Con sus goles, los delanteros Matías Scarpinello y Asdrubal Zabala rompieron el molde de un partido trabado, con mucha disputa en el medio campo, en la primera final entre Independiente Dolores de General Cabrera y Everton Club de Coronel Moldes para definir el campeón de la temporada de Primera B y el ascenso a la categoría superior de la Liga Regional de Fútbol de Río Cuarto.
El Pepo Scarpinello puso al rojo vivo las gargantas de más de mil seguidores de Dolores al abrir el marcador a los 5 minutos del segundo tiempo, pero esa alegría duró poco porque a los 14’ Zabala se filtró entre los centrales y colocó la pelota en un ángulo ante la salida de Juan Muñoz para establecer el 1-1 definitivo.
La serie quedó abierta y el domingo, desde las 16 en Coronel Moldes, se jugará el choque decisivo.
“Sabor a victoria”
Zabala, una pesadilla para la defensa de Dolores, precisó: “El empate tuvo sabor a victoria, porque entramos dormidos en el segundo tiempo y nos convirtieron a través de un penal, que no sé si fue penal. Pero ante la adversidad siempre salimos adelante y se demostró que sacamos chapa”.
El veloz y escurridizo atacante fue el arma más peligrosa con la que contó el equipo dirigido por Miguel Ángel Ayala, junto al habilidoso Juan Rivas, y volvió a convertirle a Dolores, tal como lo hizo en cuartos de final en el partido de ida jugado en Coronel Moldes y en la tanda de los penales en la revancha.
“En todos los partidos trato de hacer lo mejor, ya conozco a los jugadores y sé cuál es su fuerte y cuáles sus debilidades. Yo trato de potenciar lo mío y aprovechar el déficit de ellos”, analizó.
El Panza se repuso rápido del cachetazo que significó la conquista de la Furia Roja y con un golazo de Zabala marcó el empate. Al ser consultado acerca de si su intención fue colgar la pelota en un ángulo, señaló: “Vi justo al arquero cuando salía y, cuando hizo el paso para adelante, cerré los ojos y le pegué, por suerte salió un lindo gol”.
El delantero reafirmó que el empate tuvo “sabor a victoria” porque ahora jugarán la revancha en un reducto imbatible. “En nuestra cancha no hemos perdido ningún partido y por eso estamos muy confiados”, consideró.

También valoró el masivo apoyo de la hinchada: “La gente siempre acompaña, hicieron muchos kilómetros para venir a la cancha de Dolores y es un gran sacrificio, pero siempre nos alientan y vamos a tratar de darles una alegría”.
Por sus características de juego, fue el jugador más buscado por los defensores rivales, aunque no le escatimó al roce, se prendió en varias discusiones y siguió hasta el final con sus piques y gambetas.
“Tengo un juego que por ahí hago sacar de las casillas al rival, trato de hacer eso porque es mi fuerte. Simplemente hago mi juego, los rivales se desconcentran y tratan de buscarme a mí para pegarme. No entro en la de ellos, hago la mía lo mejor que pueda”, disparó.
Y concluyó el diálogo con un sueño: “El domingo queremos dar la vuelta olímpica”.
El nombre del gol
Si Zabala es una pesadilla para los defensores de Dolores, Scarpinello se puede considerar el verdugo de Everton, porque le convirtió en todos los encuentros en los que se enfrentaron.
En cuartos de final marcó el único gol en la derrota 2-1 como visitante, en la revancha volvió a celebrar un tanto en el 2-1 de Dolores y también convirtió en la serie de penales, y el domingo festejó la conquista de la Furia Roja para el 1-1.
Al analizar el “primer chico”, indicó: “Fue un partido muy duro desde el minuto inicial, muy difícil, nos faltó juego en el primer tiempo, pero en el segundo lo pudimos hacer y ahí llegó el gol. Creo que va a ser un lindo partido el del domingo”.
En cuanto al penal que alcanzó a manotear el arquero Germán Moreira, aunque la pelota ingresó mansamente para desatar el festejo de Dolores, dijo: “Le pegué despacio, igual a como había ejecutado la otra vez, abajo a la derecha del arquero, entró con mucho suspenso y también con mucha suerte…”.
Si bien Everton se hace muy fuerte como local, condición en la que no perdió ningún partido, Dolores también sabe sacar pecho como visitante, acumulando puntos gordos en la ronda clasificatoria y logrando la clasificación a la final en la cancha de Herlitzka de Las Vertientes, el máximo favorito, en lo que fue el golpe mayor de la temporada.
“Creo que somos un equipo que tiene presión, juego y orden. Si nos plantamos bien, podemos ganar. Estamos empatados, así que vamos a salir a buscar la victoria; nada de tirarse atrás, ahora hay que hacer un buen partido el domingo”, manifestó.
Scarpinello sabe que los jugadores tienen que cuidarse porque hay una doble chance de lograr el ascenso, ya que el perdedor de la final tendrá luego otra oportundidad de conseguir el boleto a Primera en una serie con el ganador del Repechaje.
Pero el objetivo es festejar el domingo. “Sabemos que hay una segunda chance, pero vamos a jugarnos todo en esta y esperamos que sea con el ascenso”, concluyó.
Alberto Llobell
La serie quedó abierta y el domingo, desde las 16 en Coronel Moldes, se jugará el choque decisivo.
“Sabor a victoria”
Zabala, una pesadilla para la defensa de Dolores, precisó: “El empate tuvo sabor a victoria, porque entramos dormidos en el segundo tiempo y nos convirtieron a través de un penal, que no sé si fue penal. Pero ante la adversidad siempre salimos adelante y se demostró que sacamos chapa”.
El veloz y escurridizo atacante fue el arma más peligrosa con la que contó el equipo dirigido por Miguel Ángel Ayala, junto al habilidoso Juan Rivas, y volvió a convertirle a Dolores, tal como lo hizo en cuartos de final en el partido de ida jugado en Coronel Moldes y en la tanda de los penales en la revancha.
“En todos los partidos trato de hacer lo mejor, ya conozco a los jugadores y sé cuál es su fuerte y cuáles sus debilidades. Yo trato de potenciar lo mío y aprovechar el déficit de ellos”, analizó.
El Panza se repuso rápido del cachetazo que significó la conquista de la Furia Roja y con un golazo de Zabala marcó el empate. Al ser consultado acerca de si su intención fue colgar la pelota en un ángulo, señaló: “Vi justo al arquero cuando salía y, cuando hizo el paso para adelante, cerré los ojos y le pegué, por suerte salió un lindo gol”.
El delantero reafirmó que el empate tuvo “sabor a victoria” porque ahora jugarán la revancha en un reducto imbatible. “En nuestra cancha no hemos perdido ningún partido y por eso estamos muy confiados”, consideró.
También valoró el masivo apoyo de la hinchada: “La gente siempre acompaña, hicieron muchos kilómetros para venir a la cancha de Dolores y es un gran sacrificio, pero siempre nos alientan y vamos a tratar de darles una alegría”.
Por sus características de juego, fue el jugador más buscado por los defensores rivales, aunque no le escatimó al roce, se prendió en varias discusiones y siguió hasta el final con sus piques y gambetas.
“Tengo un juego que por ahí hago sacar de las casillas al rival, trato de hacer eso porque es mi fuerte. Simplemente hago mi juego, los rivales se desconcentran y tratan de buscarme a mí para pegarme. No entro en la de ellos, hago la mía lo mejor que pueda”, disparó.
Y concluyó el diálogo con un sueño: “El domingo queremos dar la vuelta olímpica”.
El nombre del gol
Si Zabala es una pesadilla para los defensores de Dolores, Scarpinello se puede considerar el verdugo de Everton, porque le convirtió en todos los encuentros en los que se enfrentaron.
En cuartos de final marcó el único gol en la derrota 2-1 como visitante, en la revancha volvió a celebrar un tanto en el 2-1 de Dolores y también convirtió en la serie de penales, y el domingo festejó la conquista de la Furia Roja para el 1-1.
Al analizar el “primer chico”, indicó: “Fue un partido muy duro desde el minuto inicial, muy difícil, nos faltó juego en el primer tiempo, pero en el segundo lo pudimos hacer y ahí llegó el gol. Creo que va a ser un lindo partido el del domingo”.
En cuanto al penal que alcanzó a manotear el arquero Germán Moreira, aunque la pelota ingresó mansamente para desatar el festejo de Dolores, dijo: “Le pegué despacio, igual a como había ejecutado la otra vez, abajo a la derecha del arquero, entró con mucho suspenso y también con mucha suerte…”.
Si bien Everton se hace muy fuerte como local, condición en la que no perdió ningún partido, Dolores también sabe sacar pecho como visitante, acumulando puntos gordos en la ronda clasificatoria y logrando la clasificación a la final en la cancha de Herlitzka de Las Vertientes, el máximo favorito, en lo que fue el golpe mayor de la temporada.
“Creo que somos un equipo que tiene presión, juego y orden. Si nos plantamos bien, podemos ganar. Estamos empatados, así que vamos a salir a buscar la victoria; nada de tirarse atrás, ahora hay que hacer un buen partido el domingo”, manifestó.
Scarpinello sabe que los jugadores tienen que cuidarse porque hay una doble chance de lograr el ascenso, ya que el perdedor de la final tendrá luego otra oportundidad de conseguir el boleto a Primera en una serie con el ganador del Repechaje.
Pero el objetivo es festejar el domingo. “Sabemos que hay una segunda chance, pero vamos a jugarnos todo en esta y esperamos que sea con el ascenso”, concluyó.
Alberto Llobell

