Se formó el foro de genética bovina
Las asociaciones de las distintas razas bovinas de Argentina en conjunto con otras entidades vinculadas a la ganadería lanzaron esta semana el Foro de Genética Bovina, con al menos tres objetivos centrales:
– Lograr la Apertura de Nuevos Mercados Externos para reproductores en pié, semen y embriones.
– Trabajar en pos de la transparencia del mercado interno, donde todos los actores cumplan con las reglas sanitarias e impositivas que la legislación impone. La producción y comercialización de genética en el mercado interno debe cumplir con las normativas vigentes.
– Importación de material genético: reproductores en pié, semen y embriones, en defensa de la importación de la mejor genética disponible en la actualidad en el mundo, que esté adecuada a los sistemas de producción y las necesidades de nuestro país.
Desde el Foro explicaron que inicialmente, se plantea la necesidad de un trabajo conjunto entre el sector privado con el sector público, “de manera de lograr un canal de comunicación adecuado para el logro de los objetivos planteados, es por ello que se establece a través del Foro este canal con la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos y el Senasa. Nuestras carnes y la calidad reconocida de nuestros productos lácteos, más allá de la correcta tecnificación de los procesos industriales, tienen un lógico origen: la genética”, remarcaron.
El negocio ganadero requiere cada día más eficiencia. Todas las variables de impacto productivo y económico se ven exigidas al máximo en pos de este objetivo. “Es allí donde surge la potencia de la genética, logrando subir el techo de la productividad. Generando un valor agregado al negocio. Para ello es fundamental que el productor acceda a una genética evaluada, que le ofrezca previsibilidad en los resultados, asegurándole llegar al destino elegido”, indicaron.
Capacitaciones
En esa línea, el Foro viene realizando ya jornadas de capacitación y actualización, con participación del sector público. Allí, especialistas en genética y en reproducción evalúan distintas herramientas disponibles en la actualidad para lograr mayor precisión en la evaluación genética, como es el caso de los DEP’s enriquecidos por la genómica.
“Los DEP’s enriquecidos ofrecen mayor precisión en la evaluación de animales jóvenes, maximizan el progreso genético y reducen el costo de la pruebas de progenie”, aseveró el Horacio Guitou, especialista asesor de la Asociación de Angus. Asimismo resaltó que logran mayor impacto en características de baja heredabilidad y difíciles de medir.
Una de las características más importantes relacionadas con la eficiencia de producción de carne es la conversión de alimento en kilogramos de producto. Esto es así debido al peso que tiene la alimentación en los costos de producción. En este sentido, el avance de la electrónica, el desarrollo de comederos automáticos y el desarrollo de la genómica, generaron la posibilidad de evaluar el “consumo residual”, una medida de la eficiencia alimenticia que es independiente del nivel de producción y del tamaño.
“El consumo residual es estimado como la diferencia entre el consumo observado y el esperado para un aumento de peso vivo y un peso metabólico dados”, explicó Daniel Musi, profesor de Veterinaria de la UBA y asesor de la Sociedad Rural Argentina. Los animales con un menor Consumo Residual (RFI) son considerados más eficientes que aquellos con un alto RFI. Este rasgo es de moderada heredabilidad (0,25-0,35), lo que posibilita selección genética.
Otro aspecto bajo análisis es el impacto que el mejoramiento genético puede tener sobre una característica de enorme importancia, como es la fertilidad. Para eso el Foro invitó en su última reunión a participar en el debate a un especialista en la temática de origen australiano, David Johnston, investigador de la Universidad de New England. Su participación fue virtual y respondió diversas consultas. Resaltó que una variable muy importante, sobre la que es posible seleccionar es “días al parto” (DAP), es decir la cantidad de días que transcurren desde que comienza el servicio natural hasta el día de nacimiento del ternero. Es una manera de ponderar el intervalo entre el inicio del servicio y la concepción. “Aquellos criadores que seleccionaron por DAP durante varios años tuvieron un progreso genético significativo en fertilidad, a pesar de la baja heredabilidad del rasgo”, afirmó Johnston. Asimismo, señaló que para seleccionar en forma precoz por fertilidad en las vaquillonas, la edad a la pubertad y el intervalo entre el primer parto y el celo subsecuente son características muy importantes, correlacionadas con la fertilidad a lo largo de toda la vida”.