con Fillol; Olguín, Villaverde, Passarella y Jorge García; Barbas (Gaitán), Gallego y Maradona; Houseman, Reinaldi y Ortíz (Perotti).



Un repaso por la vida de la Pepona Reinaldi. Un enorme jugador. Un pintón, cara de niño en sus primeras fotos de los 60. Un extraordinario lector del juego dentro de la cancha. Y escuchándolo, como colega, también fuera de ella.



 Osvaldo Alfredo Wehbe.