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La Argentina del técnico sin manija

El Mundial está cada vez más cerca y Jorge Sampaoli no da señales claras; por el contrario, son cada vez más confusas y no parece ser él quien tenga el timón absoluto del manejo de la selección
 
La selección argentina recibió noticias la semana anterior. Sus principales referentes (Messi, Agüero, Higuaín, Banega y Di María) no participarán de las semifinales de la Champions. Y eso, para los futbolistas de grandes equipos del Viejo Continente, es un golpe. Para algunos más, para otros menos.

La percepción que uno tiene de los "dueños" del combinado argentino, dentro y fuera de la cancha (Messi, Agüero y Banega), es que son de los que no emiten demasiadas señales, más allá de la amargura lógica de una derrota.

Ya Di María había quedado fuera con el PSG en octavos y Agüero, Messi y Banega se despidieron en cuartos. Y salvo Fazio y Perotti, en la Roma, inesperado vencedor del Barcelona, no habrá jugadores de la selección en los cotejos decisivos de la Champions.

Se puede agregar a Ángel Correa, del Atlético Madrid, que está en semifinales de la Liga de Europa esperando por el Arsenal. Y no más.

¿Cuál es la lectura de las frustrantes campañas de los equipos que contienen a nuestros mejores jugadores en la previa de la Copa del Mundo?

La primera, la que haría cualquiera de nosotros, es que más allá de las definiciones en sus ligas (El City ganador de la Premier, el Barça a unos pasos de la Liga y la Juventus cerca de obtener el Scudetto), los muchachos podrán enfocarse en Rusia sin estar pendientes de juegos de Champions, un torneo que para los clubes europeos es más importante que la mismísima Copa del Mundo.

Otra lectura podría apuntar a que una vez finalizados sus campeonatos locales, tendrán tiempo de descansar músculos y mentes, sin llegar al vestuario luego de una hipotética final de Europa, cambiarse y meterse en Ezeiza, luego de un largo viaje, para formar parte de la concentración argentina.

Otra mirada optimista es que sus eliminaciones en Europa le brindarán a Sampaoli (muchacho errático por estos tiempos) mayor tiempo de trabajo con sus ases en el predio.

Y tal vez lo más preocupante es saber hasta dónde está resentida la mentalidad ganadora de cada uno de ellos, a partir de las derrotas en Champions y si el tiempo sin jugarla y ver a los rivales hacerlo no debilitan su ánimo en las vísperas de Moscú.

No lo sabremos, claro. No son ellos sinónimo de fuego, de temperamento fuerte ni de expresiones demagógicas y potreriles. Son los que obtuvieron tres subcampeonatos en los últimos tiempos con la camiseta albiceleste; esos torneos que para la mayor parte de la prensa y de la gente fueron derrotas dolorosas, a pesar de haber llegado a las finales. Se sabe que por estos lados el segundo es el primero de los últimos.

Pero no han sido estos muchachos, un mar de lágrimas e insultos cuando ocurrieron aquellas finales ante Alemania y Chile, en el Mundial de Brasil y las copas América de Santiago y EE.UU., respectivamente.

Es por ello que mientras el hoy volátil entrenador de la nacional pone el giro para un lado y dobla para el otro, dando mensajes confusos sobre Dybala, Lautaro Martínez, Armani, Mascherano, Enzo Pérez y hasta Tevez, el Mundial se acerca y no parece ser él quien tenga el manejo absoluto del timón de la selección.

Una dirigencia llena de capangas, sin patrón definido, cuyo nombre se puede buscar hasta en las esferas más altas del poder político; un grupo de jugadores que "camarillean" desde hace varios años a esta parte y un cuerpo técnico al cual se remienda, con agregados interesantes (caso Aimar), pero que dan muestra de endeblez y poca fortaleza. No es rocoso el Team Sampaoli, para decirlo de alguna manera más directa. 

A lo mejor el natural de Casilda se encontró con una hoguera de vanidades demasiado grande respecto de lo que había vivido en Chile.

Es lo que hay. Los mejores nuestros, fuera de la definición de la Champions. No parece tan grave. Una AFA con porciones de poder repartidas. Algo, por ahora, sin solución. Antes era uno solo con todo el poder, ahora son varios que quieren ser aquel. Un técnico que transita momentos de indecisión que, para saber si nos debe preocupar, será bueno conocer si está dentro de la lógica de la previa a un Mundial o si está perseguido por inseguridades e influencias externas.

A dos meses del debut ante Islandia, Sampaoli deshoja  no sé qué margarita. Mientras, la AFA programa un despedida ante Nicaragua y un amistoso en Israel, que molestan seguramente el trabajo del técnico y los jugadores. Pero de eso no se habla. 

La palabra de Torneos es sagrada. Manchada, pero sagrada. Y conveniente para los bolsillos de varios.



Osvaldo Alfredo Wehbe