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"Tenemos que olvidarnos de que Messi sea el único que nos pueda salvar"

En exclusiva para Puntal lo dijo Héctor Rodolfo Baley, quien disputó dos mundiales con la selección. Para el exarquero es importante que el astro esté en el equipo, aunque el resto debe aportar lo suyo también.
 

La vida de Héctor “Chocolate” Baley está signada por una gran carrera como jugador de fútbol. Defendió durante muchos años arcos muy pesados, como Estudiantes de La Plata, Colón, Huracán, Independiente y Talleres de Córdoba hasta su retiro.

Además integró los planteles de la selección en Argentina 78 y España 82, siendo uno de los suplentes de Ubaldo Fillol.

La charla con “Chocolate” comienza con este tiempo sin fútbol que nos toca vivir y, por supuesto, la actualidad de la selección de Scaloni:

“Se extraña mucho no tener el fútbol, aunque ahora empezó la Copa Libertadores, por supuesto que en Europa se está compitiendo y aquí todavía nos falta. Espero que sea pronto, por el bien de todos porque, más allá de tener que estar encerrado, no sólo es del todo bueno y no tener el fútbol es complicado”.

-Vuelven las Eliminatorias y la selección tiene dos partidos difíciles ante Ecuador y Bolivia en La Paz, ¿cómo ve al equipo de Scaloni?

-Uno espera que ande bien, por ahí no hay tiempo para trabajar, recién están llegando los jugadores de Europa y no hay mucho tiempo de trabajar. Puede ser mañana -por hoy-, el miércoles y ya el jueves hay que jugar. Esperemos que ande bien, hay que darle tiempo, no hay que apresurarse y en las Eliminatorias tenerle confianza. Lo que no me gusta es la forma en la que llegó la selección, no es la correcta, pero ya que está hay que apoyarla a muerte por el bien del futbol argentino. Lo importante es que se está trabajando muy bien en selecciones juveniles, con Pablo Aimar y otros chicos jóvenes que le pueden dar mucho a nuestro a fútbol y más que nada a las juveniles.

-A la distancia, ¿cómo observa todo el trabajo de Menotti con ustedes?

-Fue uno de los técnicos que más importancia le dio al interior, armó esas selecciones de distintas provincias, se jugaba mucho en el interior del país y le daba mucha importancia al fútbol local. En esa época, el único jugador que jugaba afuera era Kempes, que jugaba en Valencia, después el resto jugábamos todos acá. Vos no te olvides que los jugadores de Córdoba, como Valencia, Galván u Oviedo, no eran profesionales y él los llevó igual, eso se dio mucho, sumado el tiempo que tuvo para trabajar. Fueron cuatro meses concentrados en el Mundial, trabajando y por eso se logró todo lo que se consiguió. Hoy no hay tanto tiempo pero los jugadores que vienen todos tienen su experiencia europea, cosa que no ocurría con nosotros.

-¿Cuesta mucho confirmar ese recambio en la selección?

-Es muy bueno que tengamos a Messi, pero tenemos que olvidarnos de que sea él el único que nos pueda salvar. Cada jugador tiene que poner su granito de arena para no cargarle toda la responsabilidad a Messi. No puede ser el salvador en todos los partidos, tiene que cambiar eso, será muy importante pero no recargarle todo a él, tiene que haber alguno que se anime a hacer algo con la pelota sin pensar en Messi.

-Jugó en equipos con un paladar futbolístico similar, como Huracán, Independiente y Talleres, ¿eso lo notó, es tan así? Esa manera de interpretar el juego, desde el hincha hasta los jugadores.

-Yo hice divisiones inferiores en Estudiantes de La Plata, quizá con la idea contraria, después estuve en Colón de Santa Fe, que era de buen juego, y como decís, Huracán, Independiente y Talleres. Además de grandes técnicos que me tocaron, como Ángel Amadeo Labruna, el Gitano Juárez, Pastoriza, todos entrenadores que prevalecieron siempre el buen fútbol. Que prevalezca no sólo el resultado, sino también el buen juego, en ese sentido estoy súper satisfecho con los clubes que tuve y lo técnicos que tuve, fue un privilegio.

-¿Qué era la figura de Pastoriza?

-Era un fenómeno, un tipo bárbaro, parecía un compañero más. Era un tipo que te apoyaba y ayudaba mucho, te daba muchas libertades, así como el Gitano Juárez o el viejo Labruna. Tenías tus libertades en la cancha, no era tan rígido como hoy en día. Hoy viene el ayudante de campo con un papel y le hace cuarenta indicaciones al jugador. Antes se dejaba más al libre pensamiento, inteligencia y capacidad del jugador. A lo mejor eso hoy no lo tenés, vemos a Messi, por supuesto, de acá de la Argentina me encanta cómo está laburando Gallardo con River, está haciendo un trabajo fantástico y hoy es uno de los mejores en el país y del mundo también. Me gusta ese tipo de trabajo y juego.

-Suponiendo que algún joven que no vio a Bochini le pregunta cómo era el Bocha como jugador, ¿qué le puede decir?

-El Bocha era un marciano, un extraterrestre. No tenía pinta de jugador, las piernitas eran como las de un canario, no tenía para nada la apariencia de un jugador de fútbol pero vos le dabas la pelota y hacía cualquier cosa, hacía magia. Un jugador único, fijate vos que quedó fuera de la selección en el 78, fue un genio, lo tuve de compañero casi tres años, fuimos campeones, ganamos un campeonato contra River en el que él hizo los dos goles en cancha de Independiente, un extraterrestre del fútbol.

-Fue suplente de Fillol en la selección ocho años, ¿qué recuerda del Pato?

-El Pato ni se enfermaba, un arquerazo y excelente persona, un fenómeno. Es un amigo.

-A la distancia ¿cómo explica lo que pasó en España 82 de no haber cumplido las expectativas?

-Pensá que teníamos a Diego con 21 años, jugaba en Barcelona y en uno de sus mejores momentos. A Ramón Díaz, en lo individual teníamos mejores jugadores que en el 78, solamente que ahí funcionó el equipo y en España no, fue solo un partido contra Hungría con el triunfo 4 a 1 pero no funcionamos. Se trabajó mejor, con tiempo y todo pero no pudo ser, no anduvimos como equipo. A Messi le pasó también, si no funciona el equipo no lográs nada.

-Allá por 1981 debutaba en Talleres, es un referente del club, ¿cómo lo ve hoy?

-Han hecho un buen trabajo, se fueron algunos, otros ahora, esperemos que los repongan y traigan algunos que sirvan al club. Pasó con Bebelo Reynoso, no lo conocíamos nadie y lo trajeron de Villa Libertador y hace la carrera que está haciendo. Ha tenido siempre muy buen ojo con refuerzos que han rendido, eso es lo importante.

-Recuérdenos, Héctor, ¿cómo quién atajaba Baley?

-Era un estilo, Guido Herrera, Marcos Díaz, me gustaba anticiparme a la jugada. En mi época Gatti, Lavolpe o yo éramos similares. Fillol era más atlético, confiaba en la potencia de piernas siempre y no era de anticiparse tanto, esa era la forma que teníamos.