“Esta convocatoria fue una bendición de Dios, porque me sorprendió mucho”. Con esta definición, el juvenil jugador de fútbol riocuartense Rufino Lucero (01/02/2002) comenzó ayer el diálogo con Puntal, tras concluir la primera semana de trabajo con el preseleccionado argentino de fútbol Sub-17, que inició su preparación de cara al Campeonato Mundial que se jugará en Brasil desde el 26 de octubre al 17 de noviembre.
El defensor, campeón sudamericano con el seleccionado Sub-15 en 2017, y ganador del premio Deportes Río Cuarto en fútbol y el de Oro al mejor deportista del Imperio en ese mismo año, reconoció: “En estos cuatro años que estoy en Buenos Aires, he crecido de golpe. Es difícil expresar en palabras los sentimientos que se tienen cuando uno necesita cosas muy simples como es estar cerca de la familia, sobrinos, amigos o sentir el cariño o abrazo de los padres”.
Y amplió: “Siempre que pueden mis padres vienen para acá. En esta etapa se aprende no sólo en lo que es crecimiento futbolístico, sino además compartir sueños y distintos momentos con otros chicos del interior del país, que también llegan con la ilusión de crecer”.
Sobre lo futbolístico destacó: “Gracias a Dios, la semana que viene estoy nuevamente convocado a Ezeiza. Estaremos de lunes a jueves trabajando en el predio de la AFA. Los técnicos nos dijeron que van a ir viendo a todos los jugadores, que va a haber rotación hasta que se dé a conocer la lista definitiva”.
“He aprendido, en este tiempo, muchas cosas. No sólo en lo futbolístico, en valores y como persona. Hoy disfruto de este día a día, porque se que mi familia está bien y que, en momentos que estuve bajoneado me apoyé en valores que me han dado la satisfacción de estar una vez más viviendo un sueño”.
El exjugador de Estudiantes, y desde hace cuatro temporadas en San Lorenzo de Almagro (actualmente en séptima división), espera poder estar en la lista que jugará el campeonato Mundial.
“Hay que ser perseverante en lo que uno realiza. No bajar los brazos. Intentar día a día nutrirse en las enseñanzas futbolísticas y de los valores humanos que cada profesor nos deja”, concluyó.
Carlos Valduvino
Y amplió: “Siempre que pueden mis padres vienen para acá. En esta etapa se aprende no sólo en lo que es crecimiento futbolístico, sino además compartir sueños y distintos momentos con otros chicos del interior del país, que también llegan con la ilusión de crecer”.
Sobre lo futbolístico destacó: “Gracias a Dios, la semana que viene estoy nuevamente convocado a Ezeiza. Estaremos de lunes a jueves trabajando en el predio de la AFA. Los técnicos nos dijeron que van a ir viendo a todos los jugadores, que va a haber rotación hasta que se dé a conocer la lista definitiva”.
“He aprendido, en este tiempo, muchas cosas. No sólo en lo futbolístico, en valores y como persona. Hoy disfruto de este día a día, porque se que mi familia está bien y que, en momentos que estuve bajoneado me apoyé en valores que me han dado la satisfacción de estar una vez más viviendo un sueño”.
El exjugador de Estudiantes, y desde hace cuatro temporadas en San Lorenzo de Almagro (actualmente en séptima división), espera poder estar en la lista que jugará el campeonato Mundial.
“Hay que ser perseverante en lo que uno realiza. No bajar los brazos. Intentar día a día nutrirse en las enseñanzas futbolísticas y de los valores humanos que cada profesor nos deja”, concluyó.
Carlos Valduvino

