Un cuento de leones y leprosos en el final de la “fiesta menemista”
Estudiantes volverá a enfrentar a Independiente Rivadavia luego de 21 años. Entre 1997 y 1998, cruzaron sus destinos en medio de las turbulencias sociales de la última década del siglo XX
Estudiantes se volverá a encontrar con Independiente Rivadavia después de más de 20 años. Los últimos enfrentamientos se dieron sobre finales de la década de 1990, cuando la Lepra mendocina se volvió un rival habitual del Celeste en el ya desaparecido Argentino A.
1997 fue el año en el que más seguido se vieron las caras, fueron tres encuentros entre febrero y diciembre. Dos correspondientes a la temporada 96/97 y uno por la 97/98.
Eran tiempos en los que la “fiesta menemista” empezaba a terminar y los problemas económicos daban pistas sobre la crisis que explotaría cuatro años después. Mientras Carlos Menem soñaba con la re-reelección, los votos les daban un baño de realidad en las legislativas. La Alianza, conformada por el radicalismo y el Frepaso, obtuvo el triunfo que constituyó el primer paso para que Fernando De la Rua llegara a Balcarce 50 dos años más tarde.
Las mieles del 1 a 1 empezaban a terminarse y el fantasma de la flexibilización laboral, avivado por el propio presidente, le aportaba más conflictividad a un contexto cada vez más complejo.
A nivel futbolístico, el River de Ramón Díaz barría con todos sus rivales, la selección de Passarella se clasificaba al Mundial de Francia sin convencer a nadie, mientras que la Sub-20, en la que jugaba un tal Pablo Aimar, deleitaba a propios y extraños.
El año comenzó con una noticia conmocionante y dolorosa para todo el periodismo. El 25 de enero se produjo el homicidio del reportero gráfico José Luis Cabezas, cometido por cuatro integrantes de la banda "Los Horneros" de La Plata, juntamente con el jefe de seguridad del oscuro empresario Alfredo Yabrán. ¿La razón? Cabezas fue el primero en obtener y publicar fotografías del enigmático personaje. Trabajaba para la revista Noticias.
Cabezas no sólo se convertiría en un ícono de la lucha por la libertad de expresión, sino que su crimen sería un golpe tremendo para el menemismo. A partir del caso, Yabrán quedó en el ojo de la tormenta y también sus contactos con el gobierno nacional, lo que forzó, entre otras cosas, cambios en el gabinete.
El 16 de febrero de ese año, con el caso Cabezas en las marquesinas, Estudiantes visitó a Independiente Rivadavia en el Gargantini. Fue la quinta fecha del grupo 2 de la segunda fase. El Celeste, dirigido por Humberto Mansilla, había ganado la zona Norte en la primera fase y llegaba con buenas expectativas, pero el arranque no fue bueno. Aquel día, Independiente lo venció por 2 a 0 con goles de Navarrete y Di Marco. El León formó ese día con: Alberto Salvaggio; Wild, Jorge Diez y Germán Rodríguez; Pablo Villalba, Omar Bogni, Fabián Capdevila, Daniel López y Mario Borgognone; Ariel Dolso y Juan López.
Ese equipo había sufrido una baja unos días antes, ya que Héctor el Popi Bracamonte partió hacia Buenos Aires para cumplir sus sueños con Boca.
El torneo siguió su marcha y el año también. Para abril, cuando el Celeste recibió a la Lepra en el Ciudad de Río Cuarto, un nuevo crimen sacudiría al país. Teresa Rodríguez murió en Cutral-Có al recibir un disparo durante la represión policial a la protesta que llevaban adelante docentes neuquinos por recortes salariales. La causa puntual de su homicidio fue cerrada sin que la Justicia determinara quién fue el autor material del disparo. Carlos Corach, ministro del Interior de aquel momento, intentó desligar a los uniformados, pero sólo sumó más dudas.
Un día después de esos acontecimientos, el 13 de abril, el Celeste se jugaba una de sus últimas chances de clasificación ante Independiente en su estadio. El panorama era complicado. Una semana antes, en el empate 2 a 2 con Central Norte, a Estudiantes le habían echado cuatro jugadores -entre ellos a Ariel Dolso, una de las figuras de aquel plantel-; a eso se le sumaban más bajas por acumulación de tarjetas y lesiones. El resultado fue una dura derrota para los dirigidos por Mansilla. La Lepra ganó 2 a 1 con dos goles de Di Marco. Pedro Rojo había puesto en ventaja al León.
En Río Cuarto, las aguas tampoco estaban tranquilas en 1997. El gobierno municipal encabezado por Antonio Rins enfrentaba duros cuestionamientos debido a problemas con la empresa de recolección de residuos Aseo. Una investigación del Concejo Deliberante determinó irregularidades en el tratamiento de los residuos patógenos, que le causaron un perjuicio de a la Municipalidad por 120 mil pesos de esa época. Los coletazos trajeron aparejados cambios en el gabinete municipal.
Sobre finales de ese año, se abriría un nuevo frente interno. Rins firmó un decreto en el cual congeló el cupo de remises en la ciudad y autorizó a los permisionarios del servicio a trabajar por su cuenta, sin depender de ninguna agencia, lo que desató un duro conflicto con los propietarios de las agencias.
Para esa altura, Estudiantes ya estaba en un nuevo capítulo de su vida. Sobre finales de noviembre comenzó la temporada 97/98 del Argentino A. Dirigido por Juan José Irigoyen, el Celeste comenzó con un triunfo como local ante Alianza de San Juan. En la segunda fecha viajó a Mendoza para enfrentar a Independiente. Fue el 1 de diciembre, la Lepra no tuvo piedad y ganó 5 a 1.
Cuando el 97 ya había quedado atrás y comenzaba marzo de 1998, Estudiantes recibiría por última vez de manera oficial a Independiente Rivadavia. El Celeste llegaba golpeado, había sacado sólo 1 de los últimos 18 puntos y necesitaba como el agua el triunfo que terminó obteniendo. Fue 1 a 0 con un gol de Cristian Acevedo a los 48 minutos del primer tiempo. Ese día, el Celeste formó con: Alberto Salvaggio; Leonardo Argüello, Luis Carranza, Germán Rodríguez y Acevedo; Edgardo Magallanes (Seferino Flores), Roberto Iacino, Federico Funes y Omar Bogni (Daniel López); Darío Arnijas (Claudio Lanza) y Pedro Rojo.
Pese al triunfo, el Celeste no consiguió superar esa primera fase y se despidió rápido del certamen. El domingo, los dirigidos por Marcelo Vázquez intentarán repetir el triunfo de aquel primero de marzo de 1998.
Agustín Hurtado
1997 fue el año en el que más seguido se vieron las caras, fueron tres encuentros entre febrero y diciembre. Dos correspondientes a la temporada 96/97 y uno por la 97/98.
Eran tiempos en los que la “fiesta menemista” empezaba a terminar y los problemas económicos daban pistas sobre la crisis que explotaría cuatro años después. Mientras Carlos Menem soñaba con la re-reelección, los votos les daban un baño de realidad en las legislativas. La Alianza, conformada por el radicalismo y el Frepaso, obtuvo el triunfo que constituyó el primer paso para que Fernando De la Rua llegara a Balcarce 50 dos años más tarde.
Las mieles del 1 a 1 empezaban a terminarse y el fantasma de la flexibilización laboral, avivado por el propio presidente, le aportaba más conflictividad a un contexto cada vez más complejo.
A nivel futbolístico, el River de Ramón Díaz barría con todos sus rivales, la selección de Passarella se clasificaba al Mundial de Francia sin convencer a nadie, mientras que la Sub-20, en la que jugaba un tal Pablo Aimar, deleitaba a propios y extraños.
El año comenzó con una noticia conmocionante y dolorosa para todo el periodismo. El 25 de enero se produjo el homicidio del reportero gráfico José Luis Cabezas, cometido por cuatro integrantes de la banda "Los Horneros" de La Plata, juntamente con el jefe de seguridad del oscuro empresario Alfredo Yabrán. ¿La razón? Cabezas fue el primero en obtener y publicar fotografías del enigmático personaje. Trabajaba para la revista Noticias.
Cabezas no sólo se convertiría en un ícono de la lucha por la libertad de expresión, sino que su crimen sería un golpe tremendo para el menemismo. A partir del caso, Yabrán quedó en el ojo de la tormenta y también sus contactos con el gobierno nacional, lo que forzó, entre otras cosas, cambios en el gabinete.
El 16 de febrero de ese año, con el caso Cabezas en las marquesinas, Estudiantes visitó a Independiente Rivadavia en el Gargantini. Fue la quinta fecha del grupo 2 de la segunda fase. El Celeste, dirigido por Humberto Mansilla, había ganado la zona Norte en la primera fase y llegaba con buenas expectativas, pero el arranque no fue bueno. Aquel día, Independiente lo venció por 2 a 0 con goles de Navarrete y Di Marco. El León formó ese día con: Alberto Salvaggio; Wild, Jorge Diez y Germán Rodríguez; Pablo Villalba, Omar Bogni, Fabián Capdevila, Daniel López y Mario Borgognone; Ariel Dolso y Juan López.
Ese equipo había sufrido una baja unos días antes, ya que Héctor el Popi Bracamonte partió hacia Buenos Aires para cumplir sus sueños con Boca.
El torneo siguió su marcha y el año también. Para abril, cuando el Celeste recibió a la Lepra en el Ciudad de Río Cuarto, un nuevo crimen sacudiría al país. Teresa Rodríguez murió en Cutral-Có al recibir un disparo durante la represión policial a la protesta que llevaban adelante docentes neuquinos por recortes salariales. La causa puntual de su homicidio fue cerrada sin que la Justicia determinara quién fue el autor material del disparo. Carlos Corach, ministro del Interior de aquel momento, intentó desligar a los uniformados, pero sólo sumó más dudas.
Un día después de esos acontecimientos, el 13 de abril, el Celeste se jugaba una de sus últimas chances de clasificación ante Independiente en su estadio. El panorama era complicado. Una semana antes, en el empate 2 a 2 con Central Norte, a Estudiantes le habían echado cuatro jugadores -entre ellos a Ariel Dolso, una de las figuras de aquel plantel-; a eso se le sumaban más bajas por acumulación de tarjetas y lesiones. El resultado fue una dura derrota para los dirigidos por Mansilla. La Lepra ganó 2 a 1 con dos goles de Di Marco. Pedro Rojo había puesto en ventaja al León.
En Río Cuarto, las aguas tampoco estaban tranquilas en 1997. El gobierno municipal encabezado por Antonio Rins enfrentaba duros cuestionamientos debido a problemas con la empresa de recolección de residuos Aseo. Una investigación del Concejo Deliberante determinó irregularidades en el tratamiento de los residuos patógenos, que le causaron un perjuicio de a la Municipalidad por 120 mil pesos de esa época. Los coletazos trajeron aparejados cambios en el gabinete municipal.
Sobre finales de ese año, se abriría un nuevo frente interno. Rins firmó un decreto en el cual congeló el cupo de remises en la ciudad y autorizó a los permisionarios del servicio a trabajar por su cuenta, sin depender de ninguna agencia, lo que desató un duro conflicto con los propietarios de las agencias.
Para esa altura, Estudiantes ya estaba en un nuevo capítulo de su vida. Sobre finales de noviembre comenzó la temporada 97/98 del Argentino A. Dirigido por Juan José Irigoyen, el Celeste comenzó con un triunfo como local ante Alianza de San Juan. En la segunda fecha viajó a Mendoza para enfrentar a Independiente. Fue el 1 de diciembre, la Lepra no tuvo piedad y ganó 5 a 1.
Cuando el 97 ya había quedado atrás y comenzaba marzo de 1998, Estudiantes recibiría por última vez de manera oficial a Independiente Rivadavia. El Celeste llegaba golpeado, había sacado sólo 1 de los últimos 18 puntos y necesitaba como el agua el triunfo que terminó obteniendo. Fue 1 a 0 con un gol de Cristian Acevedo a los 48 minutos del primer tiempo. Ese día, el Celeste formó con: Alberto Salvaggio; Leonardo Argüello, Luis Carranza, Germán Rodríguez y Acevedo; Edgardo Magallanes (Seferino Flores), Roberto Iacino, Federico Funes y Omar Bogni (Daniel López); Darío Arnijas (Claudio Lanza) y Pedro Rojo.
Pese al triunfo, el Celeste no consiguió superar esa primera fase y se despidió rápido del certamen. El domingo, los dirigidos por Marcelo Vázquez intentarán repetir el triunfo de aquel primero de marzo de 1998.
Agustín Hurtado