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Estudiantes volverá a enfrentar a Atlanta después de casi 30 años

El Celeste se midió por última vez con el Bohemio el 12 de enero de 1990, en pleno proceso de hiperinflación

Estudiantes y Atlanta se vieron la cara por última vez, el 12 de enero de 1990, en un amistoso jugado en el estadio Ciudad de Río Cuarto. Fue un viernes a la noche, mientras el Celeste se preparaba para jugar el Interligas, con Luis Pentrelli como DT.

Para el comienzo de 1990, el país iba de incendio en incendio. Se habían terminado los 80, un período lleno de matices. Un inicio oscuro, con dictadura y guerra de Malvinas de por medio, una etapa de plena esperanza con el retorno de la de-mocracia, que finalizó con un gol-pazo, cuando la crisis económica, social y política, obligó al traspaso anticipado del mando, de Raúl Al-fonsín a Carlos Menem.

El riojano asumió en julio del 89 y para enero del 90 ya llevaba tres ministros de economía. Néstor Rapanelli había renunciado en diciembre (cabe recordar, que este reemplazó a Miguel Roig, quien murió a los cinco días de asumir), con una hiperinflación extrema, después del fracaso del Plan BB (por el grupo Bunge & Born). El índice de precios al consumidor au-mentó un 40,1% sólo en diciembre.

Los primeros días hábiles de 1990, arrancaron con feriado cambiario y los plazos fijos en australes congelados en los bancos. El tercer ministro de economía de Menem, Armando Erman González lanzó un plan de medidas para contener

la hiperinflación y reducir la fuga de divisas, en medio del desabastecimiento de bienes y la remarcación constante de precios. 

En Río Cuarto el impacto de la crisis se sentía, sobre todo en el ámbito de la salud. Las Farmacias no tenían remedios y la atención en las clínicas se resentía. El clima de tensión e incertidumbre, generó, entre otras cosas, que se sus-pendiera la realización del festival “Imperio-Show 90”, del que iban a participar León Gieco y Horacio Guarany.

Las privatizaciones ya habían comenzado.  Los decretos para la entrega de Entel, se firmaron en esas semanas iniciales y el mismo día del duelo entre Estudiantes y Atlanta, el secretario de Prensa y Difusión de la nación, Jorge Rachid anunció la entrega de Canal 13 de Buenos Aires a Argentar Sociedad Anónima.

Para contribuir con el mal humor general, la selección de Carlos Salvador Bilardo, daba señales de lo difícil que sería retener el título del mundo en Italia. El 10 de enero, la Albiceleste perdió con Mónaco 2 a 0 en un amistoso.

En la música, el rock-pop argentino despedía su década de mayor producción a toda orquesta. Toda-vía sonaban los himnos de Bang Bang… de Los Redondos, cuando el trío Cerati-Bosio -Alberti y los suyos tocarían el cielo con las manos con Canción Animal. Unos meses antes, Andrés Calamaro an-ticipaba su exilio español con un tí-tulo que pintaba el oscuro momento del país: “Nadie sale vivo de aquí” y Ataque 77 iniciaba los 90 con un pedido especial que se volvería una referencia para la juventud de esa época: “Hacelo por mí”, del disco El cielo puede esperar.

En medio de ese contexto, Estudiantes jugó ante Atlanta el viernes 12 de enero. Iniciaba el ciclo de Pentrelli al mando del Celeste.

El León venía golpeado. En la temporada 88/89 había sido eliminado por Atlético de Rafaela en las etapas decisivas del Torneo del Interior. Para colmo, en la 89/90 el equipo ni siquiera superó la etapa provincial. Eso si, en el 89, volvió a ganar el título de la Liga después de cuatro años.

La noche del 12 de enero Estu-diantes derrotó a Atlanta por 2 a 1 con dos goles de Diego Bellini. El descuento del Bohemio lo marcó Seco. El conjunto de Villa Crespo tuvo entre sus titulares al riocuar-tense Roberto Luis Oste.

El Bohemio llegó a al ciudad en medio de su pretemporada en Car-los Paz, en el parate del torneo de la B Metropolitana. 

El juego, según reza la crónica de Diario Puntal, fue bastante entre-tenido y Estudiantes fue un justo ganador. Ese día Pentrelli dispuso que salieran a la cancha: Rubén Fe-rrari; Larrea, Luis Carranza, Ce-rioli y Wild (después Moreno); Magallanes (Vallejos), Hugo Fran-cés y Bellini; Hidalgo (Scorsetiti), Rodríguez (Flores) y Aimetta. Atlanta, que era dirigido por Jorge Castelli, formó con: Montes (Ragg); Plá (Chiaraluce), Silva ( Juárez), Ucero y Sayago; Chumba (Galera), Chechia (Barbasán), Castro (Seco); Sportorno, Arzubialde (Viegas) y Oste. El árbitro fue Jorge Carballo.

El año siguió para el Celeste, mientras el país andaba a los tum-bos y sin soluciones. En el TDI 90/91 el Celeste llegó hasta la fase Zonal Noroeste. allí, primero superó a Sportivo Guzmán de Tucumán en cuartos de final (perdió 2 a 0 en el norte y revirtió la historia de local, al vencer 3 a 0) y fue eliminado en semifinales por Gimnasia y Esgrima de Concepción del Uruguay: cayó 1 a 0 en Entre Ríos y no hubo goles en la revancha. Atlanta siguió con su buen andar  y ascendió  a la B Nacional.

Agustín Hurtado