El Boero volvió a ser un territorio adverso para Estudiantes. El Celeste cayó anoche por 1 a 0 ante Sportivo Belgrano en San Francisco en el encuentro de ida de la segunda fase de la Copa Argentina. El gol lo convirtió Fernando Catube a los 17 minutos del complemento. La vuelta se jugará el domingo en el Antonio Candini. El equipo de Vázquez no mereció perder, pero el local fue más efectivo y se llevó el triunfo.
Luis Alberto Spinetta, quien ayer hubiera cumplido 69 años, decía que el fútbol era música. Si eso es así, el partido de anoche fue mucho ritmo y poca melodía. Fue una canción sin arreglos, ejecutada con intensidad, pero sin brillos. Los dos impusieron dinámica, pero no tuvieron muchas ideas a la hora de atacar.
Estudiantes controló el partido la mayor parte del tiempo, pero no tuvo profundidad. Sportivo no mereció ganar, pero acertó en una de las pocas jugadas elaboradas que tuvo el encuentro.
En el primer tiempo, Estudiantes fue de menos a más. Empezó con algunas dudas y terminó controlando el ritmo del partido.
La etapa inicial fue como el primer ensayo de una banda en el que ninguno de los integrantes sabe bien que estilo de música tocar. Mientras que la batería marcaba el ritmo del jazz, las guitarras soltaban riffs de heavy metal. Así, todo era muy desprolijo, no se daban dos pases seguidos y las imprecisiones eran las principales protagonistas.
En ese contexto Sportivo sonaba un poco menos peor. Con Bustos complicando por derecha y el dominio de Bruna en la mitad de la cancha, el Verde parecía mejor plantado. De todas maneras sus opciones de gol no llegaban por el juego asociado, sino a través de la pelota parada. En esas acciones, la defensa de Estudiantes sigue desafinando. Los del Este cordobés tuvieron tres o cuatro chances por esa vía. En la más clara, Peralta tuvo que tapar un remate a quemarropa de Tomasini, que se encontró el balón en el área chica.
De a poco, el Celeste empezó a equilibrar el trámite. Con la sociedad Cabrera – Bottino, los de Vázquez se plantaron más adelante. Luego de unos primeros minutos en los que se notó que recién arranca la temporada, el conjunto de la avenida España volvió a mostrar su dinámica habitual y desde allí emparejó las acciones.
El gran problema del visitante fue que careció de profundidad. Su única chance fue un cabezazo de Sepúlveda pasados los 40 minutos. Fue después de una buena jugada asociada y el frentazo del delantero terminó en las manos del arquero Cosentino. Como le pasa habitualmente cuando el Fino juega de único punta, al León le falta peso ofensivo. Construye bien la letra de la canción, pero falla en el estribillo.
La opción de jugar con cinco mediocampistas le aportó en generación y control, pero le restó en potencia ofensiva. Le faltó que esos volantes se sumarán de mejor manera al ataque.
El complemento arrancó con más ritmo y espacios. A su juego lo llamaron a Cainelli, que armó una buena apilada por la izquierda, mandó el centro atrás para Sepúlveda, que remató franco y su envío dio de lleno en la humanidad de Tomasini.
Con el juego más abierto, llegó el gol de Sportivo Belgrano. El ataque de los de Domizzi funcionó por primera vez en la noche como una orquesta y compuso un interesante hit, propiciado todo por una mala salida del visitante. Buena acción colectiva por el centro, Bustos se metió al área por derecha, hundió a la defensa de Estudiantes y tocó al medio para la entrada frontal de Catube, que controló el balón y remató fuerte, arriba, contra el palo derecho de Peralta que nada pudo hacer. Ventaja inmerecida para el Verde, pero ventaja al fin.
Vázquez busco más peso en ataque y lo mandó a l cancha a Osvaldo Miranda por Beraldi, para jugar con dos delanteros bien definidos. El Celeste intentó irse con todo sobre el arco de Cosentino aunque le faltaron ideas.
La pelota parada le dio a los de Vázquez una chance clarísima. Ceresole, que ya estaba en cancha, tiró un centro cerrado, Sepúlveda anticipó en el primer palo, la pelota dio en el travesaño y en el rebote Vester la tiró por arriba del travesaño.
En los últimos minutos, Domizzi hizo enojar a los plateistas de Sportivo al plagar la cancha de defensores. Estudiantes chocó contra una pared verde y no pudo encontrar el empate. Quedó la duda en una de las últimas jugadas, de si no le cometieron penal a Benavídez cuando ingresó en el área con pelota dominada.
El domingo el equipo de Vázquez tendrá la oportunidad de revertir el resultado. Deberá afinar mejor los instrumentos y procurar que los interpretes tengan una mejor noche, sobre todo de mitad de cancha para arriba. Además, deberá cuidarse de que no le conviertan porque el gol de visitante vale doble.
Síntesis
Sportivo Belgrano (SF): Federico Cosentino; Rodrigo Chávez, Pablo Mattalía, Gabriel Tomasini y Braian Camisassa; Nahuel Bustos, Gonzalo Ramírez, Nicolás Bruna y Enzo Avaro; Lucas Algozino; Fernando Catube. DT: Cristian Domizzi.
Estudiantes: Adrián Peralta; Gastón Benavídez, Alan Vester, Nicolás Foglia y Lucas Suárez; Nahuel Cainelli, Lucas Oviedo, Alejandro Cabrera, Víctor Beraldi y Gastón Bottino; Bruno Sepúlveda. DT: Marcelo Vázquez.
Gol: en el segundo tiempo 17m Catube (SP);
Cambios: en el segundo tiempo, 11m Juan Pablo Francia por Avaro (SP); 16m Maximiliano Zbrun por Oviedo (E); 19m Osvaldo Miranda por Beraldi (E) y Esteban Goicochea por Bustos (SP); 25m Leonel Ceresole por Bottino (E); 38m Matías Barbero por Ramírez (SP).
Árbitro: Gastón Monsón Brizuela (Río Tercero).
Asistentes: Emanuel Serale y Mariano González (Río Tercero).
Cancha: Oscar C. Boero.
Estudiantes controló el partido la mayor parte del tiempo, pero no tuvo profundidad. Sportivo no mereció ganar, pero acertó en una de las pocas jugadas elaboradas que tuvo el encuentro.
En el primer tiempo, Estudiantes fue de menos a más. Empezó con algunas dudas y terminó controlando el ritmo del partido.
La etapa inicial fue como el primer ensayo de una banda en el que ninguno de los integrantes sabe bien que estilo de música tocar. Mientras que la batería marcaba el ritmo del jazz, las guitarras soltaban riffs de heavy metal. Así, todo era muy desprolijo, no se daban dos pases seguidos y las imprecisiones eran las principales protagonistas.
En ese contexto Sportivo sonaba un poco menos peor. Con Bustos complicando por derecha y el dominio de Bruna en la mitad de la cancha, el Verde parecía mejor plantado. De todas maneras sus opciones de gol no llegaban por el juego asociado, sino a través de la pelota parada. En esas acciones, la defensa de Estudiantes sigue desafinando. Los del Este cordobés tuvieron tres o cuatro chances por esa vía. En la más clara, Peralta tuvo que tapar un remate a quemarropa de Tomasini, que se encontró el balón en el área chica.
De a poco, el Celeste empezó a equilibrar el trámite. Con la sociedad Cabrera – Bottino, los de Vázquez se plantaron más adelante. Luego de unos primeros minutos en los que se notó que recién arranca la temporada, el conjunto de la avenida España volvió a mostrar su dinámica habitual y desde allí emparejó las acciones.
El gran problema del visitante fue que careció de profundidad. Su única chance fue un cabezazo de Sepúlveda pasados los 40 minutos. Fue después de una buena jugada asociada y el frentazo del delantero terminó en las manos del arquero Cosentino. Como le pasa habitualmente cuando el Fino juega de único punta, al León le falta peso ofensivo. Construye bien la letra de la canción, pero falla en el estribillo.
La opción de jugar con cinco mediocampistas le aportó en generación y control, pero le restó en potencia ofensiva. Le faltó que esos volantes se sumarán de mejor manera al ataque.
El complemento arrancó con más ritmo y espacios. A su juego lo llamaron a Cainelli, que armó una buena apilada por la izquierda, mandó el centro atrás para Sepúlveda, que remató franco y su envío dio de lleno en la humanidad de Tomasini.
Con el juego más abierto, llegó el gol de Sportivo Belgrano. El ataque de los de Domizzi funcionó por primera vez en la noche como una orquesta y compuso un interesante hit, propiciado todo por una mala salida del visitante. Buena acción colectiva por el centro, Bustos se metió al área por derecha, hundió a la defensa de Estudiantes y tocó al medio para la entrada frontal de Catube, que controló el balón y remató fuerte, arriba, contra el palo derecho de Peralta que nada pudo hacer. Ventaja inmerecida para el Verde, pero ventaja al fin.
Vázquez busco más peso en ataque y lo mandó a l cancha a Osvaldo Miranda por Beraldi, para jugar con dos delanteros bien definidos. El Celeste intentó irse con todo sobre el arco de Cosentino aunque le faltaron ideas.
La pelota parada le dio a los de Vázquez una chance clarísima. Ceresole, que ya estaba en cancha, tiró un centro cerrado, Sepúlveda anticipó en el primer palo, la pelota dio en el travesaño y en el rebote Vester la tiró por arriba del travesaño.
En los últimos minutos, Domizzi hizo enojar a los plateistas de Sportivo al plagar la cancha de defensores. Estudiantes chocó contra una pared verde y no pudo encontrar el empate. Quedó la duda en una de las últimas jugadas, de si no le cometieron penal a Benavídez cuando ingresó en el área con pelota dominada.
El domingo el equipo de Vázquez tendrá la oportunidad de revertir el resultado. Deberá afinar mejor los instrumentos y procurar que los interpretes tengan una mejor noche, sobre todo de mitad de cancha para arriba. Además, deberá cuidarse de que no le conviertan porque el gol de visitante vale doble.
Síntesis
Sportivo Belgrano (SF): Federico Cosentino; Rodrigo Chávez, Pablo Mattalía, Gabriel Tomasini y Braian Camisassa; Nahuel Bustos, Gonzalo Ramírez, Nicolás Bruna y Enzo Avaro; Lucas Algozino; Fernando Catube. DT: Cristian Domizzi.
Estudiantes: Adrián Peralta; Gastón Benavídez, Alan Vester, Nicolás Foglia y Lucas Suárez; Nahuel Cainelli, Lucas Oviedo, Alejandro Cabrera, Víctor Beraldi y Gastón Bottino; Bruno Sepúlveda. DT: Marcelo Vázquez.
Gol: en el segundo tiempo 17m Catube (SP);
Cambios: en el segundo tiempo, 11m Juan Pablo Francia por Avaro (SP); 16m Maximiliano Zbrun por Oviedo (E); 19m Osvaldo Miranda por Beraldi (E) y Esteban Goicochea por Bustos (SP); 25m Leonel Ceresole por Bottino (E); 38m Matías Barbero por Ramírez (SP).
Árbitro: Gastón Monsón Brizuela (Río Tercero).
Asistentes: Emanuel Serale y Mariano González (Río Tercero).
Cancha: Oscar C. Boero.

