Los Villagomez: Legado futbolístico con el sello de Defensores de Alberdi
El mundo del fútbol regional tiene historia que son fantásticas y que trascienden lo meramente deportivo. Y esta es una de ellas. Ser-gio Villagómez, de 41 años, tiene lo que no muchos futbolistas pueden lograr, que es compartir cancha con tu propio hijo, tirar un pase, festejar un gol, dar una indicación y salir a defenderlo de alguna patada artera que aparezca.
Si invertimos la carga, Sergio Villagomez hijo, de 19 años, debe pensar lo mismo, de tener un privilegio que pocos pueden arrogarse en el mundo futbolístico. Jugar con tu viejo por los puntos compartiendo entrenamientos e historias de vida.
El apellido Villagomez estará ligado de por vida a Defensores de Alberdi, club que a sus 32 años se ha consolidado en la Liga, que ha tenido una mudanza de cancha, de la vieja que estaba en la calle Entre Ríos al 1700 hasta la actual, en un sitio de privilegio para la ciudad, detrás del Centro Cívico y adornada por el Puente Negro, en un panorama urbano que se ha modificado al cien por cien desde los primeros tiempos en ese lugar.
La historia de Sergio padre, es de sacrificio, humildad y trabajo y eso es lo que con su perfil bajo, trata de inculcar a quienes lo ven entrenar y luchar día a día, marcándoles el camino dentro y fuera de la cancha como buen capitán y emblema de un club.
Nuestro fútbol regional es lindo por esto, por esta clase de historias que valen la pena ser contadas. La charla comienza con Sergio padre y luego se traslada a su heredero futbolístico quienes analizan el presente, el pasado y por sobre todo el futuro con el anhelo compartido de un pronto regreso a las canchas a pesar de que el pano-rama en torno al fútbol regional no sea tan alentador habida cuenta de la incertidumbre que nos rodea.
-Estoy casi desde el comienzo del club, desde 1992. Arranque jugando en inferiores, en quinta y sexta hasta que pase a reserva y después a primera. Debuté en el año 1994 contra Belgrano de Coronel Moldes en la vieja cancha nuestra, en la calle Entre Ríos al 1700.
-El lugar en el que están actualmente es de privilegio.
-Hoy estamos en un lugar increíble, se ha ido urbanizando todo y la verdad que ha quedado todo muy lindo, el predio en si es muy lindo, nos sentimos orgullosos por eso.
-En esta historia ¿qué representa la figura de Carlos Elías?
-Es importantísimo, para nos-otros es un padre, es el fundador. Es un amigo y un ejemplo.
-¿Dentro de la cancha como es la relación con tu hijo?
Adentro somos compañeros, nada más que eso. Si nos tenemos que decir algo lo decimos, mismo con alguna indicación. Nos olvida-mos el rol de padre e hijo dentro de una cancha. Me enojo sí, cuando a Sergio le han pegado, ahí salta el padre a defender.
-¿Cómo has vivido este tiempo de pandemia?
-En lo personal es bastante denso, dramático porque no sabemos qué va a pasar. Este iba a ser mi último año, pero este virus no me va a sacar, me voy a retirar en la cancha. Es muy frustrante y agotador el ver qué pasa con todo esto.
-Es un club donde todo se hace a pulmón, ¿cómo ves la función social que realizan?
La contención a los pibes es grandísima. A los chicos no se le cobra cuota, son chicos de los barrios que están cerca, es una función fantástica del club porque los chicos están contenidos y no están en la calle. Ese rol es importantísimo para el barrio.
-¿El jugar sin público se hace muy difícil imagino?
-Es imposible, en Rio Cuarto y la región es imposible para los clubes, es el ingreso que sirve para todo. Para pagar los árbitros, la po-licía, médicos, es imposible jugar sin gente.
-¿Cómo hombre histórico de la Liga como la ves hoy?
-Yo creo que está más organizada y con bastante futuro con los proyectos que tienen. La veo con mucha proyección.
-Cuando les toca ¿cómo se viven los partidos con Centro Cultural?
-Yo lo vivo como el clásico barrial que es, se juega a muerte, cada vez que nos ha tocado se juega a muerte.
-¿Cómo eran los tiempos de la cancha en la calle Entre Ríos?
-La mudanza se hizo porque había en ese tiempo mucho vandalismo, roturas, rompían los vestuarios. Y a Carlos Elías le surgió la posibilidad de hacer el cambio de predio y por eso nos vinimos para donde estamos ahora.
-¿Cómo transmitís Sergio tu ejemplo a los más chicos de sacrifico, trabajo y amor por el fútbol?
-Lo voy transmitiendo en lo que hago dentro de la cancha y fuera. En lo futbolístico trato de inculcar valores dentro de la cancha y afuera como un trabajador común. Desde chico que estoy trabajando y trato de inculcárselo a los más pibes y a mi hijo.
Entre Messi y el reflejo paterno
-Hay pocos casos de padres e hijos jugando juntos en un Primera División, ¿Qué significa para vos jugar con tu viejo?
-Es algo increíble, desde el momento mismo que me tocó. Yo lo veía venir y cuando me tocó debutar y estar por entrar, el saludarlo y arrancar, todo es fantástico. Ya van casi cuatro años jugando juntos y cada partido o entrenamiento es único.
-¿En la mesa familiar se habla de fútbol?
-Los domingos cuando mi vieja viene a vernos a la cancha y volve-mos a casa junto con mis herma-nos hablamos un poco, de “que al Sergio le pegaron o el Sergio pegó” cosas así, muy bueno.
-¿Desde tu ángulo, siendo más joven, como ves esta situación?
-Uno quiere jugar siempre y estar entrenando. Habíamos arrancado el año muy bien, con ritmo, físicamente muy bien y nos veíamos así, la pandemia nos tiró abajo todo. Queda esperar y ver que se resuelve.
-En lo futbolístico en quién te reflejas hoy.
-Siempre me fijo en varios y saco un poco de cada uno. Me gusta Messi, pero me gusta también mi viejo por el carácter y como mete en la cancha. De cada jugador me fijo un poco y trato de adaptarlo.
-Es Estudiantes hoy la gran vidriera del fútbol en la ciudad y la región, ¿sos de ir a la cancha?
-Soy un aficionado, me gusta que le vaya bien, me puse contento cuando ascendió porque para Río Cuarto estar en esa categoría está muy bueno y si le toca ascender a Primera mucho mejor.
Anhelos compartidos
-Finalizo con la misma pregunta a ambos, ¿Qué anhelo tienen para el regreso?
SVH-Estamos esperando volver y ojalá que sea pronto, dentro de un par de meses ver si podemos vol-ver a entrenar, con protocolos por-que hace mucho que no se hace nada.
SVP-Lo mismo, quiero volver a compartir la cancha con mi hijo, ese es mi anhelo, aunque sé que me queda poco como jugador y quiero aprovecharlo de la mejor manera posible.