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Estudiantes fue un Rosario de goles en el predio Pablo Aimar

El Celeste se impuso en la categoría Sub 13 por 6 a 0 sobre el Canalla. Los goles los anotaron Luka Melano y Facundo Lucero en dos ocasiones cada uno, completaron Juan Felici y Tomás Gallardo

Estudiantes de Río Cuato derrotó a Rosario Fútbol Club por seis a cero en el partido de la primera fecha del Torneo Sub 13 de la Liga Regional de Futbol de Río Cuarto.

El encuentro se jugó en el predio Pablo César Aimar y los goles del local los anotaron dos veces Luka Melano, uno de penal, Juan Felici, Tomás Gallardo y Facundo Lucero en dos oportunidades.

El Celeste dominó el juego desde el arranque y a los cuatro minutos se encontró con un penal a Felici que Melano cambió por gol. De allí en adelante se le facilitó aún más el trabajo.

Cuando la visita intentaba encontrar el partido quedó una pelota en el área y Melano, de gran olfato goleador, puso el dos a cero.

Mateo Varela, el once local, complicaba de manera constante a la defensa de Rosario y dejaba la sensación que de su juego podía llegar el tercero.

En el complemento, el fuerte calor de la tarde del sábado comenzaba a hacer sentir en los protagonistas los minutos de esfuerzo y los cambios le dieron más oxígeno a Estudiantes, que estiró la cuenta a los 12, cuando aprovecharon un error defensivo y Juan Felicci, con gran calidad, definió al segundo palo de Luca Acevedo, el muy buen arquero de Rosario.

El resto del tiempo le sirvió al local para coronar el resultado con goles de Tomás Gallardo y dos toques de gran calidad de Facundo Lucero por arriba del arquero.

Estudiantes basó su goleada en un orden táctico superior al de su rival y que le permitió aprovechar al máximo sus individualidades, mientras la línea defensiva celeste jugaba con un orden impecable, en la otra área Mateo Varela  exigía de manera constante a los defensores visitantes. El once de Estudiantes sobresalió durante todo el juego por su técnica pero también por el dominio de espacios, sólo falló por su ansiedad, cayendo reiteradamente en posiciones fuera de juego.

Rosario tuvo en Carlos Romero una individualidad interesante en el medio. El cinco, de gran físico y pie exquisito, era el encargado de administrar el juego canalla pero el rival lo rodeaba con mucha gente y por eso se quedaba sin salida.

El partido fue entretenido pero el fuerte calor de la tarde conspiró en contra del buen juego, sobre todo en los minutos finales, y a pesar de los parates que con buen tino propuso el juez para refrescarse, estos no fueron suficientes.