Deportes | fútbol |

Lejos en el mapa y en el corazón

Situada en el norte de Marruecos, Tánger recibirá hoy a Argentina, ya sin Messi, que jugó contra Venezuela en la dolorosa derrota en Madrid

Esta tarde en Tánger, Marruecos, la selección argentina completará sus jornadas de fecha Fifa, en la que, para casi todos los equipos sudamericanos, resulta muy difícil conseguir rivales de fuste.

Antes, tal vez, porque el negocio de quienes manejaban la agenda de nuestro combinado sacaban mejor rédito al vender a Messi y los suyos (pasó muchas veces, en épocas lejanas con Diego), a países no tan fuertes en esto de la redonda pero capaces de ponerse con los dólares, que esta gente pedía, con el guiño de la AFA, la de antes y la de ahora.

Hoy, con los europeos, aprovechando estas fechas para jugar entre sí, eliminatorias a la Eurocopa, no hay rivales grandes, salvo raras excepciones.

Situada en el norte de Marruecos, Tánger recibirá hoy a los nuestros, ya sin Messi, que jugó contra Venezuela en la dolorosa derrota en Madrid, el viernes.

Separada por el Estrecho de Gibraltar, de España (hay 235 km en línea recta desde Málaga), Tánger es una ciudad de casi un millón de habitantes. Con la Gran Mezquita y las Grutas de Hércules como alguna de sus atracciones turísticas, albergará en el estadio Ibn Battuta, con capacidad para 45 mil espectadores, al encuentro entre marroquíes y argentinos. Allí jugaron el 12 de agosto pasado, la final de la Supercopa de España, Barcelona 2 Sevilla 1, goles de Piqué y Dembélé para el Barza y Sarabia para los andaluces. Ahí, Messi metió un hermoso hat-trick cuando el Barcelona jugó un amistoso con el Raja de Casablanca y ganó por 8-0.

El estadio lleva ese nombre, en honor al viajero y explorador medieval Ibn Battuta.

Marruecos jugó el último Mundial, en el que, si bien quedó eliminado en el grupo, perdió dos partidos ahí nomás. Ante Irán en su debut, habiendo dominado buena parte del cotejo, cayó uno a cero con un gol en contra en el minuto 95.

Luego, contra Portugal, terminó dominando y no le alcanzó para empatar el encuentro, que ganaron los lusitanos con gol de Cristiano Ronaldo en el arranque del partido. Cerró su participación empatando con España en un gran cotejo, dos a dos, partido que España igualó en el minuto 91. Y se recuerda su participación en los mundiales de México tanto del 70 como del 86, en EE.UU. 94, Francia 98 y la última Copa de Rusia.

Tal vez queda grabada su buena actuación en el 86, cuando pasó de ronda con empates ante Polonia e Inglaterra y una gran victoria ante Portugal. Cayó en octavos, apenas uno a cero, ante Alemania Federal, con un gol de Matthaus en el minuto 88.

Marruecos, dirigido por el francés Hervé Renard, un especialista en selecciones africanas, será seguramente duro para los de Scaloni.

Y es bueno detenerse en Argentina. Aunque pasó desapercibida, para algunos, la derrota ante Venezuela en Madrid, fue dura y una muestra cabal del mal momento de nuestro equipo, aun con la vuelta de Messi.

Uno hace nombres y con ellos no hay forma de jugar de manera apenas discreta rayana a lo mediocre. Mal parada la defensa, poca contención en la mitad, mucho juego lateral y si bien, el partido estuvo a punto de ser empatado, luego del descuento de Lautaro Martínez, el tres a uno final fue lapidario y nos dejó con muchas dudas.

Insisto, los nombres dan para pensar en algo mejor. El técnico, contra el que nada tengo, supongo conocerá de qué se trata, pero parece repetir errores de Sampaoli, a la hora de la división de juego y el retroceso.

Si uno piensa en un nombre que falte podrá nombrar a Agüero. No mucho más. Habrá que ver las ganas de Messi para afrontar la Copa América, en esta etapa final de una de las expresiones futbolísticas maravillosas que ha dado este juego, como es Lionel. Y, luego, intentar, lo que en vano se viene haciendo desde hace mucho tiempo y con varios técnicos: que Messi pueda jugar parecido a lo que hace en el Barcelona.

Hasta aquí resultó, salvo de a ratos, imposible. Y sin eso, estamos al horno, si se quiere volver a los títulos que se niegan desde el 93.

El historial entre Argentina y Marruecos muestra una perlita. La primera vez que jugaron fue en la inauguración del Estadio de Gimnasia y Tiro de Salta con tribunas de cemento y para ello se organizó un partido amistoso ante Marruecos.

Unas 35.000 personas colmaron el Gigante del Norte para ver al equipo de Alfio Basile, que presentó a figuras como Diego Maradona, Gabriel Batistuta, Oscar Ruggeri, Diego Simeone y Abel Balbo.

Argentina ganó 3 a 1 ese partido con los goles de Balbo a los 13 minutos, Maradona de penal a los 55 y Hugo "Perico" Pérez a los 81. Mohamed Chaouch había descontado para los africanos en el minuto 63. Quedó en la historia, una anécdota que todos recuerdan. Aquella noche Diego hizo "jueguito" con una naranja que habían arrojado desde la tribuna, demostrando que su magia la aplicaba a cualquier objeto esférico, sin importar el tamaño ni el material.

La gente enloqueció y ovacionó al ídolo, que lo retribuyó con aplausos cada vez que iba a patear un córner. "El Burrito" Ariel Ortega lo reemplazó a los 75 minutos. Fue el 20 de abril de 1994.

El otro enfrentamiento ante Marruecos fue en el 2004 en Casablanca, ante 60 mil espectadores, ganó Argentina uno a cero, con gol del Kily González en el minuto 52, para el equipo dirigido por Bielsa.

Entre la historia y el presente, Argentina enfrenta hoy a Marruecos en Tánger, con la impresión de una selección que no llama, que no enamora y lo curioso es que sucede, con o sin Messi. Hoy juega lejos en el mapa y en el corazón del hincha. Pareciera que la gente sabe que para ver al mejor del mundo hay que mirar un partido del Barcelona. Algo que no pudimos cambiar jamás. Y queda poco para lograrlo.



Osvaldo Alfredo Wehbe