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¿La cultura del “todo pasa” se enquistó en nuestra Liga Regional de Fútbol?

Los clubes que la conforman no presentaron ninguna lista para renovar autoridades y una laguna en el estatuto le permitirá a Norberto Ferrero extender una conducción que ya lleva 14 años al frente de la institución

Mientras en las principales instituciones mundiales, como así también en los municipios, provincias y países serios, la alternancia de poder luego de períodos cortos de conducción es el modelo que se impone, en nuestra ciudad y región el ente que rige los destinos del deporte más popular parece ir por caminos bien diferentes.

El pasado lunes venció el plazo para la presentación de listas para renovar la conducción de la Liga Regional de Fútbol de Río Cuarto y los clubes que la conforman no propusieron a nadie para suceder a Norberto Ferrero, quien en los próximos días cumplirá 14 años como presidente de la entidad y por estatuto no puede ser reelegido.

El 21 de octubre Puntal dialogó con el propio Ferrero para hacer un balance de su gestión (la cual tiene muchas cosas para destacar) y el dirigente manifestó que varias eran las instituciones que le habían manifestado su intención de postularlo para continuar en el cargo.

Para que esto ocurra hay que modificar el estatuto, situación que se debe generar en una asamblea extraordinaria y que debe contar con el aval de al menos 27 de los 41 clubes que conforman la Liga Regional de Fútbol de Río Cuarto.

El propio presidente expresó en dicha nota con este diario que ya contaba con ese número de adhesiones y, si bien debía terminar de definir algunas cuestiones con quienes querían que siguiera en el cargo, su intención era continuar al frente de la Liga, ya que “todavía quedan cosas por cumplir”.

El jueves 20 a las 21 hs. en la sede de la Liga se llevará a cabo la Asamblea General Ordinaria, en la que, al no haber listas propuestas, se procedería a prorrogar el mandato de Ferrero por un tiempo determinado (serían unos 6 meses) hasta que se convoque a una Asamblea Extraordinaria para poder modificar el estatuto y abolir el artículo que determina que ningún presidente podrá permanecer en el cargo por más de dos períodos de 3 años cada uno (el actual presidente ya lleva 14).

Más allá de las lagunas legales dentro del actual estatuto y de la posibilidad cierta de continuidad de la actual dirigencia, la pregunta que deberán plantearse los clubes de la Liga es si es saludable para una institución mantener un estatuto que no esté a la altura de los tiempos que corren y de las demandas de una sociedad que en todos los ámbitos reclama información y transparencia de sus dirigentes.

El fútbol argentino ya tuvo acabadas muestras de lo que representaron conducciones eternas, como la del propio Julio Humberto Grondona, quien al momento de su fallecimiento llevaba 35 años como presidente de AFA.

Hoy el fútbol de nuestra región está viviendo uno de los mejores momentos de los últimos 30 años y es, gracias a su competitividad y al esfuerzo que realizan los dirigentes puertas adentro de sus clubes, una de las ligas más respetadas del interior del país.

Cuenta con un representante en la tercera categoría del fútbol argentino, que además milita por primera vez en la historia de nuestra región en los campeonatos juveniles de AFA (Estudiantes).

Tiene a 4 instituciones preparándose de la mejor manera y con grandes expectativas para disputar el Torneo Regional Federal Amateur (Juventud Unida, Atenas, San Martín de Vicuña Mackenna y Acción Juvenil de General Deheza).

A esto se le suma el gran trabajo que vienen haciendo otros clubes de la ciudad y la región, como la recuperación de Centro Cultural Alberdi, la presencia de los tres equipos de Moldes, Banda Norte, Belgrano de Vicuña Mackenna y todas las instituciones de Primera División que vienen de cerrar uno de los torneos más competitivos de la historia. 

Además de la gran cantidad de equipos del ascenso que transformaron a la segunda categoría en un certamen muy prestigioso y con un gran nivel de juego.

A esto se suma un gran trabajo de contención social y desarrollo de personas de bien que vienen llevando a cabo en sus categorías formativas.

Queda claro que se trata del momento propicio para debatir muchos temas trascendentales que van a marcar el rumbo del fútbol de la región en la próxima década, más allá de la continuidad o no de una persona.

Es hora de imitar algunas de las medidas acertadas de la actual conducción de AFA, que bajo la presidencia de Claudio Tapia modificó un absurdo artículo que no permitía a ningún dirigente de club ser presidente de la AFA, cosa que no ocurre en la Liga, en la que deben pasar dos años sin cargos en sus respectivas instituciones para poder formar parte del comité ejecutivo. ¿Qué personas pueden ser más idóneas que los propios dirigentes en ejercicio para conocer las necesidades y expectativas de los clubes y del fútbol regional? 

A su vez, hay que apuntar a transparentar el manejo de los fondos para saber si verdaderamente se utilizan para desarrollar a las instituciones que conforman la Liga.

Los clubes están ante la gran posibilidad de cambiar las cosas y no seguir navegando en “lagunas jurídicas”.

En los próximos días comprobaremos si la cultura del “todo pasa” quedó en un mal recuerdo del tristemente célebre anillo de “don Julio” o si en la Liga Regional de Fútbol de Río Cuarto seguirá germinando la semilla de lo que no se debe hacer más.