Nacimiento como jugador en los buenos tiempos de Racing a finales de los sesenta, luego un paso por River que lo catapultó al fútbol español cuando no era común para los argentinos jugar en el Viejo Continente. Triunfó en Las Palmas y Real Madrid y en ese periplo jugó el Mundial de Alemania 1974 para despedirse como jugador en Argentinos Juniors y Tigre. Su camino posteriormente fue como periodista y hace más de 30 años conduce el clásico “Simplemente fútbol”.
-Metiéndonos en la Superliga, ¿es River el mejor equipo hoy en la Argentina?
-Yo creo que sí, aunque la ventaja la está sacando recién ahora. Peleaba una posicion con varios equipos hasta hace unas fechas. Nadie puede negar que tiene muy buenos jugadores, muy buen entrenador y está aprovechando que varios equipos que están arriba pierden puntos.
-¿Hasta qué punto puede reacomodarse Boca con Russo?
-Miguel es un gran técnico y tampoco le quito capacidades a Alfaro con lo que hizo. Boca tiene un gran plantel, tiene que encontrar el equipo nuevamente en estas fechas finales. Más allá de todo lo que pasa y acontece, como siempre digo, se ha hecho una fiebre muy grande de que los que ganan y pierden son los técnicos, siendo que los que ganan y pierden son los jugadores; los entrenadores hacen su trabajo, forman el equipo, pero los que patean al arco y hacen goles son los jugadores. Hay que esperar que la reacción de los jugadores aparezca.
-La semana anterior se conoció el nombramiento de Mauricio Macri en Fifa, ¿qué le sugiere?
-No tengo una opinión formada, hay muchos que quieren ser dirigentes y estar en todos lados. Si a Macri lo eligieron será porque tiene el contacto para poder serlo; no me soprende nada de eso, al contrario. Sí me halaga el rumor de que Iker Casillas también pueda estar, con Carles Pujol; creo que es muy importante que los jugadores estén en un lugar así porque pueden sacar cosas muy positivas para quienes juegan y también en lo organizativo, con toda su experiencia. A mí me alegra que lo hayan tenido en cuenta a Macri por ser argentino, me tiene que poner bien.
-Le pregunto por el fútbol internacional, ¿qué hizo que el Liverpool sea hoy el mejor equipo del mundo?
-Yo creo que el hecho de que haya ganado la Champions el año pasado le dio una confianza extraordinaria y tiene casi abrochada la Premier, que nunca la ha ganado con ese nombre (el formato Premier League se implementó en la temporada 92/93) y es ahí donde Klopp apunta a ganador, aunque a la Champions la tiene también en el horizonte.
-¿Qué se puede ver con Quique Setién en Barcelona?
-Él es un entrenador que ha dirigido muy bien a la Unión Deportiva Las Palmas, club que yo conozco mucho porque estuve tres años allí y actualmente tengo trato con el presidente, nos ha llevado mucho a la isla (Canarias) últimamente. Hizo jugar bien Setién a ese equipo, aunque por algunos problemas con los jugadores terminó yéndose del club. Con el Betis le pasó lo mismo, tuvo una primera temporada de muy buen fútbol y en la segunda bajó su nivel y se le complicó. Lo que yo no entendí es por qué se fue Valverde, no creo que el cambio sea tan diferente, se perdió un partido y la culpa es siempre del entrenador, como lo dije antes: cuando gana el Manchester City, gana Guardiola; cuando pierde, lo hace Guardiola. Acá pasó lo mismo, perdió Valverde y lo sacaron. Yo todavía no encuentro mucha diferencia entre uno y otro, creo que lo que más le ha dolido a Barcelona es ver la ausencia de Luis Suárez y no contar con un delantero de su capacidad en una parte de la temporada que es fundamental.
-Le hago una pregunta que es recurrente a nuestros entrevistados: ¿hasta cuando piensa que Messi va a seguir sosteniendo su nivel?
-Eso no lo sé, ojalá lo siga teniendo todos los años que pueda; no somos adivinos para saber hasta cuándo pueda estar Lio con esta capacidad futbolística; esperemos que siga de la misma manera, no se lesione tanto y pueda demostrarle al mundo toda su capacidad. Lo que sabe no lo va a perder jamás.
-Es un año de mucha competencia para la selección, ¿cómo ve el presente de Scaloni?
-Está trabajando bien, los jugadores están contentos, no hay ninguna duda de que ha tenido un gran maestro como fue José Pekerman en su momento. La selección es elegir bien, saber qué es lo que pretende uno para jugar y después dejar que los jugadores hagan lo suyo; esta es la realidad, por eso digo que cuando hay buen plantel y se tiene muy claro cómo jugar sacás ventaja. El técnico de la selección tiene la posibilidad de elegir los que él cree que tienen que jugar. Jugadores tenemos de sobra y esperemos que nos vaya bien.
-Le hago algunas preguntas de su pasado como jugador. Semanas atrás falleció el holandés Rob Rensenbrink, a quien enfrentó en el Mundial 1974, ¿qué me puede decir de él como jugador?
-Era un buen delantero, yo lo tuve que marcar en ese Mundial. Jugaba en un equipo fantástico que se movía al rededor de Johan Cruyff. Todos jugaban de todo, de pronto los delanteros aparecían como laterales o el central como centrodelantero y el propio Cruyff de líbero, era muy especial. Y en torno a Rensenbrink, muy peligroso, de buena pegada y de quien todos se acuerdan por el tiro en el palo en la final del 78.
-En ese Mundial del 74 vivieron una situación muy particular con la muerte de Perón en plena Copa del Mundo, ¿cómo fue todo eso?
-Recuerdo primero la locura de los dirigentes de que nos retirásemos del Mundial y volviéramos a Argentina, con lo cual desde Fifa dijeron que si eso pasaba se retiraba la plaza para Argentina 78, de modo que nos quedamos en Alemania. Hubo una misa y nos pusimos el luto para jugar contra Alemania Democrática. Lo más curioso fue que íbamos a hacer un minuto de silencio antes del partido, el árbitro se olvidó de hacerlo y se acordó con el partido comenzado, de repente tocó el silbato y paramos el juego para hacerlo. Fue muy extraño.
Javier Albarracín
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-Yo creo que sí, aunque la ventaja la está sacando recién ahora. Peleaba una posicion con varios equipos hasta hace unas fechas. Nadie puede negar que tiene muy buenos jugadores, muy buen entrenador y está aprovechando que varios equipos que están arriba pierden puntos.
-¿Hasta qué punto puede reacomodarse Boca con Russo?
-Miguel es un gran técnico y tampoco le quito capacidades a Alfaro con lo que hizo. Boca tiene un gran plantel, tiene que encontrar el equipo nuevamente en estas fechas finales. Más allá de todo lo que pasa y acontece, como siempre digo, se ha hecho una fiebre muy grande de que los que ganan y pierden son los técnicos, siendo que los que ganan y pierden son los jugadores; los entrenadores hacen su trabajo, forman el equipo, pero los que patean al arco y hacen goles son los jugadores. Hay que esperar que la reacción de los jugadores aparezca.
-La semana anterior se conoció el nombramiento de Mauricio Macri en Fifa, ¿qué le sugiere?
-No tengo una opinión formada, hay muchos que quieren ser dirigentes y estar en todos lados. Si a Macri lo eligieron será porque tiene el contacto para poder serlo; no me soprende nada de eso, al contrario. Sí me halaga el rumor de que Iker Casillas también pueda estar, con Carles Pujol; creo que es muy importante que los jugadores estén en un lugar así porque pueden sacar cosas muy positivas para quienes juegan y también en lo organizativo, con toda su experiencia. A mí me alegra que lo hayan tenido en cuenta a Macri por ser argentino, me tiene que poner bien.
-Le pregunto por el fútbol internacional, ¿qué hizo que el Liverpool sea hoy el mejor equipo del mundo?
-Yo creo que el hecho de que haya ganado la Champions el año pasado le dio una confianza extraordinaria y tiene casi abrochada la Premier, que nunca la ha ganado con ese nombre (el formato Premier League se implementó en la temporada 92/93) y es ahí donde Klopp apunta a ganador, aunque a la Champions la tiene también en el horizonte.
-¿Qué se puede ver con Quique Setién en Barcelona?
-Él es un entrenador que ha dirigido muy bien a la Unión Deportiva Las Palmas, club que yo conozco mucho porque estuve tres años allí y actualmente tengo trato con el presidente, nos ha llevado mucho a la isla (Canarias) últimamente. Hizo jugar bien Setién a ese equipo, aunque por algunos problemas con los jugadores terminó yéndose del club. Con el Betis le pasó lo mismo, tuvo una primera temporada de muy buen fútbol y en la segunda bajó su nivel y se le complicó. Lo que yo no entendí es por qué se fue Valverde, no creo que el cambio sea tan diferente, se perdió un partido y la culpa es siempre del entrenador, como lo dije antes: cuando gana el Manchester City, gana Guardiola; cuando pierde, lo hace Guardiola. Acá pasó lo mismo, perdió Valverde y lo sacaron. Yo todavía no encuentro mucha diferencia entre uno y otro, creo que lo que más le ha dolido a Barcelona es ver la ausencia de Luis Suárez y no contar con un delantero de su capacidad en una parte de la temporada que es fundamental.
-Le hago una pregunta que es recurrente a nuestros entrevistados: ¿hasta cuando piensa que Messi va a seguir sosteniendo su nivel?
-Eso no lo sé, ojalá lo siga teniendo todos los años que pueda; no somos adivinos para saber hasta cuándo pueda estar Lio con esta capacidad futbolística; esperemos que siga de la misma manera, no se lesione tanto y pueda demostrarle al mundo toda su capacidad. Lo que sabe no lo va a perder jamás.
-Es un año de mucha competencia para la selección, ¿cómo ve el presente de Scaloni?
-Está trabajando bien, los jugadores están contentos, no hay ninguna duda de que ha tenido un gran maestro como fue José Pekerman en su momento. La selección es elegir bien, saber qué es lo que pretende uno para jugar y después dejar que los jugadores hagan lo suyo; esta es la realidad, por eso digo que cuando hay buen plantel y se tiene muy claro cómo jugar sacás ventaja. El técnico de la selección tiene la posibilidad de elegir los que él cree que tienen que jugar. Jugadores tenemos de sobra y esperemos que nos vaya bien.
-Le hago algunas preguntas de su pasado como jugador. Semanas atrás falleció el holandés Rob Rensenbrink, a quien enfrentó en el Mundial 1974, ¿qué me puede decir de él como jugador?
-Era un buen delantero, yo lo tuve que marcar en ese Mundial. Jugaba en un equipo fantástico que se movía al rededor de Johan Cruyff. Todos jugaban de todo, de pronto los delanteros aparecían como laterales o el central como centrodelantero y el propio Cruyff de líbero, era muy especial. Y en torno a Rensenbrink, muy peligroso, de buena pegada y de quien todos se acuerdan por el tiro en el palo en la final del 78.
-En ese Mundial del 74 vivieron una situación muy particular con la muerte de Perón en plena Copa del Mundo, ¿cómo fue todo eso?
-Recuerdo primero la locura de los dirigentes de que nos retirásemos del Mundial y volviéramos a Argentina, con lo cual desde Fifa dijeron que si eso pasaba se retiraba la plaza para Argentina 78, de modo que nos quedamos en Alemania. Hubo una misa y nos pusimos el luto para jugar contra Alemania Democrática. Lo más curioso fue que íbamos a hacer un minuto de silencio antes del partido, el árbitro se olvidó de hacerlo y se acordó con el partido comenzado, de repente tocó el silbato y paramos el juego para hacerlo. Fue muy extraño.
Javier Albarracín
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