Un evento de alcance nacional para hablar de buenas prácticas
El ingeniero agrónomo Gerardo Andreo es el presidente de la Mesa de Buenas Prácticas Agropecuarias (BPA) Río Cuarto y en diálogo con Tranquera Abierta afirmó que siempre persiguieron el objetivo de promover y comunicar las BPA para “tratar de dar vuelta la ecuación de toda esa mala prensa que se genera alrededor del productor agropecuario, porque se hacen cosas muy buenas y no se visualizan”.
El profesional está dejando este lugar para dar paso a Jorgelina Bustos que pronto entrará en funciones como nueva titular de la Mesa que cumplirá este año su décimo primer aniversario. Es una asociación sin fines de lucro con 19 productores y entidades que la conforman. El Gobierno provincial vio en esta iniciativa un disparador para crear el Programa de BPAs con beneficios para los productores que dieran cuenta de actividades sustentables de producción.
El evento
El 6 y 7 de julio se realizará de manera virtual la Segunda Jornada Nacional de la Mesa de BPA Río Cuarto con disertantes como Juan Cruz Molina, Director de INTA Centro Regional Córdoba; Fernando Vilella, Director del Programa de Bioeconomía de la Facultad de Agronomía de la UBA; Francisco Iguerabide, Director General de Desarrollo Agropecuario Sostenible del Ministerio de Agricultura provincial; el empresario agropecuario Mario Aguilar Benítez del establecimiento Las Chilcas, entre otros.
Las charlas que se promocionan circulan alrededor de temas como: BPA en las instituciones, bioeconomía, responsabilidad empresarial con trabajadores, bioenergía, alternativas de producción, uso de fitosanitarios, tecnología, interacción urbano-rural, gestión ambiental, comunicación y BPA en los sistemas agropecuarios.
Comunicar y promover
“Necesitamos comunicar que el productor cuida el ambiente y que lleva adelante un trabajo sustentable a lo largo del tiempo. No estamos acostumbrados a comunicar, no somos comunicadores, trabajamos con algo mucho más duro, trabajamos en nuestra empresa, en nuestra producción, muy abocados a eso y no miramos mucho hacia afuera, no nos relacionamos, no nos integramos, y todo eso va en desmedro de la imagen que la sociedad tiene del campo. Si no empezamos a modificar ese preconcepto que la sociedad tiene de los productores agropecuarios se nos va a quitar la licencia social para producir”, alerta Andreo y coincide con muchas otras manifestaciones que los propios dirigentes del sector realizan a la hora de una autocrítica especialmente comunicacional.
¿Las BPA van desde acciones muy sencillas a ejemplos de economía circular?
Tiene muchas aristas, yo siempre trato de llevar a la persona a las buenas practicas hogareñas. Si vos en tu casa cerras la canilla para ahorrar agua, o apagas las luces innecesarias, o llevas el aire acondicionado a 24 grados o menos para no gastar tanta electricidad, todas esas cosas son BPA hogareñas. Ser eficientes con tus insumos o tus recursos para no derrocharlos. Entonces a fin de mes vas a cuidar tu economía. En la agricultura y en las producciones pecuarias pasa exactamente lo mismo, hay que ser eficiente, hay que medir, hay que conocer cómo es el sistema para mejorarlo y perfeccionarlo; y es así como se preserva ese sistema para que permanezca a lo largo del tiempo y a lo largo de las generaciones.
¿Caso contrario?
Si producimos de manera desmedida, sin una visión de sustentabilidad en el largo plazo, todo se viene a ‘pique’ y nuestros hijos no van a tener este mismo suelo y estos mismos recursos para poder aprovecharlos. Las buenas prácticas agropecuarias van de la mano de cuidar los recursos naturales para que sean sustentables en el tiempo y poder producir mejor o igual con un horizonte infinito.
¿La tecnología está al alcance de todos o requiere de inversiones mucho más importantes?
La tecnología muchas veces no está en el común de los productores. Son herramientas para ser más eficientes. La agricultura de precisión nos lleva a medir muchas cosas y a realizar un aprovechamiento de los recursos que disminuyen las posibilidades de contaminación, si hubiese, o de hacer un uso excesivo de nutrientes. Se trata de medir, generar datos y tomar decisiones alrededor de esos datos.
¿Cómo ve la participación de las nuevas generaciones en este proceso?
Hay un recambio generacional muy importante, eso va de la mano de que son personas que nacieron con un teléfono en la mano y por lo tanto no les cuesta incorporar este tipo de tecnologías, les es mucho más sencillo. Ese recambio se da en el agro con productores que van dejando a sus hijos en el sistema.