Lleva registros de lluvias de más de 50 años: asegura que el 2022 fue el año más seco
Jorge Adamo, productor agropecuario de General Deheza, lleva escrito en papel los registros pluviométricos registrados en la zona desde los años ‘70. Y asegura que el 2022 fue el año de mayor sequía, mientras que el más lluvioso se registró en 1999.
Su interés por llevar estos datos surgió por su propia actividad y luego se convirtió en una afición. Así con un pluviómetro ubicado en su propiedad comenzó a llevar los datos a partir de los años ‘70. Pero pudo recuperar datos de los 20 años anteriores, que le aportó otro vecino de la zona.
“Por muchos años viví en el campo y luego me vine a la ciudad. Y sigo tomando los registros”, contó a Puntal.
Adamo señaló que es productor agropecuario y la situación meteorológica, en particular las lluvias, son un dato esencial a la hora de planificar siembras, cosechas y manejo de los suelos.
Y resalta que desde el año ‘50 a la fecha fue el 2022 el menos lluvioso, con 445 milímetros. “No hubo nunca un milimetraje tan bajo como el del año pasado en nuestra zona. Fue el más seco”, detalló.
A este dato suma que la reducción de las precipitaciones se profundizó en los cuatro años. Y comparando las cifras resalta que entre 2021 y 2022 hay una diferencia de 300 milímetros menos.
El clima, un factor central
Su propiedad está ubicada a unos 12 kilómetros al noroeste de General Deheza y a 12 kilómetros al norte de General Cabrera. En su campo cultiva particularmente soja, maíz y maní.
“Además de ser más que importante tener ese dato, siempre me gustó ir anotando las lluvias que se iban a registrando. Empecé a hacerlo por el año ‘70. De todos los meses iba anotando qué días llovía y cuántos milímetros. Y en una oportunidad conversando con un compañero de acá de la ciudad, me dice que él tenía registros del año ‘50 en adelante. Así que me agendé esos años que me faltaban, esos 20 años para atrás y desde 1970 y hasta hoy son mis propios datos”, especificó Adamo.
En papel lleva cada uno de los registros y a fin de año saca el porcentaje final de lo llovido en ese período.
Este panorama climatológico impacta directamente en la actividad productiva.
Pero asume no tener conocimientos meteorológicos o conocer científicamente las razones de esa situación.
El cambio climático es hoy un tema de debate permanente y de análisis tanto científicos como de organizaciones ambientalistas.
“En mi caso, reitero, lo hago porque siempre me gustó llevar un registro y saber sobre el promedio anual y tener una idea simplemente que a su vez es de ayuda para mi actividad”, reiteró Adamo.
1999, el año más llovedor
Una gran cantidad de hojas que son parte de su archivo personal registra año a año las precipitaciones.
“Hay años que ha llovido mucho como en 1999 que se registraron 1132 milímetros”, detalla.
El promedio de precipitaciones históricas para esta zona es de 760 milímetros, y según Adamo hubo años de 500 milímetros, pero mayor escasez de lluvias ocurrió el año recientemente finalizado.
Y vuelve a remarcar Adamo que los registros que lleva son a modo personal, que aún hoy viviendo en la ciudad de General Deheza posee un pluviómetro para seguir sumando datos.
Al momento de dar su visión como productor sobre la situación climatológica en la zona detalló: “Sabíamos que si no teníamos una buena cantidad de lluvias (en 2022) se iba a complicar más que en 2021, porque ya venía escaso. Y así estamos, complicados”.
Comparando los registros de 2021 y 2022 subraya que hay una diferencia de 300 milímetros menos. “En un año se redujo mucho la cantidad de lluvia. Dicen que es el fenómeno de la Niña, pero realmente nos complica. Nosotros como productores trabajamos cuidando la tierra y aprovechando al máximo el agua que cae”, expuso.
Las precipitaciones del fin de semana apenas lograron humedecer los suelos en el núcleo productivo más importante de soja, maní y maíz de la mencionada zona.