Cuando parecía que la segunda fase iba a terminar con una mueca amarga para Estudiantes, Adrián Peralta apareció en un nuevo rol. El arquero se hizo cargo de un penal en el cierre del encuentro y le permitió al Celeste igualar 1 a 1 con Sarmiento de Resistencia y así, mantener el largo invicto en el Candini y ser el mejor clasificado al pentagonal por el primer ascenso a la B Nacional. Fue el primer gol del guardameta en su carrera.
El gol del Chupa fue a los 47 minutos del complemento. El uruguayo Luis Silba había puesto en ventaja al visitante a los 31´ del complemento.
El punto les sirvió a los dos. Al equipo dirigido por Marcelo Vázquez le vino bien, ya que certificó su clasificación a la fase final, con la mayor cantidad de puntos. A los de Chaco, la unidad le dio el boleto al pentagonal.
Los últimos quince minutos, con los goles y la tensión propia que provocaron, fueron lo único destacable de un encuentro que no pasará a la historia.
El primer tiempo amagó con ser dinámico, pero eso duró muy poco. Después de cinco minutos, todo se volvió más lento y trabado. Estudiantes no pudo ejercer la presión de otros encuentros. Sarmiento lo salió a buscar con tres puntas y eso no le permitía liberar a los laterales.
Las situaciones de gol tardaron mucho en aparecer. De hecho, la primera más o menos clara fue un centro que cayó al área de Estudiantes y que Tejera evitó que convirtiera Silba.
Los problemas para Estudiantes estaban en el costado derecho de la defensa. López y Parera se combinaban con Piz para aprovechar las espaldas de Cainelli y complicar a Bottino. Eso sí, no generaban grandes ocasiones.
Sarmiento fue de a poco ganando el medio y Estudiantes no podía meterse en el partido. Tejera y Vester terminaban tirando pelotazos sin destino. El gran ausente era Alejandro Cabrera, al que no le dejaban tocar el balón. En ataque, Ferreira bajaba para intentar hacerse de un balón que no le llegaba. Su compañero de punta, Miranda, quedaba muy lejos y sólo era buscado con envíos aéreos.
Lo único para destacar del Celeste en ataque fue una combinación entre Oviedo y Formica por la izquierda que terminó con un cabezazo de Miranda que se fue al lado del palo.
Uno que demostró su importancia fue Benavídez. La ausencia de las escaladas del Chaco por la derecha dejó rengo al ataque del Celeste. Cainelli no tuvo a su socio por derecha y el equipo de Vázquez perdió un arma importantísima para generar riesgos.
El primer tiempo languideció sin emociones. Simplemente podría no haberse escrito nada. Quizás por la clasificación ya conseguida, quizás por la presión y la marca del visitante, Estudiantes ofreció una de las versiones más pálidas del certamen.
En el inicio del complemento, la tónica no pareció cambiar mucho. Por eso, antes de los 10, Vázquez cambió piezas en el ataque. Hesar y Sepúlveda adentro, afuera Ferreira y Miranda.
Estudiantes modificó un poco su disposición, se paró un poco más adelante e intentó apurar a Cabrera. Con un Cainelli un poco más activo, empezó a (por lo menos) molestar a los centrales visitantes.
Con el correr de los minutos el juego no levantó y los dos empezaron a convencerse de que el empate era buen resultado y no había necesidad de arriesgar. Como habrá sido de malo el juego, que los hinchas del Celeste estaban más ocupados por sacar cuentas y analizar a los posibles rivales del pentagonal, en vez de mirar lo que ocurría en el césped.
De repente, casi de la nada, López inventó una contra, desparramó a Vester y asistió a Silba, que remató dos veces y en la segunda abrió el marcador para el visitante.
Estudiantes reaccionó y se fue sobre el arco de Carrera. Sin claridad, el conjunto local llenó de centros el área de los chaqueños. Beraldi, que ya estaba en cancha, se paró de lanzador y los demás se fueron todos a la carga.
En una de las últimas, Cabrera tomó un rebote, se metió en el área y el árbitro consideró que fue derribado por un defensor del Decano. Peralta cruzó de área a área y se hizo cargo de la ejecución. Le pegó fuerte y al medio para desatar el grito de todo el Candini.
El arquero marcó su primer tanto no sólo en Primera División, sino también de toda su carrera, ya que en inferiores tampoco lo había hecho. Las tribunas del gigante de la avenida España respondieron con el ya clásico: “Olé, olé, olé...Chupa, Chupa”!!! y luego respiraron aliviados por haber mantenido el invicto.
Después del penal, Ranciglio marcó el final del encuentro y ambos conjuntos se fueron pensando en la próxima vez que se verán las caras. Será por la última fecha del pentagonal, también en el Candini y allí podría definirse el primer ascenso a la B Nacional.
Pero para eso todavía debe pasar mucha agua bajo el puente. Ahora, Estudiantes deberá enfocarse en el 31 de este mes, fecha en la que arrancará la fase final en Villa Ramallo, más precisamente en el Salomón Boeseldín, ante Defensores de Belgrano.
Síntesis
Goles: en el segundo tiempo 31m Silba (S). 47 Peralta de penal (E).
Cambios: en el segundo tiempo, 7m Emanuel Córdoba por Huth (S); 12m Bruno Sepúlveda e Ibrahim Hesar por Ferreira y Miranda (E); 16m Gonzalo Alarcón por Fernández (S); 26m Víctor Beraldi por Zbrun (E); 31m Ricardo Villar por Piz (S).
Árbitro: Sebastián Ranciglio (Casilda)
Asistentes: Federico Cuello (Casilda) y Gisela Trucco (Rafaela).
Cancha: Antonio Candini
Público: 3.500
El punto les sirvió a los dos. Al equipo dirigido por Marcelo Vázquez le vino bien, ya que certificó su clasificación a la fase final, con la mayor cantidad de puntos. A los de Chaco, la unidad le dio el boleto al pentagonal.
Los últimos quince minutos, con los goles y la tensión propia que provocaron, fueron lo único destacable de un encuentro que no pasará a la historia.
El primer tiempo amagó con ser dinámico, pero eso duró muy poco. Después de cinco minutos, todo se volvió más lento y trabado. Estudiantes no pudo ejercer la presión de otros encuentros. Sarmiento lo salió a buscar con tres puntas y eso no le permitía liberar a los laterales.
Las situaciones de gol tardaron mucho en aparecer. De hecho, la primera más o menos clara fue un centro que cayó al área de Estudiantes y que Tejera evitó que convirtiera Silba.
Los problemas para Estudiantes estaban en el costado derecho de la defensa. López y Parera se combinaban con Piz para aprovechar las espaldas de Cainelli y complicar a Bottino. Eso sí, no generaban grandes ocasiones.
Sarmiento fue de a poco ganando el medio y Estudiantes no podía meterse en el partido. Tejera y Vester terminaban tirando pelotazos sin destino. El gran ausente era Alejandro Cabrera, al que no le dejaban tocar el balón. En ataque, Ferreira bajaba para intentar hacerse de un balón que no le llegaba. Su compañero de punta, Miranda, quedaba muy lejos y sólo era buscado con envíos aéreos.
Lo único para destacar del Celeste en ataque fue una combinación entre Oviedo y Formica por la izquierda que terminó con un cabezazo de Miranda que se fue al lado del palo.
Uno que demostró su importancia fue Benavídez. La ausencia de las escaladas del Chaco por la derecha dejó rengo al ataque del Celeste. Cainelli no tuvo a su socio por derecha y el equipo de Vázquez perdió un arma importantísima para generar riesgos.
El primer tiempo languideció sin emociones. Simplemente podría no haberse escrito nada. Quizás por la clasificación ya conseguida, quizás por la presión y la marca del visitante, Estudiantes ofreció una de las versiones más pálidas del certamen.
En el inicio del complemento, la tónica no pareció cambiar mucho. Por eso, antes de los 10, Vázquez cambió piezas en el ataque. Hesar y Sepúlveda adentro, afuera Ferreira y Miranda.
Estudiantes modificó un poco su disposición, se paró un poco más adelante e intentó apurar a Cabrera. Con un Cainelli un poco más activo, empezó a (por lo menos) molestar a los centrales visitantes.
Con el correr de los minutos el juego no levantó y los dos empezaron a convencerse de que el empate era buen resultado y no había necesidad de arriesgar. Como habrá sido de malo el juego, que los hinchas del Celeste estaban más ocupados por sacar cuentas y analizar a los posibles rivales del pentagonal, en vez de mirar lo que ocurría en el césped.
De repente, casi de la nada, López inventó una contra, desparramó a Vester y asistió a Silba, que remató dos veces y en la segunda abrió el marcador para el visitante.
Estudiantes reaccionó y se fue sobre el arco de Carrera. Sin claridad, el conjunto local llenó de centros el área de los chaqueños. Beraldi, que ya estaba en cancha, se paró de lanzador y los demás se fueron todos a la carga.
En una de las últimas, Cabrera tomó un rebote, se metió en el área y el árbitro consideró que fue derribado por un defensor del Decano. Peralta cruzó de área a área y se hizo cargo de la ejecución. Le pegó fuerte y al medio para desatar el grito de todo el Candini.
El arquero marcó su primer tanto no sólo en Primera División, sino también de toda su carrera, ya que en inferiores tampoco lo había hecho. Las tribunas del gigante de la avenida España respondieron con el ya clásico: “Olé, olé, olé...Chupa, Chupa”!!! y luego respiraron aliviados por haber mantenido el invicto.
Después del penal, Ranciglio marcó el final del encuentro y ambos conjuntos se fueron pensando en la próxima vez que se verán las caras. Será por la última fecha del pentagonal, también en el Candini y allí podría definirse el primer ascenso a la B Nacional.
Pero para eso todavía debe pasar mucha agua bajo el puente. Ahora, Estudiantes deberá enfocarse en el 31 de este mes, fecha en la que arrancará la fase final en Villa Ramallo, más precisamente en el Salomón Boeseldín, ante Defensores de Belgrano.
Síntesis
Goles: en el segundo tiempo 31m Silba (S). 47 Peralta de penal (E).
Cambios: en el segundo tiempo, 7m Emanuel Córdoba por Huth (S); 12m Bruno Sepúlveda e Ibrahim Hesar por Ferreira y Miranda (E); 16m Gonzalo Alarcón por Fernández (S); 26m Víctor Beraldi por Zbrun (E); 31m Ricardo Villar por Piz (S).
Árbitro: Sebastián Ranciglio (Casilda)
Asistentes: Federico Cuello (Casilda) y Gisela Trucco (Rafaela).
Cancha: Antonio Candini
Público: 3.500

