Diez años. Esa lluvia interminable, esa sensación de estar con un pie fuera de Sudáfrica 2010, el ingreso de Palermo, un duro Perú (como siempre en Eliminatorias), el gol, el éxtasis, la zambullida de Maradona al barro, el casi gol incaico en la jugada siguiente.
¡Qué noche! Aquella tarde Argentina comenzó el partido de la decimoséptima y anteúltima fecha de las Eliminatorias para el Mundial de Sudáfrica 2010 en el 5° puesto. Necesitaba ganar para no quedarse afuera y lo hizo por 2 a 1 con goles de Gonzalo Higuaín a los 48 minutos y de Martín Palermo, con su épica a los 92, luego del empate al que había llegado Perú a los 89, mediante Hernán Rengifo. Para entonces un diluvio azotaba la ciudad de Buenos Aires y el estadio Monumental.
La mezcla de Maradona y Palermo debía ser así. De película. El 28 de octubre de 2008 Maradona fue nombrado seleccionador de Argentina. Debutó el 18 de noviembre con una victoria por 1-0 en un amistoso ante Escocia.
Alfio Basile la había dirigido por última vez en esas clasificatorias hacia Sudáfrica, ya en lo que fue el arranque de la segunda ronda, en Chile, caída ante la Roja de Bielsa, uno a cero con gol de Orellana, y con una superioridad pocas veces vista entre un conjunto chileno y uno nuestro. La última selección de Basile fue con Carrizo; Zanetti, Demichelis, Burdisso y Heinze; Ledesma, Mascherano, Cambiasso y Messi; Agüero y Milito. Entraron el Pepe Sand, Bergesio y el Cata Díaz.
A los pocos días, la AFA le ofreció la dirección técnica a Diego Maradona, quien debutó ante Escocia, como está señalado. El gol ese día en Glasgow lo marcó Maxi Rodríguez y el primer equipo que jugó con la casaca nacional y Maradona de técnico fue Carrizo; Zanetti, Demichelis, Heinze y Papa (D. Díaz); Maxi Rodríguez (Sosa), Mascherano, Gago, J. Gutiérrez (L. González); Lavezzi (Denis) y Tevez.
Ya en marzo de 2009 siguieron las Eliminatorias y la selección goleó en Buenos Aires a Venezuela cuatro a cero, con goles de Messi, Tévez, Maxi Rodríguez y Agüero.
Cuatro días después se produjo la debacle en Bolivia cuando caímos seis a uno.
En junio se enderezó un rato el barco al vencer en cancha de River a Colombia, uno a cero con gol de Daniel Díaz, pero a la fecha siguiente, hubo nueva derrota, esta vez en Ecuador, dos a cero. La cosa se complicaba. Venía Brasil y el partido se jugó en Rosario. Nos ganaron con toque. Tres a uno. Luisao y dos de Luis Fabiano, Dátolo para Argentina. A remar. Y mucho. Para colmo a la semana siguiente, con gol de Nelson Valdéz, el Paraguay de Martino nos ganó uno a cero. El precipicio de la eliminación o el milagro del repechaje era lo que venía hacia adelante.
Y llegó San Palermo. El 10 de octubre de 2009. Y su gol para desatar la locura en el Monumental. Y el casi empate cuando Perú sacó del medio (una jugada que no se vio en la televisión argentina que repetía una y otra vez el tanto de Martín). Remate desde la mitad de la cancha. Rengifo casi manda el gol de Palermo al carajo, pero la pelota dio en el travesaño. Y a jugar a Uruguay por Sudáfrica o el repechaje. Y el gol de Bolatti en Montevideo. Y Argentina y Diego al Mundial. Y Palermo también al Mundial.
La noche de San Palermo frente a Perú, Argentina jugó con Romero; Jonás Gutiérrez, Sebastián Domínguez, Heinze y Emiliano Insúa; Enzo Pérez, Mascherano, Di María y Aimar; Higuaín y Messi. Entraron Palermo por Pérez a los 46, Demichelis por Higuaín a los 68 y Federico Insúa por Aimar a los 76. A los tres minutos del segundo tiempo el Pipita anotó para la selección, empató Rengifo a los 44 y Martín puso el dos a uno a los 47.
"Fue una noche increíble. Creo que, de todos los partidos que jugué a lo largo de mi carrera, nunca hubo tanto viento, tanta lluvia y tanta emoción. Me siento un privilegiado. Yo estaba en el banco. En el primer tiempo, se dio un 0 a 0 malo. Y cuando estaba yendo al vestuario, Diego me hace calentar. Y me dijo: 'Mirá que vas a entrar, aprovechá esta oportunidad'", relató Palermo en una entrevista realizada en el programa "Alma de Potrero", que emitía DirecTV Sports. "Era de esas jugadas que nunca pensás que te va a terminar cayendo la pelota a vos, más allá de la intuición. Como era yo, siempre pensaba que me podía caer, pero ese día no podía imaginarlo", reconoció el Titán. "De todo el revuelo que se armó, la pelota le terminó cayendo al hermano de mi señora. Cuando voy a saludarlo, lo veo que estaba con una pelota debajo del brazo. Le pregunté: “¿Y esa pelota?”. Me respondió: “Me cayó después del gol, no sé cómo”. “Así que tengo la pelota en mi casa guardada como recuerdo, una anécdota increíble. Fue una felicidad enorme volver a reencontrarme con el hincha argentino después de esa marca maldita de los tres penales errados”, relató.
Palermo de película, como siempre. Ya en el Mundial, solamente jugó ante Grecia, por el último partido del grupo, en el que Argentina ya ganaba por 1-0 y se encontraba clasificado a la siguiente fase.
Palermo ingresó por Diego Milito y le bastaron 10 minutos para convertir un gol histórico para su carrera deportiva.
Así la historia, a diez años de aquella tarde-noche de la lluvia, el viento, el Titán y el “panzazo” de Diego al barro. Inolvidable. Para todos los que creemos que el fútbol tiene mucho de cine de acción, drama y romance.
Osvaldo Alfredo Wehbe
La mezcla de Maradona y Palermo debía ser así. De película. El 28 de octubre de 2008 Maradona fue nombrado seleccionador de Argentina. Debutó el 18 de noviembre con una victoria por 1-0 en un amistoso ante Escocia.
Alfio Basile la había dirigido por última vez en esas clasificatorias hacia Sudáfrica, ya en lo que fue el arranque de la segunda ronda, en Chile, caída ante la Roja de Bielsa, uno a cero con gol de Orellana, y con una superioridad pocas veces vista entre un conjunto chileno y uno nuestro. La última selección de Basile fue con Carrizo; Zanetti, Demichelis, Burdisso y Heinze; Ledesma, Mascherano, Cambiasso y Messi; Agüero y Milito. Entraron el Pepe Sand, Bergesio y el Cata Díaz.
A los pocos días, la AFA le ofreció la dirección técnica a Diego Maradona, quien debutó ante Escocia, como está señalado. El gol ese día en Glasgow lo marcó Maxi Rodríguez y el primer equipo que jugó con la casaca nacional y Maradona de técnico fue Carrizo; Zanetti, Demichelis, Heinze y Papa (D. Díaz); Maxi Rodríguez (Sosa), Mascherano, Gago, J. Gutiérrez (L. González); Lavezzi (Denis) y Tevez.
Ya en marzo de 2009 siguieron las Eliminatorias y la selección goleó en Buenos Aires a Venezuela cuatro a cero, con goles de Messi, Tévez, Maxi Rodríguez y Agüero.
Cuatro días después se produjo la debacle en Bolivia cuando caímos seis a uno.
En junio se enderezó un rato el barco al vencer en cancha de River a Colombia, uno a cero con gol de Daniel Díaz, pero a la fecha siguiente, hubo nueva derrota, esta vez en Ecuador, dos a cero. La cosa se complicaba. Venía Brasil y el partido se jugó en Rosario. Nos ganaron con toque. Tres a uno. Luisao y dos de Luis Fabiano, Dátolo para Argentina. A remar. Y mucho. Para colmo a la semana siguiente, con gol de Nelson Valdéz, el Paraguay de Martino nos ganó uno a cero. El precipicio de la eliminación o el milagro del repechaje era lo que venía hacia adelante.
Y llegó San Palermo. El 10 de octubre de 2009. Y su gol para desatar la locura en el Monumental. Y el casi empate cuando Perú sacó del medio (una jugada que no se vio en la televisión argentina que repetía una y otra vez el tanto de Martín). Remate desde la mitad de la cancha. Rengifo casi manda el gol de Palermo al carajo, pero la pelota dio en el travesaño. Y a jugar a Uruguay por Sudáfrica o el repechaje. Y el gol de Bolatti en Montevideo. Y Argentina y Diego al Mundial. Y Palermo también al Mundial.
La noche de San Palermo frente a Perú, Argentina jugó con Romero; Jonás Gutiérrez, Sebastián Domínguez, Heinze y Emiliano Insúa; Enzo Pérez, Mascherano, Di María y Aimar; Higuaín y Messi. Entraron Palermo por Pérez a los 46, Demichelis por Higuaín a los 68 y Federico Insúa por Aimar a los 76. A los tres minutos del segundo tiempo el Pipita anotó para la selección, empató Rengifo a los 44 y Martín puso el dos a uno a los 47.
"Fue una noche increíble. Creo que, de todos los partidos que jugué a lo largo de mi carrera, nunca hubo tanto viento, tanta lluvia y tanta emoción. Me siento un privilegiado. Yo estaba en el banco. En el primer tiempo, se dio un 0 a 0 malo. Y cuando estaba yendo al vestuario, Diego me hace calentar. Y me dijo: 'Mirá que vas a entrar, aprovechá esta oportunidad'", relató Palermo en una entrevista realizada en el programa "Alma de Potrero", que emitía DirecTV Sports. "Era de esas jugadas que nunca pensás que te va a terminar cayendo la pelota a vos, más allá de la intuición. Como era yo, siempre pensaba que me podía caer, pero ese día no podía imaginarlo", reconoció el Titán. "De todo el revuelo que se armó, la pelota le terminó cayendo al hermano de mi señora. Cuando voy a saludarlo, lo veo que estaba con una pelota debajo del brazo. Le pregunté: “¿Y esa pelota?”. Me respondió: “Me cayó después del gol, no sé cómo”. “Así que tengo la pelota en mi casa guardada como recuerdo, una anécdota increíble. Fue una felicidad enorme volver a reencontrarme con el hincha argentino después de esa marca maldita de los tres penales errados”, relató.
Palermo de película, como siempre. Ya en el Mundial, solamente jugó ante Grecia, por el último partido del grupo, en el que Argentina ya ganaba por 1-0 y se encontraba clasificado a la siguiente fase.
Palermo ingresó por Diego Milito y le bastaron 10 minutos para convertir un gol histórico para su carrera deportiva.
Así la historia, a diez años de aquella tarde-noche de la lluvia, el viento, el Titán y el “panzazo” de Diego al barro. Inolvidable. Para todos los que creemos que el fútbol tiene mucho de cine de acción, drama y romance.
Osvaldo Alfredo Wehbe

