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Estudiantes y Platense volverán a enfrentarse casi 33 años después

La última vez que jugaron el Celeste y el Calamar fue en un amistoso disputado el 2 de diciembre de 1986 en Río Cuarto. El León ganó 1 a 0 con un gol de Sergio Coleoni
 
Estudiantes volverá a enfrentar a Platense después de casi 33 años. La última vez que se vieron las caras fue en un amistoso jugado en Río Cuarto el 2 de diciembre de 1986 que el Celeste ganó por 1 a 0 con gol de Sergio Coleoni. El encuentro fue el último de José Manuel Vázquez al mando de la conducción técnica del León. Curiosamente, unos días después del cotejo, firmó como DT del Calamar.

Aquel diciembre fue tumultuoso por varios motivos. La victoria radical en 1983 ya había quedado muy atrás. El alfonsinismo campeaba como podía el temporal económico y político que se vivía en esos momentos. La inflación, la devaluación del austral y los aumentos en tarifas y combustibles sacudían las siempre frágiles finanzas argentinas.

El presidente había recurrido al Fondo Monetario Internacional y sus políticas chocaban cada vez más con el sindicalismo. Saúl Ubaldini tomaría el mando de la CGT sobre finales de ese diciembre y sus duelos con Alfonsín dejarían dos frases para la historia. “El país no está para mantequitas y llorones", dijo el mandatario, a lo que el dirigente gremial respondió: “Llorar es un sentimiento, pero mentir es un pecado”.

Para aumentar tensiones, dos temas causaban álgidos debates en el plano político – judicial. Por un lado, la modificación de la ley de divorcio; por el otro, la sanción del “Punto Final”, que llegaría a fines de ese diciembre. La ley estableció la caducidad de la acción penal (prescripción) contra los imputados como autores penalmente responsables de haber cometido el delito complejo de desaparición forzada de personas en la dictadura militar, lo que desató la indignación de los movimientos de derechos humanos y socavó gran parte del apoyo que tenía Alfonsín.

Río Cuarto recibió ese mes las visitas del gobernador de Córdoba Eduardo Angeloz y del gobernador de La Rioja, Carlos Menem, todo en el marco de la campaña por los comicios para definir a los electores que reformarían la constitución de la provincia al año siguiente. Si bien ganó el radicalismo, los porcentajes fueron más bajos que en 1983 y en 1985. En segundo lugar quedó una de las alternativas peronistas encabezada por un tal José Manuel de la Sota. 

En la ciudad, el intendente Miguel Ángel Abella cerraba un año complicado, teniendo que batallar para aprobar el presupuesto municipal de 1987, que sería votado sin el apoyo del justicialismo en una de las últimas sesiones del año en el Concejo Deliberante. 

A contramano del país, la música y el fútbol vivieron ese año momentos de gracia. El rock nacional vivía una época de apogeo. Soda Estereo editaba “Signos” y empezaba a abrir mercados en Latinoamérica, Los Redonditos de Ricota hacían ver a todos los fuegos de “Oktubre” y Luca Prodan empezaba a construir su mito con “Llegando los monos”, el segundo disco de Sumo.  

El fútbol ponía a su propia música. Maradona, Bilardo y compañía ganaban el Mundial de México al ritmo de “Me das cada día más”, de Valeria Lynch. El River del Bambino Veira daba la vuelta en Japón al vencer al Steaua Bucarest.

La Liga Regional atravesaba varios inconvenientes. La reestructuración del fútbol argentino obligó a muchos cambios. Estudiantes y Atenas se fueron a jugar el Provincial. En medio de todo ese desbarajuste, Alianza de Villa Mercedes se dio el gusto de ser campeón en un certamen reducido en cuanto a cantidad de participantes.

Estudiantes estaba en un impasse previo al comienzo del Torneo del Interior, que había llegado para reemplazar al viejo torneo Regional. Los Nacionales se habían terminado en 1985 y la B Nacional daba sus primeros pasos. El Celeste se había ganado ese derecho luego de ser el campeón de la etapa provincial al superar a Argentino de Marcos Juárez.

Con el afán de llegar de la mejor manera a la competencia que ofrecía un boleto hacia la B Nacional, el León encaró varios amistosos en ese diciembre. El martes 2 llegó a la ciudad Platense, que jugaba en Primera y era dirigido por Carlos Babington. Ese día, Estudiantes formó con: Carlos Trucco; Raúl Gamarra, Luis Carranza, Guirín, y Diego Felizzia; Pablo Ortiz, Edgardo Magallanes, Trevino; Vales, Néstor Tessone y Sergio Coleoni. Según rezan las crónicas, el partido no fue muy bueno, pero el León fue un justo ganador. El gol de Coleoni llegó a los 30 minutos del segundo tiempo, para alegría de la buena cantidad de gente que se hizo presente en el Ciudad de Río Cuarto. Para el Calamar, ese día jugó un muy joven Marcelo Espina.

Unas semanas después, Vázquez emigró a Platense y Tomás “Tito” Cuellar se hizo cargo del Celeste.  La aventura en el Torneo del Interior terminaría en cuartos de final. Después de ganar la etapa clasificatoria y finalizar primero en una zona en la que se encontraban Colegiales de Villa Mercedes, Argentino de Marcos Juárez, Sportivo Belgrano de San Francisco y Atlético de Rafaela, entre otros, el Celeste chocó con Villa Dálmine, que lo eliminó luego de vencerlo en Buenos Aires y empatar en Río Cuarto. 



Agustín Hurtado