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Estudiantes - Mitre, un duelo con antecedentes calientes

Germán Rivera, capitán del Celeste en los últimos enfrentamientos ante los santiagueños, recordó aquella serie del Federal B de 2014. “Fueron dos partidos muy duros”, remarcó
 
“Fueron dos partidos muy duros  y haber ganado por penales le dio un gusto especial”, recuerda Germán Rivera (hoy en Juventud Unida), capitán de Estudiantes en los últimos dos antecedentes que tiene el Celeste enfrentando a Mitre de Santiago del Estero, su próximo rival por la Primera Nacional. La serie fue por los cuartos de final del Torneo Federal B 2013/14, ese en el que el León quedó en las puertas del ascenso, tras perder la final con Deportivo Madryn, en medio de un arbitraje escandaloso. “El partido de ida lo arrancamos muy bien, podríamos haber hecho más diferencia, pero nos desconcentramos un poco en el final del primer tiempo y nos descontó Mitre con un gol del Mono (Santiago) Sánchez”, rememora Rivera sobre el partido que se jugó el 11 de mayo del 2014. El encuentro terminó 2 a 1 a favor del León, que se puso dos goles arriba de la mano de Martín Dopazo (8´PT) y Germán Gigena (33´PT). Cuando todo era tranquilidad en el Candini, apareció el Mono Sánchez para, en la única chance que tuvieron los santiagueños en ese primer tiempo, facturar ante Cárdenas. Fue a los 43´ minutos. En el complemento, el Celeste tuvo varias oportunidades para sacar más ventaja y no pudo conseguirlo. “Ese equipo tenía gol y sabíamos que teníamos con qué llevarnos más ventaja. Recuerdo que terminamos con bronca porque el resultado quedó abierto y teníamos que ir a definir todo de visitante”, relata el defensor. Ese día, el Celeste formó con Miguel Cárdenas en el arco; Maximiliano Gómez (Emiliano Barreto), Nicolás Foglia, Carlos Jaime y Rivera en la defensa; Cristian Garraza (Adrián Colazo), Ariel Quiroga, Sebastián Pérez y Carlos Lucero en la mitad de la cancha; Dopazo y Gigena (Adrián Aranda) en el ataque. 

El trámite se fue calentando con el correr de los minutos. El partido terminó en medio de un clima tenso, lo que generó que la semana previa al encuentro de vuelta se hablara mucho de la fortaleza de Mitre como local y un supuesto favorecimiento de parte de los árbitros. “Uno trataba de que todas esas cosas quedaran puertas para adentro. No queríamos que eso que hablábamos nosotros saliera, porque parecía que uno estaba poniendo excusas de antemano. Pero se hablaba mucho de los arbitrajes. Fue así en todo ese torneo”, explica Rivera sobre lo que pasó en los días previos al viaje a Santiago del Estero.

La vuelta se disputó el 18 de mayo en la capital santiagueña. “Más allá del penal que atajó el Loco (Miguel) Cárdenas en la definición, creo que fue clave el que ataja ni bien comienza el partido. Si ellos comenzaban ganando tan temprano se nos hubiera hecho muy difícil llegar a los penales y clasificar”, admite el hoy defensor de Juventud Unida, refiriéndose al envío que el arquero paraguayo del Celeste le contuvo a Julio Marchant a los 16 minutos del complemento. El partido siguió con Estudiantes resistiendo sin demasiados sobresaltos (incluso le anularon un gol), hasta que a los 30 minutos del complemento se fue expulsado Damián Formigo. Sobre el final, llegó un nuevo penal para Mitre e Ignacio González Barón lo cambió por gol. De esa manera, hubo que definir todo a través de disparos desde los 12 pasos.

“La definición fue tranquila porque Cárdenas atajó el primero de la serie y nosotros no fallamos ninguno”, comenta Rivera. Al final fue 5 a 4 para los dirigidos por Ricardo Dillon, que ese día puso en cancha a: Miguel Cárdenas en el arco; Ramiro Formigo, Nicolás Foglia, Carlos Jaime y Germán Rivera en la defensa; Cristian Garraza (Emiliano Barreto), Ariel Quiroga, Sebastián Pérez y Carlos Lucero en el mediocampo; Martín Dopazo (Germán Gigena) y Adrián Aranda (Adrián Colazo) en la delantera. Foglia, Jaime, Quiroga, Lucero y Gigena convirtieron en la serie de penales. 

“De ese equipo me acuerdo que salíamos a la cancha con la seguridad de que un gol íbamos a hacer en algún momento. Era un plantel que merecía el ascenso, pero por todo lo que pasó en Madryn no pudo ser”, señala Rivera.

Además de aquellos dos encuentros, Estudiantes se cruzó con Mitre en el Torneo del Interior 1990/91 y en el Argentino B 2011/2012. En total jugaron ocho partidos, Estudiantes ganó cuatro, Mitre dos y empataron en dos ocasiones. El Celeste convirtió diez tantos y el Aurinegro seis.

En el Candini se enfrentaron en cuatro ocasiones, todas con victorias del León. En esos encuentros, el local marcó ocho tantos y el visitante tres.



Agustín Hurtado