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Estudiantes y esa marca registrada de saber jugar los segundos tiempos

Si algo caracteriza al ciclo de Vázquez es su capacidad para ser superior al rival en el complemento. En lo que va del torneo, el León dio vuelta tres partidos y sumó en más de la mitad de las ocasiones en las que fue perdiendo
 
Cuando un entrenador pasa muchos años en un equipo, hay rasgos característicos que se van repitiendo y se hacen marcas imborrables. En el caso del Estudiantes de Marcelo Vázquez, uno de esos rasgos típicos es lo bien que le caen los segundos tiempos.

En el torneo Federal A que culminó en el ascenso, más del 60% de sus goles fueron en el complemento. Esta tendencia se está empezando a repetir en el actual certamen de la Primera Nacional. De los 21 tantos que lleva en el campeonato el León, 14 fueron en la segunda mitad de los partidos. 

Esa estadística va de la mano de otra muy interesante, que es la capacidad del Celeste para dar vuelta resultados. El conjunto de Marcelo Vázquez consiguió sumar puntos en más de la mitad de los encuentros en los que comenzó perdiendo. De los siete partidos en los que se encontró en desventaja, el León vino desde atrás para ganar tres (Independiente Rivadavia, Ferro y Agropecuario Argentino) y empató el restante (Nueva Chicago).

En el fútbol los números no son más que sólo eso a la hora de anticipar cómo se darán los partidos, pero sirven bastante para hacer los análisis posteriores. En ese sentido, las estadísticas del León dan cuenta de un equipo al que no le pesa la presión de estar abajo en el marcador y al que le sobra resto para aguantar los noventa minutos.

Desde lo futbolístico y lo físico, Estudiantes recupera terreno en los cotejos. En el primer ítem, en el entretiempo, el equipo corrige errores o les encuentra la vuelta a los partidos que vienen complicados. En cuanto a lo segundo, no tiene problemas para aguantar de mejor manera que sus rivales los noventa minutos.

Muestra de esto fue lo sucedido ante Barracas. Antes de la expulsión de Cevasco, la mejoría del Celeste ya se notaba. Después de que el mediocampista central vio la tarjeta roja, el León no tuvo inconvenientes para jugar con uno menos y ser incluso superior a su rival. 

Quizás el vaso medio vacío está dado porque a veces los encuentros se le complejizan en los primero tiempos, pero está claro que su capacidad de respuesta es de las mejores de la categoría.

La fortaleza de esta virtud es compartida entre jugadores y cuerpo técnico. Los primeros porque saben leer y acomodarse a lo que pasa adentro de la cancha, además de estar en perfecto estado. Los segundos, porque son los que cambian las tácticas a tiempo, hacen los ajustes necesarios y son los encargados de que el equipo sea un reloj en cuanto al estado físico.



Pensando en Morón



El Celeste trabajó ayer en el Candini a puertas cerradas en lo que fue la penúltima práctica antes de partir hoy por la noche a Buenos Aires para esperar el duelo del domingo ante Deportivo Morón. El entrenador ordenó un trabajo táctico en el que dio las primeras pistas de la probable formación que saltará a la cancha ante el Gallo en el encuentro que cerrará la primera rueda de la competencia.

Hoy el DT dará la conferencia de prensa luego de lo que será la práctica final en el Candini. Se sabe que Vázquez tendrá que hacer una modificación obligada por la expulsión de Cevasco. El nombre que más suena para reemplazar al ex-Sarmiento es Alejandro Cabrera.  

Más allá de este cambio, las dudas pasan por saber si el técnico repetirá el esquema o si volverá a pararse con un solo delantero. Además, resta saber qué ocurrirá con el andarivel izquierdo de la mitad de la cancha, ya que Yair Arismendi volvió a tener un buen ingreso desde el banco y podría ser una opción en ese sector.

Todo dependerá del esquema que decida utilizar el conductor mendocino que tiene el León.