Valentina Conti: “Si tuviera más tiempo, haría todos los deportes”
Arquera de hockey en Urú Curé y delantera en el fútbol con Fusión, la riocuartense reparte sus días evitando y haciendo goles. “Cuando era chica pasaba las tardes en la placita pateando una pelota”, relata
En la amplia gama de personalidades que presenta la humanidad hay diversas características. Están aquellas que disfrutan de la soledad y la quietud, esas que prefieren utilizar su tiempo libre para “devorar” temporada tras temporada de una serie o las páginas de algún libro. Las hay también, que deciden embarcarse en aventuras al aire libre que involucran adrenalina. Entre estas últimas están generalmente los deportistas. “Desde muy chica que disfruto de estar haciendo cosas. Soy una persona muy inquieta. Yo pasaba todas las tardes en la placita pateando una pelota”, cuenta Valentina Conti (20), arquera de hockey en la primera división de Urú Curé y delantera de Fusión Fútbol Club en el certamen femenino de la Liga Regional de Fútbol de Río Cuarto.
“No me imagino mi vida sin hacer deportes. Si bien es cierto que los tiempos a veces no me dan y es muy difícil cumplir con todo, no me arrepiento de lo que estoy viviendo en estos momentos”, admite la también estudiante de la carrera de Biología en la Universidad Nacional de Río Cuarto. Conti explica que su fanatismo por el deporte hace que entrene primero en Soles con Urú, recibiendo los bochazos de sus compañeras y, al terminar, pase sin solución de continuidad a patear la pelota con Fusión.
Su pasión por el hockey empezó a los 7 años. Su llegada al arco se da después y se produce como generalmente se da en casi todas las historias. “Estaba en quinta división y quien era la arquera hasta ese momento se lesionó. El entrenador empezó a preguntar quién quería ir al arco y como nadie decía nada terminé yendo yo, y por instinto más que por técnica en ese momento pasé la prueba”, cuenta Conti y agrega que su amor por la posición fue naciendo de a poco.
“Es un puesto muy particular. Te obliga a estar muy concentrado porque entrás poco tiempo en acción. Es muy fácil irte del partido y si te pasa, la pagás muy caro”, señala Conti. Agrega que lo que la enamora de la posición es la adrenalina que genera. “Sabés que las pocas veces que te toque participar, no podés fallar y si tenés algún error, tenés que cambiar el chip rápido y salir de ahí”, remarca.
“No tengo ídolos, pero sí me acuerdo de que siempre me llamó la atención Paula Ceballos, quien atajó en Urú. Tenía una locura y una decisión imponente a la hora de tirarse a sacar la bocha con lo que fuera”, indica sobre sus referentes en el puesto.
Como contrapartida, este año Conti se calzó la camiseta de Fusión para convertir goles en el fútbol femenino. “Era algo que hacía rato quería hacer. Desde cuando jugaba en la placita. Después de pensarlo bastante, por la cuestión de los tiempos, me decidí a hacerlo. Fui a Fusión porque una compañera mía de la Universidad juega ahí y no me arrepiento, porque encontré un gran grupo, no sólo de deportistas, sino también de personas”, cuenta la delantera del equipo que hoy transita en la tercera posición de la zona norte de la etapa clasificatoria del certamen de la Liga.
Las ironías del destino quisieron que, mientras en el hockey se encarga de evitar goles, en el fútbol se ocupe de hacerlos. “El tema del puesto tiene que ver con moverme un poco más y sumar otra experiencia. En el hockey paso mucho tiempo expectante, pero me muevo menos. Acá quería descargar energía de un modo distinto, por eso salí del arco”, comenta Conti.
“Si tuviera más tiempo haría todos los deportes. Es algo que siento desde muy chica y lo disfruto mucho. Aunque a veces me ahorca un poco el reloj, no cambiaría lo que estoy haciendo entre el hockey y el fútbol”, remarca Conti, una persona que no puede parar de moverse, en ese viaje que la lleva de estar bajo el arco de Urú a echarse un pique con la camiseta de Fusión.
Agustín Hurtado
“No me imagino mi vida sin hacer deportes. Si bien es cierto que los tiempos a veces no me dan y es muy difícil cumplir con todo, no me arrepiento de lo que estoy viviendo en estos momentos”, admite la también estudiante de la carrera de Biología en la Universidad Nacional de Río Cuarto. Conti explica que su fanatismo por el deporte hace que entrene primero en Soles con Urú, recibiendo los bochazos de sus compañeras y, al terminar, pase sin solución de continuidad a patear la pelota con Fusión.
Su pasión por el hockey empezó a los 7 años. Su llegada al arco se da después y se produce como generalmente se da en casi todas las historias. “Estaba en quinta división y quien era la arquera hasta ese momento se lesionó. El entrenador empezó a preguntar quién quería ir al arco y como nadie decía nada terminé yendo yo, y por instinto más que por técnica en ese momento pasé la prueba”, cuenta Conti y agrega que su amor por la posición fue naciendo de a poco.
“Es un puesto muy particular. Te obliga a estar muy concentrado porque entrás poco tiempo en acción. Es muy fácil irte del partido y si te pasa, la pagás muy caro”, señala Conti. Agrega que lo que la enamora de la posición es la adrenalina que genera. “Sabés que las pocas veces que te toque participar, no podés fallar y si tenés algún error, tenés que cambiar el chip rápido y salir de ahí”, remarca.
“No tengo ídolos, pero sí me acuerdo de que siempre me llamó la atención Paula Ceballos, quien atajó en Urú. Tenía una locura y una decisión imponente a la hora de tirarse a sacar la bocha con lo que fuera”, indica sobre sus referentes en el puesto.
Como contrapartida, este año Conti se calzó la camiseta de Fusión para convertir goles en el fútbol femenino. “Era algo que hacía rato quería hacer. Desde cuando jugaba en la placita. Después de pensarlo bastante, por la cuestión de los tiempos, me decidí a hacerlo. Fui a Fusión porque una compañera mía de la Universidad juega ahí y no me arrepiento, porque encontré un gran grupo, no sólo de deportistas, sino también de personas”, cuenta la delantera del equipo que hoy transita en la tercera posición de la zona norte de la etapa clasificatoria del certamen de la Liga.
Las ironías del destino quisieron que, mientras en el hockey se encarga de evitar goles, en el fútbol se ocupe de hacerlos. “El tema del puesto tiene que ver con moverme un poco más y sumar otra experiencia. En el hockey paso mucho tiempo expectante, pero me muevo menos. Acá quería descargar energía de un modo distinto, por eso salí del arco”, comenta Conti.
“Si tuviera más tiempo haría todos los deportes. Es algo que siento desde muy chica y lo disfruto mucho. Aunque a veces me ahorca un poco el reloj, no cambiaría lo que estoy haciendo entre el hockey y el fútbol”, remarca Conti, una persona que no puede parar de moverse, en ese viaje que la lleva de estar bajo el arco de Urú a echarse un pique con la camiseta de Fusión.
Agustín Hurtado