Y mañana serán unas Leonas
La escuelita de Estudiantes reúne alrededor de 25 chicas de entre 7 y 15 años, que quieren divertirse, aprender y progresar. Ya hay jugadoras que fueron promovidas al equipo mayor del Celeste
La cita es a las 18. El intenso frío y la jornada desapacible amenazan con dejar varias ausencias. Pero la mayoría está ahí, las chicas asumen el reto y por un momento dejan sus teléfonos, se desconectan de las redes sociales y comienzan a abrazar una pasión: jugar a la pelota. Son de la escuelita de Estudiantes y sueñan con progresar y formar parte en el futuro del plantel de Las Leonas.
La escuelita comenzó a funcionar en 2017 y la pasión por el fútbol fue prendiendo en las pequeñas. En la actualidad alrededor de 25 niñas, entre 7 y 15 años, asisten regularmente a las prácticas que se desarrollan los martes y jueves en el complejo Gol de Oro, de 18 a 19.30.
Entrada en calor, trabajos físicos, de reacción, de habilidad, destreza, juegos con la pelota, táctica y el tradicional “picadito”. Todos los condimentos de un futbolista, que van aprendiendo desde niñas.
Desde esta temporada, la coordinadora de la escuelita es Delfina Leal (foto), quien les brinda los conceptos tácticos. Su asistente es su hermana Georgina (foto), que está abocada a la preparación física.
Esta división de tareas tiene su correlato con las actividades de cada una. Delfina es capitana y referente del plantel superior de Estudiantes, que el año pasado fue subcampeón de la Liga de Río Cuarto y actualmente es el puntero invicto de la Zona Norte.
Georgina también integra el equipo de Las Leonas y juega de volante por derecha, con un incansable ida y vuelta, fruto de que es una notable atleta que ha acumulado premios en distintas competencias provinciales y nacionales. Delfina Leal comentó que por las edades de las chicas “al principio se habían formado dos grupos, pero con el tiempo se adaptaron y ahora interactúan y realizan el mismo entrenamiento”.
“El objetivo es que aprendan las reglas básicas del fútbol. Había chicas que no sabían parar la pelota y otras que llegaban con más conocimientos porque jugaban en las canchitas de los barrios”, comentó.
“Tratamos de enseñarles a jugar en equipo, a que sepan qué se siente jugar, pertenecer a un grupo, a un club y qué significa ser capitán o referente”, amplió.
Proyección
El crecimiento del fútbol femenino no se detiene y las escuelitas se multiplican. “Muchas madres se me acercaban y decían que su intención era inscribirlas en hockey o en alguna otra actividad, pero las chicas les respondían que quieren jugar a la pelota”, describió Delfina Leal.
El trabajo de la semana se ve reflejado los sábados cuando se realizan encuentros entre escuelitas como las de Atenas, Sportivo Municipal, Campeonas, Águilas del Oeste, Óptimus y Centro 11, entre otras.
“Ahora son las mismas madres las que apoyan cada sábado, cuando van a la cancha en familia, con su termo y su mate para alentar a sus hijas. Es muy gracioso ver los clásicos entre Atenas y Estudiantes”, manifestó.
La coordinadora de Las Leoncitas aseguró que a esta edad lo que se pretende “es que entiendan que se trata de ir a pasar un día agradable, aprender y relacionarse, y no competir”.
La principal misión del trabajo en la escuelita es nutrir de jugadoras al plantel mayor y en el caso de Estudiantes hay chicas que fueron promovidas como Sol Ballarena y Ainoha Celuci.
Ballarena ya tuvo su debut como titular en el Torneo Oficial de La Liga y, dueña de un gran porte físico, demostró su habilidad y potencia en el encuentro frente a Talleres de Las Acequias, en el que fue figura y convirtió dos goles. Por su parte, Celuci también tuvo sus minutos en cancha.
Las “profes” Leal, oriundas de Huinca Renancó, saben que el fútbol tiene que ser un complemento del estudio y tratan de predicar con el ejemplo: Delfina (27 años) es perito clasificador de granos y oleaginosas, y actualmente cursa la carrera de Técnico en Laboratorio en la Universidad Nacional de Río Cuarto. A su vez, Georgina (22) transita el último año de la Licenciatura en Trabajo Social, también en la casa de altos estudios local.
Alberto Llobell
La escuelita comenzó a funcionar en 2017 y la pasión por el fútbol fue prendiendo en las pequeñas. En la actualidad alrededor de 25 niñas, entre 7 y 15 años, asisten regularmente a las prácticas que se desarrollan los martes y jueves en el complejo Gol de Oro, de 18 a 19.30.
Entrada en calor, trabajos físicos, de reacción, de habilidad, destreza, juegos con la pelota, táctica y el tradicional “picadito”. Todos los condimentos de un futbolista, que van aprendiendo desde niñas.
Desde esta temporada, la coordinadora de la escuelita es Delfina Leal (foto), quien les brinda los conceptos tácticos. Su asistente es su hermana Georgina (foto), que está abocada a la preparación física.
Esta división de tareas tiene su correlato con las actividades de cada una. Delfina es capitana y referente del plantel superior de Estudiantes, que el año pasado fue subcampeón de la Liga de Río Cuarto y actualmente es el puntero invicto de la Zona Norte.
Georgina también integra el equipo de Las Leonas y juega de volante por derecha, con un incansable ida y vuelta, fruto de que es una notable atleta que ha acumulado premios en distintas competencias provinciales y nacionales. Delfina Leal comentó que por las edades de las chicas “al principio se habían formado dos grupos, pero con el tiempo se adaptaron y ahora interactúan y realizan el mismo entrenamiento”.
“El objetivo es que aprendan las reglas básicas del fútbol. Había chicas que no sabían parar la pelota y otras que llegaban con más conocimientos porque jugaban en las canchitas de los barrios”, comentó.
“Tratamos de enseñarles a jugar en equipo, a que sepan qué se siente jugar, pertenecer a un grupo, a un club y qué significa ser capitán o referente”, amplió.
Proyección
El crecimiento del fútbol femenino no se detiene y las escuelitas se multiplican. “Muchas madres se me acercaban y decían que su intención era inscribirlas en hockey o en alguna otra actividad, pero las chicas les respondían que quieren jugar a la pelota”, describió Delfina Leal.
El trabajo de la semana se ve reflejado los sábados cuando se realizan encuentros entre escuelitas como las de Atenas, Sportivo Municipal, Campeonas, Águilas del Oeste, Óptimus y Centro 11, entre otras.
“Ahora son las mismas madres las que apoyan cada sábado, cuando van a la cancha en familia, con su termo y su mate para alentar a sus hijas. Es muy gracioso ver los clásicos entre Atenas y Estudiantes”, manifestó.
La coordinadora de Las Leoncitas aseguró que a esta edad lo que se pretende “es que entiendan que se trata de ir a pasar un día agradable, aprender y relacionarse, y no competir”.
La principal misión del trabajo en la escuelita es nutrir de jugadoras al plantel mayor y en el caso de Estudiantes hay chicas que fueron promovidas como Sol Ballarena y Ainoha Celuci.
Ballarena ya tuvo su debut como titular en el Torneo Oficial de La Liga y, dueña de un gran porte físico, demostró su habilidad y potencia en el encuentro frente a Talleres de Las Acequias, en el que fue figura y convirtió dos goles. Por su parte, Celuci también tuvo sus minutos en cancha.
Las “profes” Leal, oriundas de Huinca Renancó, saben que el fútbol tiene que ser un complemento del estudio y tratan de predicar con el ejemplo: Delfina (27 años) es perito clasificador de granos y oleaginosas, y actualmente cursa la carrera de Técnico en Laboratorio en la Universidad Nacional de Río Cuarto. A su vez, Georgina (22) transita el último año de la Licenciatura en Trabajo Social, también en la casa de altos estudios local.
Alberto Llobell