"No hay mejor defensa que un buen ataque"
La guerra es una de los acontecimientos sociales que a acompañado al ser humano desde que pisa la tierra. La búsqueda del dominio sobre el otro, la conquista del territorio y la necesidad de recursos han sido algunos motivos por los que se han generado grandes conflictos. Está tan presente que sobre ella se han escrito muchos trata-dos, que dieron origen a las teorías sobre la estrategia y la táctica.
Uno de los textos más citados a la hora de hablar de los conflictos bé-licos es "El arte de la guerra", del militar chino Sun Tzu. La obra publicada aproximadamente en el siglo V a. C. consta de 13 capítulos que detallan distintas máximas y premisas sobre cómo encarar estos acontecimientos.
La presencia de la guerra como hecho presente en la vida de las sociedades, hizo que muchos de sus conceptos fueran adaptados a otros ámbitos. Uno de ellos, es el marketing empresarial que tiene al libro de Sun Tzu como uno de sus textos de referencia. Otro de los ámbitos que ha tomado mucho de los conflictos bélicos es el fútbol.
A medida que la táctica y la estrategia fueron ganando terreno en el mundo del balón pie, también lo hicieron los conceptos bélicos. Además, la aparición de los duelos internacionales, con dos países enfrentados, contribuyó a que estas ideas cobrarán más fuerza aún.
El hecho de comparar el fútbol con la guerra, es una de las tantas premisas que divide a las enciclopedias del fútbol. De un lado están quienes defienden esta idea, más emparentados con el tacticismo. Del otro, están los líricos, aquellos que consideran al deporte un arte y remarcan que debe evitarse emparentarlo con cuestiones bélicas.
Los tacticistas usan mucho las frases del chino Sun Tzu para explicar el fútbol, cuestión que irritaba bastante a los líricos. Pero hay una de las premisas del asiático que es tomada desde ambos bandos, debido a que su interpretación puede contribuir a los argumentos de las dos teorías. Esta es: "No hay mejor defensa que un buen ataque".
Aunque parezca un oxímoron, la premisa del chino refiere a aprovechar las oportunidades. A veces, tomar la iniciativa es la mejor manera de evitar que se nos ataque. La frase es muy fácil de trasladar al fútbol y cada bando la adapta de acuerdo a su teoría.
Para los líricos es la clave que permite hablar de la importancia del fútbol ofensivo y la tenencia del balón. Si yo tengo la pelota y atacó constantemente, le doy menos oportunidades al rival a que me agreda. Con este argumento, los que profesan esta línea teórica, contrarrestan el preconcepto de que el jugar con las ideas del lirismo implica desprotegerse.
La línea más conocida del tacticismo, la que se emparenta con el fortalecimiento defensivo, utiliza para contrarrestar este argumento otra frase de Sun Tzu, que dice: "La defensa es para tiempos de escasez, el ataque para tiempos de abundancia". Es decir, el ataque será una buena táctica defensiva, en tanto y en cuanto yo tenga los recursos para hacerlo. Si yo no cuento con los jugadores capaces de tener la pelota, utilizar está táctica me llevaría a perder la posesión y a ser atacado en el peor momento, ya que voy a estar mal parado y dejando mucho espacio. Hay otra línea del tactisismo, que tomó la frase de Sun Tzu, la adaptó y generó uno de los debates más profundos en el mundo del fútbol ¿Se puede ser tacticista y ofensivo? Para una línea de pensadores estas ideas no están enfrentadas y la premisa del asiático les sirve para explicar el porqué. Uno puede pensar el ataque de manera táctica. No necesariamente el ser ofensivo implica ser desordenado. Un ataque debe tener lógica para ser efectivo y esto no tiene porqué afectar a la libertad de los jugado-res a la hora de decidir.
El gran referente de aquellos que piensan de esta manera es Marcelo Bielsa. El rosarino trabaja mucho desde lo táctico, pero sus equipos no pueden ser tildados de defensivos. Es uno de los técnicos que más piensa el fútbol desde lo estratégico, pero además es uno de los que más trabaja con el objetivo de vulnerar el arco contrario.
El hecho de ser uno de los que intenta sintetizar el tactisismo y el fútbol ofensivo, genera que el rosarino sea una especie de puching ball al que golpean de todos lados. Los tacticistas puros lo acusan de no tener en cuenta el aspecto defensivo y perder encuentros por descuidar esa arista del juego. Los líricos no le perdonan que utilice la táctica para ordenar a los jugadores y "limitarlos" al "condenar-los" a cumplir una función.
Así, la frase de Sun Tzu es una de las premisas exportadas que más debate generan en el fútbol. Su versatilidad hace que pueda ser tomada como argumento por las distintas líneas de argumento y hasta surge la posibilidad de una síntesis de dos de los paradigmas que más se han enfrentado a lo largo de los tiempos.