“Si tuviera que empezar a jugar de nuevo y me dan a elegir, prefiero marcar a los delanteros de ahora que a los de antes”. La frase pertenece a Germán Rodríguez, quien lleva veinticinco años jugando en primera.
El experimentado defensor, de 43 años, lejos de pensar en su re-tiro espera que pase esta situación provocada por la pandemia del coronavirus para seguir jugando.
“Este año habíamos arrancado la pretemporada con Centro Social para encarar un nuevo torneo. El director técnico Sergio Albelo me había dicho que quería contar con-migo. Tenía muchas ganas de seguir, que arrancara el torneo”, explicó.
“Estábamos terminando la pre-temporada y ya habíamos metido un par de amistoso hasta que empezó todo esto. Esta situación te corta, si bien el profe nos manda los trabajos y seguimos entrenando no es lo mismo. La situación es un poco incierta, pero hasta que no digan que no se juega, voy a seguir entrenando”, destacó.
Pese a su edad, no le puso fecha a su retiro. “Las ganas de seguir jugando están. Para mí las pretemporadas su un parámetro de lo que va a ser el año. Y la última la pude aguantar bien. Estoy con muchas ganas. No la sufrí, al contrario. Juego con chicos de 17, 18, 19 años y la tenes que hacer al lado de ellos y la estaba llevando lo más bien”.
“Lo más lindo es que al final de cada temporada uno hace un análisis, y el año pasado de los 34 partidos solo falté en dos y el resto casi siempre jugué los noventa minutos”, remarcó.
Reconoció que tiene un físico privilegiado y que no sufrió lesiones importantes en su carrera lo que hoy hace que pueda seguir. “Sólo golpes. Lo más complicado fue un corte en una rodilla que dieron como 30 puntos (jugando para Atlético San Basilio un partido en Coronel Baigorria ante Juventud Unida), pero nada ligamentario”.
A eso además añadió que “soy un convencido que el cuidado personal y la gran base que tuve en Estudiantes son la clave de todo”. Conocedor del fútbol regional, dijo que la Liga está recuperando el nivel de otros años.
“La primera había vuelto a ser lo de años anteriores. Todos los clu-bes tiene refuerzos y se hicieron torneos muy competitivos”, comentó.
“Hay jugadores importantes y se trabaja de manera semi profesio-nal. Es lindo porque está tomando de nuevo valor. Lástima esta situación que cortó un poco todo”.
Con respecto a la Primera B explicó que “el ascenso es siempre igual, durísimo. Nosotros ascendimos con Municipal con jugadores con mucha experiencia en primera y nos costó. Es un torneo durísimo. Siempre digo que el ascenso de la Liga es un buen inicio para el jugador que se quiera curtir. Si no sos curtido, en la B nuestra no podes jugar”.
Los cambios en el fútbol
“Cuando nosotros arrancamos en la local de Estudiantes éramos todos chicos en comparación con los otros clubes. Ir a jugar a los pueblos era durísimo, era ser carne para el león. En ese momento estábamos muy bien física-mente y la diferencia la sacábamos en ese aspecto. Si entrábamos en el juego de los demás íbamos a perder. Eran torneos muy duros y lo sacábamos adelante por la parte física”, explicó.
El marcador central afirmó que ese fútbol era totalmente distinto al actual y que las características de los delanteros son distintas. “El fútbol cambió mucho. Marcar a un nueve de hace unos años atrás es distinto a marcar a un delantero de ahora. No digo nueve porque ya no existe ese jugador definido de área. Antes el seis iba con el nueve y así se formaban parejas. Ahora se mueven más por todo el ataque”.
“Si me dan a elegir y tengo que empezar de nuevo prefiero marcar a los delanteros de ahora. Cuando jugaba en Estudiantes estaban esos delanteros grandotes, bien de punta, metidos en el área y eran grandes duelos”, explicó.
Tras su salida de Estudiantes y haber jugado en varios clubes, Atenas también puso sus ojos en él.
“Atenas me buscó un par de veces. En una oportunidad estaba Hugo Mattea y ellos entrenaban temprano por la mañana y se me complicaba por el trabajo. En otra oportunidad también, pero paso lo mismo”, expresó.
“Eso es lindo. Todos saben que soy de Estudiantes. Pero si juego con el clásico rival le quiero ganar. En la cancha uno se olvida. Al final del partido uno sigue siendo hin-cha del club. Por eso no comparto esas ideas de algunos jugadores de ser de un equipo y no ir a jugar al otro”, finalizó.
José Luis Debernardi. Redacción Puntal

