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Entre la alegría por jugar el Nacional y la tristeza de no haber llegado al podio

El entrenador Fabián Tobaldo trazó un panorama de su ciclo, mientras las jugadoras Débora Guevara, Rebeca Comino y Noelia Paiz destacaron el esfuerzo de todo el plantel para estar entre los nueve mejores del país

El entrenador Fabián Tobaldo evaluó como muy positivo su ciclo en la selección femenina de Río Cuarto, que se adjudicó la instancia provincial, luego la Región Centro y quedó séptima en el reciente Torneo Nacional, aunque consideró que “para poder tener aspiraciones serias hay que desarrollar un mejor trabajo”.

Por segundo año consecutivo el equipo de la Liga se instaló entre los nueve mejores del país en el Torneo Nacional Femenino de Selecciones, del cual tomaron parte 55 combinados de la mayoría de las provincias argentinas.

“Estoy muy orgulloso de las chicas y agradecido por el esfuerzo que hicieron, fue un proceso muy rico y hubo muchas más cosas positivas que negativas”, dijo el DT.

Asimismo, para el futuro, abogó: “Por un trabajo mejor, porque tenemos material y hay que cambiar ciertas cosas para tener aspiraciones serias, pero fue una experiencia nueva y muy redituable, que nos dejó muchas enseñanzas y también cosas para aprender”.

Río Cuarto se consagró como el mejor de la provincia de Córdoba tras eliminar a la Liga de Punilla por un doble 1-0, y luego se abrazó a la gloria en la Región Centro con triunfos por 3-1 sobre Catamarca y 1-0 ante La Rioja, que fue el organizador de esa instancia.

Con Tobaldo iniciaron el proceso 25 jugadoras, que representaron a 12 clubes de la Liga, aunque las numerosas lesiones fueron limando el potencial de plantel.

“Hay un antes y un después de la clasificación que se logró en La Rioja, con aquel triunfo histórico como visitante, hasta ahí llegó una etapa de la selección en la que las cosas eran distintas”, manifestó Tobaldo.

Luego de lograr el pasaje a la fase final “hubo muchos contratiempos, con chicas que no podían entrenar porque los clubes entraban en una etapa de definición del torneo local y no queríamos perjudicarlos, y un sinnúmero de circunstancias que fueron diezmando a la selección y el trabajo que veníamos haciendo”.

El DT juzgó que no se dispuso del “tiempo necesario” porque algunas semanas no se entrenó por diferentes motivos, por lo cual “la etapa de preparación para la ronda final no fue la adecuada”, ya que hubo “agotamiento físico y lesiones de distinto tipo… Tuvimos que viajar con sólo 17 jugadoras de las 25 que teníamos habilitadas”.

A esas adversidades se sumó la letra fría del reglamento que no le permitió jugar el torneo a la capitana María Boloquy, quien días antes había sido víctima de un robo y le sustrajeron el DNI, más allá de que presentó abundante documentación.

Al analizar los partidos de la fase final, dijo que ante San Nicolás lo teníamos “medianamente controlado, íbamos ganando bien, pero en un descuido, con un gol de otro partido, nos empataron”.

Luego la selección perdió 4-1 ante Resistencia, que “mostró su poderío con nosotros, al igual que en semifinales y en la final. Es muy compacto, muy bien armado, trabaja bien los tiempos, los espacios, la pelota, es contundente y seguro atrás”.

Tobaldo dijo que el flamante campeón es “un equipo serio, con una preparación de mucho tiempo y entonces te hacen la diferencia”.



Las voces de las jugadoras

Por su parte, Débora Guevara, quien fue la capitana ante la ausencia de María Boloquy, admitió que “quedar afuera causó mucha tristeza porque dimos todo en la cancha y no alcanzó”.

“Cada una de las jugadoras dio todo lo que tenía y no hay que reprocharle nada a este equipo, yo soy una convencida de que estábamos para más, que estábamos al mismo nivel que las demás selecciones, pero las cosas no se nos dieron”, agregó.

La firme defensora agradeció al cuerpo técnico por la convocatoria y a sus compañeras por la confianza que le depositaron.

Además consideró: “Nos faltó más entrenamientos juntas para pulir detalles y llegar a asociarnos mejor” y dijo que “ahora hay que luchar para que lo que faltó en esta selección no falte en la que venga”.

 A su vez, su compañera de zaga Noelia Paiz afirmó: “El tren pasa una sola vez en la vida y aproveché la oportunidad, fueron momentos únicos, sabía que era algo difícil pero también era mi sueño estar representando a la Liga de Río Cuarto y defendiendo la camiseta como lo hago en mi club”.

Admitió que “físicamente no estaba al 100 por ciento” porque venía de varias lesiones.

En tanto, la delantera Rebeca Comino, autora del gol en el 1-1 frente a San Nicolás, señaló que “iba a este Nacional con muchas expectativas y con la ilusión de poder hacer un gran torneo”.

“Se formó un grupo lindo, muy unido y varias nos conocíamos del Nacional del año pasado. Nos tocó quedar afuera en la primera ronda y eso me dejó muy triste, pero trato de disfrutar estas experiencias al máximo y dejar lo mejor de mí”.