Estudiantes derrotó anoche a Alvarado de Mar del Plata por 1 a 0 en uno de los partidos válidos por la tercera fecha de la segunda fase del Federal A y quedó como el único líder de la zona A.
Martín García de cabeza, a los 6’ del complemento, anotó el único gol de la jornada en un estadio Ciudad de Río Cuarto Antonio Candini que contó con una buena cantidad de público.
Un primer tiempo muy intenso
Las credenciales de ambos equipos no defraudaron después con lo que se vio en el comienzo del partido, con dos conjuntos muy bien parados en la cancha, que cerraban a su rival los caminos al gol y que luego buscaban explotar la ofensiva con jugadores muy interesantes de tres cuartos de cancha para arriba.
En ese contexto Estudiantes era el que se mostró en los primeros 45 minutos con mayor ambición que un conjunto marplatense que salió a disputar el juego sin demasiados apuros.
Vázquez puso en cancha su tradicional 4-4-2, ante un rival que pobló la mitad de cancha con un 4-5-1 dejando a Erviti como responsable de la creación y a Susvielles como única referencia de área.
Sacando dos jugadas que llegaron por los costados y terminaron con Lucero definiendo mal sendos centros atrás, el Celeste se paró bien en la última línea y no pasó sobresaltos cortando el sistema de juego que podía formarse en torneo a Erviti.
En la mitad de la cancha fue muy bueno el trabajo de Cabrera recuperando y buscando jugar y aceptables las presencias de Comba y Fernández por los costados. Lo que le falto a Estudiantes fue la cuota de fútbol que debía aportar Andrés Aimar, siempre bien parado para recibir con espacios, pero lento a la hora de resolver con la pelota a los pies.
Esta situación hizo que Cáceres y Sepúlveda no estuvieran asistidos de manera constante y tuvieran que generarse un par de jugadas de peligro por sus propios medios.
El final del primer tiempo llegó con el marcador en 0, pero luego de 45 minutos muy intensos con dos equipos que son grandes candidatos a clasificarse y demostraron en el Candini que tienen material para hacerlo.
Golpeó rápido en el complemento
En el segundo tiempo Estudiantes demostró las ambiciones que tiene para esta temporada y la jerarquía de algunas de sus individualidades, las que no sintieron la responsabilidad de ir a buscar la victoria y empujaron al resto del equipo a conseguir tres puntos vitales para el futuro.
A los 5.30’ García trepó por izquierda y mandó un centro al segundo palo que forzó a la defensa visitante a mandar la pelota al córner. A la salida de ese tiro de esquina el propio García ganó entre todos y cabeceó al gol el centro de Fernández.
Con a apertura del marcador, los dirigidos por Marcelo Vázquez comenzaron a manejar las acciones de juego y fueron arrinconando a su rival que se quedó sin demasiados argumentos para ir a buscar el empate.
Fue vital para esto el ingreso de Maximiliano Zbrun en lugar de Andrés Aimar para sumar más equilibrio en la zona media y soltar a Cabrera en la creación, manejando a partir de ahí el Colo el trámite del juego.
Para colmo a los 19’ Tomás Mantia vio la segunda tarjeta amarilla luego de llegar tarde a un cruce ente Maximiliano Comba.
Ganando 1 a 0 y con un hombre más en cancha el León le marcó diferencias a su rival y hasta tuvo un par de situaciones para poder anotar el segundo y cerrar antes el juego.
Cuando llegó el final del partido el abrazo de los jugadores sintetizó lo que significó esta nueva victoria que además llena de ilusión a los hinchas que tardaron varios minutos en dejar las tribunas del Candini para rendirles un merecido reconocimiento a sus futbolistas que antes les habían obsequiado una gran actuación.
Tristán Amado
Un primer tiempo muy intenso
Las credenciales de ambos equipos no defraudaron después con lo que se vio en el comienzo del partido, con dos conjuntos muy bien parados en la cancha, que cerraban a su rival los caminos al gol y que luego buscaban explotar la ofensiva con jugadores muy interesantes de tres cuartos de cancha para arriba.
En ese contexto Estudiantes era el que se mostró en los primeros 45 minutos con mayor ambición que un conjunto marplatense que salió a disputar el juego sin demasiados apuros.
Vázquez puso en cancha su tradicional 4-4-2, ante un rival que pobló la mitad de cancha con un 4-5-1 dejando a Erviti como responsable de la creación y a Susvielles como única referencia de área.
Sacando dos jugadas que llegaron por los costados y terminaron con Lucero definiendo mal sendos centros atrás, el Celeste se paró bien en la última línea y no pasó sobresaltos cortando el sistema de juego que podía formarse en torneo a Erviti.
En la mitad de la cancha fue muy bueno el trabajo de Cabrera recuperando y buscando jugar y aceptables las presencias de Comba y Fernández por los costados. Lo que le falto a Estudiantes fue la cuota de fútbol que debía aportar Andrés Aimar, siempre bien parado para recibir con espacios, pero lento a la hora de resolver con la pelota a los pies.
Esta situación hizo que Cáceres y Sepúlveda no estuvieran asistidos de manera constante y tuvieran que generarse un par de jugadas de peligro por sus propios medios.
El final del primer tiempo llegó con el marcador en 0, pero luego de 45 minutos muy intensos con dos equipos que son grandes candidatos a clasificarse y demostraron en el Candini que tienen material para hacerlo.
Golpeó rápido en el complemento
En el segundo tiempo Estudiantes demostró las ambiciones que tiene para esta temporada y la jerarquía de algunas de sus individualidades, las que no sintieron la responsabilidad de ir a buscar la victoria y empujaron al resto del equipo a conseguir tres puntos vitales para el futuro.
A los 5.30’ García trepó por izquierda y mandó un centro al segundo palo que forzó a la defensa visitante a mandar la pelota al córner. A la salida de ese tiro de esquina el propio García ganó entre todos y cabeceó al gol el centro de Fernández.
Con a apertura del marcador, los dirigidos por Marcelo Vázquez comenzaron a manejar las acciones de juego y fueron arrinconando a su rival que se quedó sin demasiados argumentos para ir a buscar el empate.
Fue vital para esto el ingreso de Maximiliano Zbrun en lugar de Andrés Aimar para sumar más equilibrio en la zona media y soltar a Cabrera en la creación, manejando a partir de ahí el Colo el trámite del juego.
Para colmo a los 19’ Tomás Mantia vio la segunda tarjeta amarilla luego de llegar tarde a un cruce ente Maximiliano Comba.
Ganando 1 a 0 y con un hombre más en cancha el León le marcó diferencias a su rival y hasta tuvo un par de situaciones para poder anotar el segundo y cerrar antes el juego.
Cuando llegó el final del partido el abrazo de los jugadores sintetizó lo que significó esta nueva victoria que además llena de ilusión a los hinchas que tardaron varios minutos en dejar las tribunas del Candini para rendirles un merecido reconocimiento a sus futbolistas que antes les habían obsequiado una gran actuación.
Tristán Amado

