Toro empató con Acción Juvenil y los dos se quedaron con las manos vacías
En un partido altamente emotivo, moldenses y dehecinos no pudieron romper el cero. El arquero Sebastián Airaudo le desvió un penal a Maximiliano Zárate. El Azulgrana quedó segundo y el Aurinegro fue tercero
Con un verdadero clima de final, Toro Club de Coronel Moldes y Acción Juvenil de General Deheza se quedaron ayer con las manos vacías en el torneo Apertura de primera división A que organiza la Liga Regional de Fútbol de Río Cuarto.
El 0 a 0 final dejó al elenco moldense en el segundo lugar en la tabla de posiciones y los dehecinos quedaron en el tercer lugar.
El desarrollo
La definición del torneo Apertura se vivió en Coronel Moldes y en Río Cuarto, y así fue cómo en el Coliseo Azulgrana, desde el comienzo del partido, los dos equipos pretendieron neutralizar el juego de su rival, para intentar generar acciones ofensivas que los pusieran con ventaja numérica en el área contraria.
Acción Juvenil con mucha presión le cortó todo intento de manejo de la pelota en la superpoblada mitad de cancha que propuso Toro Club.
Así, si bien Toro fue el que salió a jugar en el terreno de Acción Juvenil, sólo los remates de media distancia de Sebastián Núñez eran el arma con la que el local buscaba el gol para abrir el partido.
No obstante, fue Acción Juvenil en los pies de Zárate quien avisó primero con un remate que se fue cerca del palo izquierdo de Airaudo y a los 20´el delantero tomó la ejecución de una pena máxima -infantil infracción de Gonzalo Tello sobre Rodrigo Fassi dentro del área- que erigió a Sebastián Airaudo en figura, ya que el arquero desvió el remate del centrodelantero.
El penal marrado por la visita generó dos reacciones. Mientras a Toro le otorgó una inyección anímica, para al menos generar situaciones sobre el marco de Testa donde el arquero respondió muy bien cada vez que fue exigido, a la visita le costó un tiempo bastante largo volver a estar en el partido.
Intentando utilizar todo el ancho de la cancha, Acción Juvenil sobre el cierre de la etapa volvió a tener dos posibilidades claras para abrir el marcador pero en una falló Ractoret y en otra un cabezazo de Nahuel Caler fue salvado sobre la línea por Sebastián Airaudo.
El cero a cero con el que se fueron al descanso aún les daba la alegría de ser campeón a los moldenses ya que en Río Cuarto, el cotejo entre Juventud Unida y Atlético Adelia María aún estaba empatado.
En el período final vendría lo mejor del partido. No por el buen juego sino por la emotividad que tuvo el cotejo y la gran cantidad de situaciones de gol desperdiciadas por uno y otro conjunto, en un encuentro que definitivamente se quebró en los últimos 20 minutos.
Es que ni bien comenzó el complemento llegó la noticia del gol de Leandro Martínez en el estadio “Los Teros”, y así fue cómo, desde uno y otro banco, comenzaron a soltar jugadores hacia la ofensiva.
En ese toma y daca, fue Acción Juvenil quien a través de Rodrigo Fassi en dos oportunidades y Jeremías Franchi -ya estaba en la cancha por un intrascendente Ractoret- en otras tantas, en una de ellas le cometieron una clara infracción dentro del área y estuvo muy cerca de abrir el marcador.
Como contrapartida, Toro Club tuvo en Sebastián Núñez en el manejo de la pelota parada y en los pies de Felipe Mugnaini y Germán Gordillo, las situaciones más favorables para batir a un seguro Emanuel Testa.
Los minutos se fueron consumiendo y el nerviosismo ganó a los protagonistas, más aún cuando se supo el segundo gol de Juventud Unida anotado en Río Cuarto.
Acción Juvenil tenía todo para ganarlo y no encontraba la última puntada.
Toro Club iba e iba en busca del gol que le diera la victoria y el título de campeón, pero no podía con su falta de precisión en el manejo de la pelota.
Así, ya en el tiempo adicionado, Juvenil tuvo un penal pero Legman ignoró una infracción sobre Franchi y Felipe Mugnaini falló en el tiro final que dejara el campeonato para los moldenses.
Los dos equipos dejaron todo en la cancha.
Los empujones del final del partido tuvieron más que ver con la impotencia por no haber marcado un gol, que una acción de violencia en un campo de juego.
Carlos A. Valduvino
El 0 a 0 final dejó al elenco moldense en el segundo lugar en la tabla de posiciones y los dehecinos quedaron en el tercer lugar.
El desarrollo
La definición del torneo Apertura se vivió en Coronel Moldes y en Río Cuarto, y así fue cómo en el Coliseo Azulgrana, desde el comienzo del partido, los dos equipos pretendieron neutralizar el juego de su rival, para intentar generar acciones ofensivas que los pusieran con ventaja numérica en el área contraria.
Acción Juvenil con mucha presión le cortó todo intento de manejo de la pelota en la superpoblada mitad de cancha que propuso Toro Club.
Así, si bien Toro fue el que salió a jugar en el terreno de Acción Juvenil, sólo los remates de media distancia de Sebastián Núñez eran el arma con la que el local buscaba el gol para abrir el partido.
No obstante, fue Acción Juvenil en los pies de Zárate quien avisó primero con un remate que se fue cerca del palo izquierdo de Airaudo y a los 20´el delantero tomó la ejecución de una pena máxima -infantil infracción de Gonzalo Tello sobre Rodrigo Fassi dentro del área- que erigió a Sebastián Airaudo en figura, ya que el arquero desvió el remate del centrodelantero.
El penal marrado por la visita generó dos reacciones. Mientras a Toro le otorgó una inyección anímica, para al menos generar situaciones sobre el marco de Testa donde el arquero respondió muy bien cada vez que fue exigido, a la visita le costó un tiempo bastante largo volver a estar en el partido.
Intentando utilizar todo el ancho de la cancha, Acción Juvenil sobre el cierre de la etapa volvió a tener dos posibilidades claras para abrir el marcador pero en una falló Ractoret y en otra un cabezazo de Nahuel Caler fue salvado sobre la línea por Sebastián Airaudo.
El cero a cero con el que se fueron al descanso aún les daba la alegría de ser campeón a los moldenses ya que en Río Cuarto, el cotejo entre Juventud Unida y Atlético Adelia María aún estaba empatado.
En el período final vendría lo mejor del partido. No por el buen juego sino por la emotividad que tuvo el cotejo y la gran cantidad de situaciones de gol desperdiciadas por uno y otro conjunto, en un encuentro que definitivamente se quebró en los últimos 20 minutos.
Es que ni bien comenzó el complemento llegó la noticia del gol de Leandro Martínez en el estadio “Los Teros”, y así fue cómo, desde uno y otro banco, comenzaron a soltar jugadores hacia la ofensiva.
En ese toma y daca, fue Acción Juvenil quien a través de Rodrigo Fassi en dos oportunidades y Jeremías Franchi -ya estaba en la cancha por un intrascendente Ractoret- en otras tantas, en una de ellas le cometieron una clara infracción dentro del área y estuvo muy cerca de abrir el marcador.
Como contrapartida, Toro Club tuvo en Sebastián Núñez en el manejo de la pelota parada y en los pies de Felipe Mugnaini y Germán Gordillo, las situaciones más favorables para batir a un seguro Emanuel Testa.
Los minutos se fueron consumiendo y el nerviosismo ganó a los protagonistas, más aún cuando se supo el segundo gol de Juventud Unida anotado en Río Cuarto.
Acción Juvenil tenía todo para ganarlo y no encontraba la última puntada.
Toro Club iba e iba en busca del gol que le diera la victoria y el título de campeón, pero no podía con su falta de precisión en el manejo de la pelota.
Así, ya en el tiempo adicionado, Juvenil tuvo un penal pero Legman ignoró una infracción sobre Franchi y Felipe Mugnaini falló en el tiro final que dejara el campeonato para los moldenses.
Los dos equipos dejaron todo en la cancha.
Los empujones del final del partido tuvieron más que ver con la impotencia por no haber marcado un gol, que una acción de violencia en un campo de juego.
Carlos A. Valduvino