Cuando Conmebol decidió que la final de la Copa Libertadores de América se juegue dos días sábados, rectificando las fechas iniciales de los miércoles, no sólo incomodó al sistema “grande” del fútbol, sino que le acestó una puñalada en el corazón al esfuerzo que realizan los dirigentes, jugadores y cuerpos técnicos que trabajan en el interior del país para mantener vivos los torneos de juveniles e infantiles.
El torneo que se desarrolla en la Liga Regional de Fútbol de Río Cuarto es uno de ellos. Tal vez uno de los 20 más numerosos en cuanto a cantidad de participantes que tiene todo el interior del país.
Lo que fue un hecho cultural de años -la Copa Libertadores se festeja por la noche y entre semana- Boca y River lo van a lograr.
Es cierto, cambia, todo cambia y además modifica la esencia cultural que se tiene sobre esta máxima competencia.
Para nuestro fútbol, los dirigentes esperan ansiosos la resolución final de hoy que dará Conmebol. Si se tienen en cuenta los pedidos de AFA y de Boca para cambiar las fechas. Si quedan en definitiva los sábado 10 y 24 a las 16 horas, indefectiblemente se deberán modificar horarios, porque en cada club, en cada hogar de futbolistas, no se querrán perder la posibilidad de seguir a la distancia y por TV ese partido.
El fútbol es demasiado negocio para tanta pasión y demasiada pasión para tanto negocio. Es de esperar que haya un equilibrio para no tener que, con altas temperaturas y en diciembre, definir el torneo oficial de las divisiones formativas.
Carlos Valduvino
Lo que fue un hecho cultural de años -la Copa Libertadores se festeja por la noche y entre semana- Boca y River lo van a lograr.
Es cierto, cambia, todo cambia y además modifica la esencia cultural que se tiene sobre esta máxima competencia.
Para nuestro fútbol, los dirigentes esperan ansiosos la resolución final de hoy que dará Conmebol. Si se tienen en cuenta los pedidos de AFA y de Boca para cambiar las fechas. Si quedan en definitiva los sábado 10 y 24 a las 16 horas, indefectiblemente se deberán modificar horarios, porque en cada club, en cada hogar de futbolistas, no se querrán perder la posibilidad de seguir a la distancia y por TV ese partido.
El fútbol es demasiado negocio para tanta pasión y demasiada pasión para tanto negocio. Es de esperar que haya un equilibrio para no tener que, con altas temperaturas y en diciembre, definir el torneo oficial de las divisiones formativas.
Carlos Valduvino

