Un regreso a la selección argentina con la ilusión de jugar el Sudamericano
Florencia Rodríguez, exquisita volante de Universidad Blanco, practica con el plantel sub-20. “Tengo una nueva oportunidad y la voy a disfrutar al máximo”, afirmó y agregó:“Vestir la celeste y blanca es mi mayor sueño”
“El fútbol es mi vida, lo vivo y lo disfruto desde que tengo unos 8 años, es lo que me hace feliz...”, afirmó Florencia Rodríguez, quien desde el martes practica con la selección argentina sub-20.
La talentosa volante fue convocada por el entrenador Carlos Borrello junto con una juvenil de enorme proyección como Valentina Príncipe, de Renato Cesarini.
Al respecto, Florencia explicó: “Estoy viviendo un momento muy feliz en mi vida, estoy muy contenta y agradecida con todos aquellos que hicieron posible esto que estoy atravesando”.
“Si bien hice otros deportes, al fútbol lo elijo toda la vida, lo vivo con mucha pasión, estoy viviendo muchas sensaciones lindas, que son difíciles de explicar”, agregó.
También confesó: “Siempre fue mi mayor objetivo ser parte de la selección argentina, y hoy que tengo una nueva oportunidad la voy a disfrutar al máximo y voy a dar lo mejor de mí”.
La jugadora, de buen pie y exquisita pegada, tuvo su primera experiencia con la celeste y blanca en el 2017 en una preselección sub-20. “Fue algo que jamás me hubiese imaginado, era algo que no podía creer, era un sueño; no se me dio la chance aún de poder jugar torneos con la selección, pero ese sería el mayor de todos mis sueños, llegar bien alto”.
En esa ocasión, jugó un amistoso contra la selección mayor de Uruguay. “Fue otra de las tantas experiencias vividas, fue algo muy importante para mí y haber sido parte de esa preseleccion me dejó muchas cosas lindas, conocí muchas chicas con un gran nivel y me dejaron muchas enseñanzas”.
“Este año tengo la chance de poder estar en otra preselección y estoy preparada para afrontarla, me siento muy bien, estoy tranquila, ya crecí un poco, veo las cosas de otra manera y tengo otra forma de pensar, me esfuerzo y hago muchos sacrificios por esto que tanto amo”, manifestó.
Asimismo, dijo que ese esfuerzo lejos de molestarla le da placer. “Hago todo para seguir creciendo y mejorando día a día. Tengo muchos objetivos que quiero cumplir desde hace mucho tiempo y siguen intactos, me gustaría integrar la seleccion argentina sub-20 y poder jugar el Sudamericano que se realizará en marzo del 2020, jugar a nivel profesional, me gustaría mucho vestir la azul y oro, sé que todo eso depende de mí, y voy a hacer todo para lograrlo”.
La jugadora de Pascanas señaló: “Tengo familia y amigos que me apoyan en todo lo que estoy viviendo y estoy muy agradecida”.
Florencia viene de familia de futbolistas y uno de sus referentes es su primo Santiago Colombatto, quien realizó las inferiores en River Plate, jugó en Cagliari de Italia, ahora está en el fútbol belga e integra la selección sub-23.
“Estoy muy orgullosa de él y es todo un ejemplo para mí, me enseñó muchas cosas. Mi papá, mi abuelo, mi tío y mi primo fueron quienes me inculcaron este deporte desde muy chiquita y me lo hacen vivir con mucha pasión”, expresó emocionada.
Recordó: “Me pasaba las tardes jugando a la pelota en el patio de mi abuelo con él y con Santi... En el campito frente de mi casa, con mi papá competíamos para ver quién le pegaba más veces al travesaño, siempre fui muy feliz con una pelota en los pies. Hoy tengo a mi abuelito en el cielo, pero estoy segura de que está muy orgulloso, tanto de mi primo como de mí”.
La talentosa volante fue convocada por el entrenador Carlos Borrello junto con una juvenil de enorme proyección como Valentina Príncipe, de Renato Cesarini.
Al respecto, Florencia explicó: “Estoy viviendo un momento muy feliz en mi vida, estoy muy contenta y agradecida con todos aquellos que hicieron posible esto que estoy atravesando”.
“Si bien hice otros deportes, al fútbol lo elijo toda la vida, lo vivo con mucha pasión, estoy viviendo muchas sensaciones lindas, que son difíciles de explicar”, agregó.
También confesó: “Siempre fue mi mayor objetivo ser parte de la selección argentina, y hoy que tengo una nueva oportunidad la voy a disfrutar al máximo y voy a dar lo mejor de mí”.
La jugadora, de buen pie y exquisita pegada, tuvo su primera experiencia con la celeste y blanca en el 2017 en una preselección sub-20. “Fue algo que jamás me hubiese imaginado, era algo que no podía creer, era un sueño; no se me dio la chance aún de poder jugar torneos con la selección, pero ese sería el mayor de todos mis sueños, llegar bien alto”.
En esa ocasión, jugó un amistoso contra la selección mayor de Uruguay. “Fue otra de las tantas experiencias vividas, fue algo muy importante para mí y haber sido parte de esa preseleccion me dejó muchas cosas lindas, conocí muchas chicas con un gran nivel y me dejaron muchas enseñanzas”.
“Este año tengo la chance de poder estar en otra preselección y estoy preparada para afrontarla, me siento muy bien, estoy tranquila, ya crecí un poco, veo las cosas de otra manera y tengo otra forma de pensar, me esfuerzo y hago muchos sacrificios por esto que tanto amo”, manifestó.
Asimismo, dijo que ese esfuerzo lejos de molestarla le da placer. “Hago todo para seguir creciendo y mejorando día a día. Tengo muchos objetivos que quiero cumplir desde hace mucho tiempo y siguen intactos, me gustaría integrar la seleccion argentina sub-20 y poder jugar el Sudamericano que se realizará en marzo del 2020, jugar a nivel profesional, me gustaría mucho vestir la azul y oro, sé que todo eso depende de mí, y voy a hacer todo para lograrlo”.
La jugadora de Pascanas señaló: “Tengo familia y amigos que me apoyan en todo lo que estoy viviendo y estoy muy agradecida”.
Florencia viene de familia de futbolistas y uno de sus referentes es su primo Santiago Colombatto, quien realizó las inferiores en River Plate, jugó en Cagliari de Italia, ahora está en el fútbol belga e integra la selección sub-23.
“Estoy muy orgullosa de él y es todo un ejemplo para mí, me enseñó muchas cosas. Mi papá, mi abuelo, mi tío y mi primo fueron quienes me inculcaron este deporte desde muy chiquita y me lo hacen vivir con mucha pasión”, expresó emocionada.
Recordó: “Me pasaba las tardes jugando a la pelota en el patio de mi abuelo con él y con Santi... En el campito frente de mi casa, con mi papá competíamos para ver quién le pegaba más veces al travesaño, siempre fui muy feliz con una pelota en los pies. Hoy tengo a mi abuelito en el cielo, pero estoy segura de que está muy orgulloso, tanto de mi primo como de mí”.