En el gobierno municipal están convencidos de que la nueva modalidad de cuarentena que se pondrá en marcha después del 10 de mayo pondrá más el acento en la responsabilidad personal, en el cuidado que cada uno haga de sí mismo y de los otros. Sin embargo, eso no implicará una desaparición de los controles del Estado; al contrario, deberían multiplicarse.
Primero, porque si se permite la apertura, por ejemplo, de los comercios, no será de manera indiscriminada, sino con ciertas condiciones. Y los inspectores del Estado solicitarán algún tipo de constatación del cumplimiento de esos protocolos.
Pero, fundamentalmente, porque en el Palacio creen que no podrá extenderse indefinidamente la imposibilidad de moverse entre pueblos y ciudades de una provincia o entre una provincia y otra. Ese será el principal desafío para la próxima etapa de la cuarentena: cómo resguardar a Río Cuarto, que desde el 10 de abril no registra nuevos casos, para evitar que el coronavirus, que pudo contenerse puertas adentro, ingrese desde afuera.
Programa en marcha
Guillermo Natali, secretario de Prevención y Control, detalló ayer que se viene trabajando en un programa desde hace varios días. “Los expertos médicos han definido que la importancia de acá para adelante va a radicar en hacer todo lo posible para evitar el ingreso del virus desde afuera”, manifestó el funcionario.
Con ese criterio principal, se han detectado dos grandes focos que podrían derivar en un ingreso del virus a la ciudad.
Por un lado, se hará todavía más hincapié en el seguimiento de los repatriados que todos los días llegan a Río Cuarto desde algún lugar del mundo. “Ese sector está controlado desde lo sanitario porque están los protocolos llevándose a cabo para que no ingrese alguien con el virus”, precisó Natali en declaraciones al programa Mensaje Directo que se emite por Somos Río Cuarto y Quatro TV.
Un segundo foco, tal vez el más complicado de manejar, lo representan los accesos por tierra a la ciudad. Es que cuando comiencen a llegar transportes desde otros sectores de la provincia o del país, el virus puede introducirse por esa vía a la ciudad. Desde el Municipio señalan que redoblarán los controles existentes.
“Los controles se vienen haciendo desde el primer día de la cuarentena y están en manos de Gendarmería, la Policía Caminera o la Policía de la Provincia. Es probable que deba reforzarse ese tipo de operativos y, por qué no, analizar si debe reducirse la cantidad de ingresos por vía terrestre a la ciudad”, declaró el secretario de Prevención y Control.
Otro desafío para la Municipalidad, si es que se aprueba la declaración de zona blanca y se amplía considerablemente la cantidad de actividades que pueden retomarse con protocolos específicos de control. ¿Van a estar en condiciones los organismos de control municipal de cubrir esa cantidad y diversidad de operativos que deberían ponerse en marcha?
“Estamos en una situación absolutamente extraordinaria y tan inédita que no se ha visto en la historia moderna. Obviamente, en esas condiciones, no hay estructura de control armada que alcance para todo lo que hace falta. A medida que pasen los días y las situaciones se vayan modificando, vamos a tener que apelar más que nunca a la responsabilidad de la gente. Por supuesto que vamos a seguir con los controles, pero vamos a tener que apelar mucho más a la conciencia de la gente y las ganas de cuidarse entre todos, de la responsabilidad por cuidarse uno mismo y proteger también a los otros. Y entendemos que, así como la mayoría hizo un gran esfuerzo para sostener la cuarentena, también la gente ha comprendido la importancia de acatar las medidas y tomar resguardos sanitarios para evitar inconvenientes mayores. Entedemos que la gente va a tener los cuidados necesarios, así como los ha tenido en su casa”, manifestó el secretario Natali.
El funcionario aseguró además que la gran mayoría de los riocuartenses está cumpliendo con la obligación de utilizar barbijo en la vía pública.
“Diría que estamos en un 80 por ciento de cumplimiento. Tanto en la vía pública como dentro de los vehículos, la gente cumple mayoritariamente”, declaró Natali.
El secretario de Control agregó que en la primera etapa se está apostando por la concientización de la gente; es decir, se está notificando que desde el sábado pasado es obligatorio usar barbijo y se está advirtiendo a la sociedad que podría recibir sanciones que arrancan en 2.200 pesos y pueden superar los 66.000.
Los concejales de Río Cuarto, Holmberg y Las Higueras aprobaron la ordenanza el jueves pasado y desde el sábado la disposición comenzó a regir.

