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Garbarino cerró sus puertas y 14 trabajadores quedaron en la calle

Aunque les habían prometido que la sucursal se mudaría a otro local para seguir operando en la ciudad, directivos de la firma les comunicaron lo contrario. Ahora, buscan cobrar indemnizaciones y salarios adeudados

La sucursal de Garbarino bajó definitivamente sus persianas y 14 trabajadores quedaron en la calle. La decisión les fue comunicada el martes por la tarde, después de que les habían prometido que buscarían mudarse a otro local. Habían atendido al público hasta el 13 de marzo y luego llevaron a cabo tareas a puerta cerrada, hasta el martes pasado. Ayer mantuvieron una reunión con dirigentes de Agec para evaluar cómo continuar. Desconsolados y sorprendidos, los empleados adelantaron que van a reclamar el pago de salarios e indemnizaciones.

Para los trabajadores, la medida fue sorpresiva, teniendo en cuenta que habían recibido mercadería en las últimas semanas y que las ventas estaban creciendo. Hace algún tiempo la empresa había cambiado de dueños y allí se había generado un cierto clima de incertidumbre, que se disipó con la promesa -finalmente incumplida- de la continuidad de los puestos laborales.

Facundo Fernández, uno de los empleados de la firma, definió la situación en la que se encuentra junto con sus compañeros como “caótica”. “Podríamos catalogarla así, porque no hay información oficial y todo lo que nosotros sabemos es por terceros”, apuntó.

“Lo único que sabemos es que no van a abrir”

“Lo único que sabemos es que la empresa no va a volver a abrir sus puertas. Y nos enteramos de eso por un llamado telefónico de nuestro gerente. Por eso, estamos aquí en el gremio (Agec), buscando dilucidar el camino que ahora vamos a tener que tomar”, agregó.

El martes, cerca de las cuatro de la tarde, recibieron la noticia del cierre, cuando todavía mantenían la ilusión de conservar sus trabajos.

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El local que ocupó Garbarino, con sus persianas bajas.

El local que ocupó Garbarino, con sus persianas bajas.

“Nos llamó el gerente. Estaba destrozado y nos dijo que la empresa había optado por no abrir. Fue algo totalmente sorpresivo, porque días atrás nos habían prometido continuar en otro local, acá en Río Cuarto. Pero parece que la empresa tiene otra perspectiva y que se olvidó de nosotros”, precisó Fernández, quien ofició como vocero del grupo de los trabajadores.

Buscan cobrar lo que les deben

Frente a la noticia del cierre, los empleados de Garbarino intentan resolver su desvinculación de la firma y cobrar los conceptos que les corresponden.

Hasta ayer, no sabían qué iba a pasar con los sueldos adeudados. “No sabemos si vamos a cobrar cero pesos, si vamos a cobrar el 75 o el 100 por ciento. Ni hablar de una indemnización, que por el momento no es nada certera. Somos 14 personas, 14 trabajadores y, con nosotros, nuestras familias”, dijo Facundo.

En el marco de la búsqueda de alternativas para reclamar los conceptos que les corresponden a los trabajadores, los empleados se reunieron ayer con Miguel Ángel Riera, el secretario gremial de Agec, para avanzar en acciones formales en este sentido.

Los trabajadores mencionaron que el titular del gremio, José Luis Oberto, se encuentra en Buenos Aires y también allí plantearía el tema.

“Luchar por lo que corresponde”

¿Qué alternativas buscan ahora, tras el cierre que les comunicó la empresa?

Debido a que la empresa ha optado por no abrir sus puertas, y ha sido terminante en este sentido, nosotros también vamos a ser terminantes con nuestra actitud respecto a esto. Vamos a luchar por lo que corresponde y buscamos que la salida sea justa. Después, tendremos que ir a buscar trabajo. No tenemos un plan B, porque esto nos tomó por sorpresa, sobre todo porque nuestras familias dependían de este ingreso de dinero. Además de esto, solamente podemos decir que recibimos promesas que nos tuvieron en vilo por quince o veinte días.

Hasta ayer a la mañana estuvimos con nuestros compañeros para presionar y que nos dieran una definición, porque todo parecía muy lejano y porque la empresa se mantiene en silencio. Gracias a esto y a la presión del gremio, pudimos lograr al menos que nos dieran la respuesta final de que nos quedamos sin trabajo.

¿El problema de Garbarino es en Río Cuarto o también se dio en otras ciudades?

No. Sabemos que es generalizado. Tenemos noticias de que muchas sucursales han pasado por la misma situación. Incluso con las mismas mentiras que acá.

“Bajar la persiana fue un momento muy triste”

Momentos de dolor y de drama se vivieron ayer cuando los trabajadores de Garbarino empezaron a recorrer el camino de los reclamos legales, luego de que les confirmaran el cierre de la sucursal.

“Yo tengo once años de trabajo, pero hay compañeros que están desde el minuto uno. A mí me tocó trabajar el último día con Javier Beviaqua, que fue el empleado que abrió el local y que fue el último en bajar la persiana. Fue un momento muy triste. Muchos de nosotros vimos crecer a nuestros hijos ahí en el local. De hecho, yo fui papá hace 15 días y para nosotros esto es desolador. Sobre todo, al ver que la empresa nos soltó la mano, en un momento difícil como el que pasamos por la pandemia”, dijo Facundo Fernández.