Estudiantes estuvo muy cerca, a sólo tres minutos de conseguir una victoria muy importante para su historia. Pero no pudo ser, Belgrano le empató el partido en tiempo de descuento. Los celestes cordobeses terminaron 1 a 1 en el Antonio Candini en un duelo disputado ayer en el marco de la décima fecha de la zona A de la Primera Nacional.
Alan Vester puso en ventaja a Estudiantes con un gol de tiro libre luego de un desvío en la barrera y Rodrigo Erramuspe igualó para el Pirata, que terminó con uno menos por la expulsión de Hernán Bernardello.
El equipo de Vázquez se mantiene en la tercera posición del grupo, clasificándose a playoffs. En la próxima jornada visitará al líder, Estudiantes de Buenos Aires.
El partido
Dicen que todo partido, por más aburrido que sea, tiene algo de la obra de Shakespeare. Si eso es así, lo del primer tiempo de ayer fue alguna mala obra del autor inglés que nadie se animó a publicar o, en todo caso, ese condimento artístico estuvo en el gran marco que le dio la gente de Estudiantes al duelo.
La etapa inicial de uno de los enfrenatmientos más esperados por los hinchas de Estudiantes dejó muy poco. Tuvieron una sola chance cada uno. Peralta conjuró de manera espectacular la que tuvo Belgrano al tapar dos remates a quemarropa, uno detrás del otro. Sepúlveda desperdició la oportunidad que tuvo el local, desviando un remate desde el punto del penal.
Si algo caracteriza a Estudiantes cuando juega en el Candini, es el ritmo y la intensidad con que arranca los partidos. Belgrano tomó nota de eso y ayer neutralizó al León desde el minuto uno. El Pirata hizo todo lento en ese comienzo. Demoró cada reposición y así, le bajó dos cambios a la velocidad que les gusta tener a los de Vázquez.
Incómodo, el León no encontró los caminos y todo se volvió demasiado trabado. Para colmo, el árbitro López no logró conducir bien el juego y el trámite también se fue calentando.
Todo se hizo al ritmo que quiso Belgrano. Ni Cabrera (con marca personal durante toda la tarde) ni Bottino pudieron ser salida o hacerse armadores del juego del local. Por las bandas, el único que tuvo algo de espacio fue Benavídez, pero sus escaladas no encontraron muchos socios. Arriba, Sepúlveda, como siempre que juega solo, quedó aislado.
Igual, sin jugar bien, Estudiantes pasó los últimos quince minutos de esa primera etapa cerca del área de Rigamonti.
En el inicio del complemento, el trámite no cambió. Estudiantes dominó, pero sin encontrar los caminos y sin tener demasiadas ideas. Belgrano se defendió y apostó a su peligrosidad en la pelota parada. Por esto último, Suárez fue a la cancha por Formica, en lo que marcó el debut en el torneo del defensor, ya recuperado de la lesión en la rodilla.
Vázquez intentó mover el avispero con Ferreira en lugar de Cuello y algo de eso consiguió, porque el encuentro ganó en electricidad. Sin mucho orden, pero con vértigo, Estudiantes fue y consiguió la apertura del marcador. Como no podía ser de otra forma, el tanto llegó de manera poco lucida, con la barrera del Pirata ayudándole al tiro libre de Vester a llegar a la red de Rigamonti.
Después del gol, el partido sí se volvió un buen drama de Shakespeare. Belgrano fue con todo y Estudiantes se defendió con lo que le quedaba. Los dos terminaron con diez porque Cabrera se lesionó y no había más cambios y Bernardello se fue expulsado por una agresión contra Hesar.
Cuando parecía que el aguante de Estudiantes le alcanzaba para llevarse el partido (Bottino y Suárez habían salvado in extremis ante dos envíos de Vegetti, cuando Peralta ya estaba vencido), apareció la pelota parada, esa aliada que ha tenido Belgrano en este torneo. Esta herramienta les permitió a los capitalinos empatar el encuentro en el segundo minuto de descuento. Vegetti peinó luego de un córner, la pelota le cayó a Quiroga, que estaba solo por el segundo palo, el lateral remató y Erramuspe empujó el balón a la red para decretar el 1 a 1. Quedará para la polémica una falta a Sepúlveda en la jugada previa.
Estudiantes estuvo muy cerca de quedarse con un triunfo de esos que quedan en la memoria de la gente. Se le escapó sobre el final, en un segundo tiempo que fue mucho más emotivo que el primero.
Hubiese sido una victoria muy importante, sobre todo por la importancia histórica de su rival. No tanto por el presente de un Belgrano que juega muy mal y que vino a Río Cuarto sin demasiadas aspiraciones ofensivas.
Más allá de la bronca por el empate, la preocupación en el mundo celeste pasará ahora por ver qué tienen Martínez Schmidt y Cabrera. El primero salió muy dolorido en la rodilla y el segundo terminó jugando en una pierna producto de un problema muscular.
El dato positivo es que tendrá 15 días para trabajar tranquilo debido a que el fin de semana que viene no habrá acción por las elecciones presidenciales.
El próximo rival será Estudiantes de Buenos Aires. El líder de la zona y una de las revelaciones de la temporada en el fútbol argentino, ya que además se metió en las semifinales de la Copa Argentina, instancia en la que enfrentará a River. Sumar en Caseros le permitirá al León seguir prendido arriba.
Pasó el tan esperado duelo con Belgrano y dejó muchas cosas para recordar, sobre todo en la segunda etapa. Ahora, es tiempo de pasar página y pensar en lo que sigue.
Síntesis
Goles: en el segundo tiempo, 26m Vester (E); en el segundo tiempo, 47m Erramuspe (B);
Cambios: en el primer tiempo, 36m Maximiliano Zbrun por Martínez Schmidt (E); en el segundo tiempo, 14m Leonardo Sequeira por Borja (B); 19m Javier Ferreira y Lucas Suárez por Lautaro Formica y Álvaro Cuello (E); 22m Gastón González por Techera (B); 29m Gonzalo Lencina por Longo (B).
Incidencia: en el segundo tiempo, 36m expulsado Bernardello (B);
Árbitro: Ramiro López.
Asistentes: Duilio Montello y Pascual Fernández. Cuarto árbitro: Juan Pablo Battaglia.
Estadio: Antonio Candini.
Agustín Hurtado
El equipo de Vázquez se mantiene en la tercera posición del grupo, clasificándose a playoffs. En la próxima jornada visitará al líder, Estudiantes de Buenos Aires.
El partido
Dicen que todo partido, por más aburrido que sea, tiene algo de la obra de Shakespeare. Si eso es así, lo del primer tiempo de ayer fue alguna mala obra del autor inglés que nadie se animó a publicar o, en todo caso, ese condimento artístico estuvo en el gran marco que le dio la gente de Estudiantes al duelo.
La etapa inicial de uno de los enfrenatmientos más esperados por los hinchas de Estudiantes dejó muy poco. Tuvieron una sola chance cada uno. Peralta conjuró de manera espectacular la que tuvo Belgrano al tapar dos remates a quemarropa, uno detrás del otro. Sepúlveda desperdició la oportunidad que tuvo el local, desviando un remate desde el punto del penal.
Si algo caracteriza a Estudiantes cuando juega en el Candini, es el ritmo y la intensidad con que arranca los partidos. Belgrano tomó nota de eso y ayer neutralizó al León desde el minuto uno. El Pirata hizo todo lento en ese comienzo. Demoró cada reposición y así, le bajó dos cambios a la velocidad que les gusta tener a los de Vázquez.
Incómodo, el León no encontró los caminos y todo se volvió demasiado trabado. Para colmo, el árbitro López no logró conducir bien el juego y el trámite también se fue calentando.
Todo se hizo al ritmo que quiso Belgrano. Ni Cabrera (con marca personal durante toda la tarde) ni Bottino pudieron ser salida o hacerse armadores del juego del local. Por las bandas, el único que tuvo algo de espacio fue Benavídez, pero sus escaladas no encontraron muchos socios. Arriba, Sepúlveda, como siempre que juega solo, quedó aislado.
Igual, sin jugar bien, Estudiantes pasó los últimos quince minutos de esa primera etapa cerca del área de Rigamonti.
En el inicio del complemento, el trámite no cambió. Estudiantes dominó, pero sin encontrar los caminos y sin tener demasiadas ideas. Belgrano se defendió y apostó a su peligrosidad en la pelota parada. Por esto último, Suárez fue a la cancha por Formica, en lo que marcó el debut en el torneo del defensor, ya recuperado de la lesión en la rodilla.
Vázquez intentó mover el avispero con Ferreira en lugar de Cuello y algo de eso consiguió, porque el encuentro ganó en electricidad. Sin mucho orden, pero con vértigo, Estudiantes fue y consiguió la apertura del marcador. Como no podía ser de otra forma, el tanto llegó de manera poco lucida, con la barrera del Pirata ayudándole al tiro libre de Vester a llegar a la red de Rigamonti.
Después del gol, el partido sí se volvió un buen drama de Shakespeare. Belgrano fue con todo y Estudiantes se defendió con lo que le quedaba. Los dos terminaron con diez porque Cabrera se lesionó y no había más cambios y Bernardello se fue expulsado por una agresión contra Hesar.
Cuando parecía que el aguante de Estudiantes le alcanzaba para llevarse el partido (Bottino y Suárez habían salvado in extremis ante dos envíos de Vegetti, cuando Peralta ya estaba vencido), apareció la pelota parada, esa aliada que ha tenido Belgrano en este torneo. Esta herramienta les permitió a los capitalinos empatar el encuentro en el segundo minuto de descuento. Vegetti peinó luego de un córner, la pelota le cayó a Quiroga, que estaba solo por el segundo palo, el lateral remató y Erramuspe empujó el balón a la red para decretar el 1 a 1. Quedará para la polémica una falta a Sepúlveda en la jugada previa.
Estudiantes estuvo muy cerca de quedarse con un triunfo de esos que quedan en la memoria de la gente. Se le escapó sobre el final, en un segundo tiempo que fue mucho más emotivo que el primero.
Hubiese sido una victoria muy importante, sobre todo por la importancia histórica de su rival. No tanto por el presente de un Belgrano que juega muy mal y que vino a Río Cuarto sin demasiadas aspiraciones ofensivas.
Más allá de la bronca por el empate, la preocupación en el mundo celeste pasará ahora por ver qué tienen Martínez Schmidt y Cabrera. El primero salió muy dolorido en la rodilla y el segundo terminó jugando en una pierna producto de un problema muscular.
El dato positivo es que tendrá 15 días para trabajar tranquilo debido a que el fin de semana que viene no habrá acción por las elecciones presidenciales.
El próximo rival será Estudiantes de Buenos Aires. El líder de la zona y una de las revelaciones de la temporada en el fútbol argentino, ya que además se metió en las semifinales de la Copa Argentina, instancia en la que enfrentará a River. Sumar en Caseros le permitirá al León seguir prendido arriba.
Pasó el tan esperado duelo con Belgrano y dejó muchas cosas para recordar, sobre todo en la segunda etapa. Ahora, es tiempo de pasar página y pensar en lo que sigue.
Síntesis
Goles: en el segundo tiempo, 26m Vester (E); en el segundo tiempo, 47m Erramuspe (B);
Cambios: en el primer tiempo, 36m Maximiliano Zbrun por Martínez Schmidt (E); en el segundo tiempo, 14m Leonardo Sequeira por Borja (B); 19m Javier Ferreira y Lucas Suárez por Lautaro Formica y Álvaro Cuello (E); 22m Gastón González por Techera (B); 29m Gonzalo Lencina por Longo (B).
Incidencia: en el segundo tiempo, 36m expulsado Bernardello (B);
Árbitro: Ramiro López.
Asistentes: Duilio Montello y Pascual Fernández. Cuarto árbitro: Juan Pablo Battaglia.
Estadio: Antonio Candini.
Agustín Hurtado

