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Un Chupete con gusto a fútbol

Por Osvaldo Alfredo Wehbe

La pelota clavada en la red. Entre el caño y la misma. Para que se entienda, el balón no bajó al piso, quedó incrustado en ese lugar como si fuese un nido dentro del arco.

Jugaban Argentina y Paraguay por las Eliminatorias hacia Alemania 74 y la selección que dirigía Enrique Omar Sívori necesitaba ganar. Y arrancaron ganando los guaraníes en La Bombonera. Alemania se alejaba de nuestra mirada. Lo ocurrido en el 69 ante Perú reaparecía como fantasma en La Boca. Pero Rubén Ayala -dos veces- y el "Chupete" Guerini le dieron la victoria a la selección en durísimo partido.

Carlos Alfredo Guerini es el tema de nuestra página de hoy. Carlos Guerini Lacasia nació el 10 de marzo de 1949 en Córdoba. Sobrino del Lalo Lacasia, aquel integrante de una de las delanteras más famosas de Independiente: Micheli, Cecconato, Lacasia, Grillo y Cruz, que produjo un hecho inédito y jamás repetido: los cinco atacantes fueron convocados por el técnico Guillermo Stábile para conformar el ataque de la selección que enfrentó a Inglaterra (Grillo convirtió dos goles, uno considerado histórico, en el 3-1) y España (1-0, gol de Grillo) en 1953, en River.

Carlos Guerini es cordobés hasta el alma. Venta de naranjas y alfajores en la cancha, lechero en el barrio Patricios, cadete en una bodega. Sus laburos. Pero fundamentalmente delantero. Chupete se inició como fundador, presidente, capitán y delantero del prestigioso Club Atlético "Los Vagos", imbatible en el costado norte de la capital cordobesa, según se cuenta en la página "Belgrano Museo Web", que comenta además: "Del Club Atlético Los Vagos pasó a Juniors: cinco partidos en quinta, con un salto inmediato a reserva y Primera. Jugaba de diez, pero el técnico Enrique Vega lo hizo wing. En 1968 estuvo a préstamo por un año en Talleres. Después, dos años de marina y un contrato en Rosario-Puerto Belgrano. Cuando devolvió el uniforme vivió un tiempo más en el sur, pero volvió sobre todo para reencontrarse con la tribu familiar y enfundarse nuevamente en la blusa del Racing cordobés, el club querido, el del barrio. Racing compró su pase definitivo, lo cedió a Belgrano como refuerzo para el Campeonato Nacional 1972". Fue su aparición en Primera de AFA.

Debutó de arranque en una gran victoria pirata en el Parque de la Independencia ante Newell´s, tres a uno, dos de la Pepona Reinaldi y uno de él. Había llegado para ser el reemplazante de nuestro Bocadito Quiroga, que partió a Huracán. Esa tarde, Belgrano fue con Tocalli; Suárez, Cuellar, Lupo y Pavón; Syeyyguil, Rivadero y Miguel Laciar; De Sá, Reinaldi (Arteaga) y Guerini (Llorens).

Guerini marcó doce goles en ese campeonato Nacional, que ganó San Lorenzo, y quedó a dos de Morete, de River. Una curiosidad de alguno de sus goles era que se estacionaba en la línea de la mitad de la cancha, cuando sacaba su arquero, la "Garza" Tocalli, y este se la tiraba para que "Chupete" picara. Y ganaba en velocidad y convertía.

Ahí nomás le llegó la etapa de Boca Juniors, en el Metro 73, que ganaría Huracán.

Debutó en el Monumental ante River, en un encuentro en el que su equipo perdió dos a uno, tantos de Alonso de penal y Mastrángelo, con la apertura del marcador de Curioni para Boca. Ese Xeneize inicial fue con Sánchez; Pernía, Mouzo, Rogel y Ovide; Romero (Palmieri), Peracca y Benítez (Ferrero); Ponce, Curioni y Guerini. A la fecha siguiente marcó ante All Boys, al arquero Bargas, en victoria tres a uno, en La Bombonera. En los tiempos de Boca, debutó en la selección. Fue contra Uruguay, el 17 de mayo del 73, por la Copa Lipton, empate en uno, gol de Brindisi, en Vélez. El equipo que esa jornada dirigió Ignomiriello, que era el alterno de Sívori, fue con Carnevali; Wolff, Buzzo (Troncoso), Pena y Rosl; Brindisi, Telch y Babington (Alonso); Houseman (Ponce), Ayala (Avallay) y Guerini. Jugó siete cotejos en la Nacional y marcó cuatro goles, todos en 1973.

El último partido fue ese que contábamos al comienzo, ante Paraguay, y con el gol que dejó la pelota clavada entre el caño y la red. Ya era jugador del Málaga.

Era el equipo de Marcel Domingo, en el que fue compañero del gran Sebastián Viberti y de Rodolfo Vilanoba. Jugó hasta el 75, 41 cotejos y anotó 7 goles. Luego llegó nada menos que el Real Madrid. La Casa Blanca tenía como técnico al serbio Miljan Miljanić y jugaban Del Bosque, Camacho, Pirri, los alemanes Breitner y Netzer, entre otros.

En el Madrid fue campeón tres veces y de repente decidió volver a la Argentina. Fue en 1979 y lo hizo en Talleres. La página del club albiazul lo recuerda así: "En abril de 1979, Amadeo Nuccetelli, quien encabezaba la "Era Dorada" del Club, viajó a Europa con el firme objetivo de que el equipo siguiera estando en los primeros planos con figuras rutilantes. La pretensión del Pelado era alta: Carlos Alfredo Guerini, jugador nada menos que del Real Madrid".

"Chupete" ya había vestido nuestros colores en 1968 y luego de seis años en España, volvió a la "T". El delantero hizo su presentación en la segunda final del Apertura 79′ de la Liga Cordobesa. Tras eliminar en semifinales a Instituto, el Albiazul enfrentó a Racing en dos partidos que definieron el primer título del año, que se quedó en barrio Jardín. Carlos vistió en total 123 veces la camiseta albiazul, convirtió 36 goles y fue protagonista de los títulos Apertura 1979 y Oficial 1979.

Guerini quedará por siempre en la memoria de los hinchas como el jugador que cambió al Real Madrid por Talleres. "No me arrepiento porque en ese momento pensaba de esa forma. Extrañaba. Uno con el tiempo piensa si hizo lo correcto y creo que no volvería actuar así, pero yo tenía esa particularidad: me agarraba la loca, me encerraba y me iba. Como hice en Punta Alta, Málaga y Juniors. Perdí plata. Y en Talleres, en mi primera práctica, no había agua caliente porque la estufa no funcionaba. Ahí me puse a pensar si no había hecho una macana. Pero después fue toda satisfacción, si salimos campeones. Le ganamos a Racing por penales la final y yo metí el último tiro para dar la vuelta", dijo el año pasado en La Nueva Mañana. 

Talleres formó ese 11 de mayo del 79 en La Boutique con Guibaudo; Arrieta, Binello, Oviedo y Ocaño; Ludueña, Cabrera y Valencia (Guerini); Jorge Coch, Reinaldi y Cherini. El técnico era Roberto Saporiti.

Jugó hasta el 80 en la T y volvió a Belgrano en el 85 para cerrar una brillante carrera.

Con buena parte de sus afectos en España, Chupete transita la vida entre sus recuerdos de Barrio Patricios en la infancia y de cada gol que marcó con Juniors, Belgrano, Boca, Málaga, Real Madrid o Talleres.

Un "Chupete" con gusto a fútbol y gol. Un enorme delantero.



 Osvaldo Alfredo Wehbe