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Luján: “El Municipio debía formar un cuerpo de inspectores; no lo hizo”

El titular del Pami indicó que insistirá con la banca del ciudadano pero para después de las elecciones. Señaló que hay 90 residencias y 12 son legales. Criticó que se firman convenios pero no se concretan
 
Gonzalo Luján, titular del Pami Río Cuarto, recibió una andanada de críticas del gobierno municipal y del peronismo por su avanzada contra las residencias ilegales para adultos mayores y por su proyecto para declarar la emergencia geriátrica. Lo acusaron de tener intencionalidad política y de buscar desgastar al Ejecutivo a un mes de las elecciones legislativas.

En una entrevista con PUNTAL, Luján indicó que volverá a pedir la banca del ciudadano en el Concejo pero en una fecha posterior a las elecciones. “La intención es resolver el problema. Nada más”, dijo.

Y agregó que del protocolo que se firmó hace un año para ejercer un control conjunto entre la Provincia y el Municipio, con el Pami colaborando, se concretó muy poco. “El Municipio tenía que formar un cuerpo de inspectores; no lo hizo”, señaló.

- Esta semana, ante el pedido de que se declarara la emergencia geriátrica, el oficialismo se negó. Tampoco aceptó darle a usted la banca del ciudadano. Hubo incluso una salida en bloque del peronismo, que lo acusó de haber iniciado una operación política.

- No hago valoraciones de lo que dicen. Sigo haciendo lo que creo que hay que hacer. No hay otro camino. Pedimos la banca no para acusar a nadie sino porque creemos que la solución la tienen los poderes ejecutivos provincial y municipal y también los legislativos. No decimos que hay que declarar la emergencia para que salga en la tapa de un diario o para que alguien se ponga colorado. Hay que declarar la emergencia porque el problema existe y la solución no es ir a cerrarlos a todos sino que los Estados, entre todos, ayudemos a que cada geriátrico pueda ir legalizándose aunque sea en parte. Además, el objetivo es que se pongan en marcha dispositivos para que algunas cosas las podamos resolver de manera ejecutiva. Por ejemplo, el control médico de estos lugares. Si un establecimiento no tiene un médico, entonces se lo tendrá que dar el Estado para que lo tenga hasta que pueda reacomodarse; si no tienen nutricionista, la verdad que cualquier nutricionista de la Provincia o la Municipalidad puede hacerles el plan nutricional a todos los que no la tengan y controlarlo. Pedimos la banca del ciudadano porque la Municipalidad tiene que emitir nuevas ordenanzas, porque las que tiene no dicen nada o lo que dicen no es correcto. La pedimos porque queremos proponer que en esta ciudad haya un registro de personas geriatrizadas El Estado no puede no saber dónde están sus ciudadanos. Si cada uno que tenga que geriatrizar a un familiar primero pasa por el Estado municipal y le cuenta quién es, a dónde lo va a llevar, quién es el familiar responsable y quién es el responsable en el geriátrico que lo va a recibir, el Estado va a saber todo de ese ciudadano, inclusive va a poder llevarle campañas de prevención, vacunarlo contra la gripe A, porque vamos a saber dónde está. Con lo cual es importante que ese registro exista. Tenemos registro de un montón de cosas menos de dónde están nuestros abuelos. Esa era la idea: íbamos a proponer cosas. Creo que incurrieron en un error de interpretación. No voy a hacer una valoración más que esa. Ahora vamos a seguir trabajando como lo venimos haciendo y vamos a pedir que nos den la banca del ciudadano después de las elecciones de octubre. Tenemos que darle la solución al problema; si no se la encontramos para qué nos sentamos en los lugares en los que estamos. Si tienen algún temor, que nos den la banca el primer jueves después del 22 de octubre. No tengo ningún inconveniente. Con la tranquilidad de que nuestro equipo va a seguir trabajando como lo venimos haciendo todos los días porque no estamos dispuestos a hacer lo que hicieron los que estuvieron antes en mi lugar, que fue mirar para el otro lado.

- El oficialismo respondió que el problema del Pami es que no sabe dónde tiene a sus afiliados.

- Es que el problema es más grave. No se trata si tiene tal o cual obra social; lo que tenemos que saber es dónde están nuestros adultos mayores, que son ciudadanos de Río Cuarto. Ya cuando uno empieza a ponerle caracterizaciones a una persona la despersonaliza. Obviamente que la enorme mayoría de los adultos mayores tienen Pami pero es un problema social que tiene que ver con el adulto mayor. Cuando vamos a un operativo, si una persona está mal y tiene Apross, no dejo de subirlo a ambulancia porque tenga Apross. Vamos y nos hacemos cargo como corresponde porque somos seres humanos; entonces no me interesa si tienen Pami, Apross o no tienen nada. La responsabilidad es del Estado porque hay un ciudadano de por medio a quien se le están vulnerando sus derechos. Entonces tienen que intervenir el Legislativo municipal y el provincial, los ejecutivos también; las áreas de salud, las áreas sociales y también las de derechos humanos. A todos nos preocupan los derechos humanos pero todos tenemos que saber que alrededor de 10 cuadras de donde vivimos hay un geriátrico ilegal.

- Se reunió con la Provincia, con concejales. ¿Se encontró con voluntad de resolver el problema de parte de los Estados?

- Y... hace un año que estamos en reuniones. Y viendo estrategias y siempre hemos planteado que si cuatro o cinco puntos se ponen en marcha, el problema se resuelve. Hace falta la voluntad política de encarar la situación. Ninguno lo va a poder resolver solo; ni la Municipalidad, ni la Provincia ni las obras sociales. Lo tenemos que resolver entre todos, como muchos problemas.

- Llama la atención que hace más de un año se prometió un relevamiento y ahora se vuelve a decir que se va a hacer un relevamiento. Siempre está a punto de arrancar.

- El relevamiento no resuelve. Lo que va a dar es entender la situación, es un diagnóstico que permite tomar acciones cuando uno ve cosas que no están funcionando pero nada más que eso. No discuto la cantidad de geriátricos, aunque nosotros sí sabemos de mínima cuántos hay. Sabemos que hay al menos 90, entre habilitados y no habilitados, de los cuales solamente hay 12 habilitados. Pero no se trata de ver quién gana y quién da el número más grande, aunque existiese un geriátrico ilegal sería un problema. Bueno, hay muchos.

- Y en muchos no se sabe en qué condiciones está la gente o, directamente, en pésimas condiciones.

- Tal cual. Están en condiciones pésimas. Algunos geriátricos evidentemente hay que clausurarlos de plano. A otros no, a otros hay que ayudarlos porque los requisitos que no cumplen son mínimos o son requisitos que no deberían existir en la ley provincial de geriátricos. Hay un impulso a firmar convenios, a hacer protocolos y diagnósticos y eso nos lleva mucho tiempo, mucha burocracia para hacer cosas que tienen que ser inmediatas. Por eso también pedíamos declarar la emergencia: porque te permite ser hiperactivo frente a un problema grave. Nadie debería ponerse colorado por declarar una emergencia. Puede pasar por cualquier cosa como sociedad. Acá, evidentemente, hay un proceso de ilegalidad de muchos años y una falta de controles de muchos años que nos puso en la situación en la que estamos. Bueno, hay que resolverlo. No hay otro camino.

- Pero la discusión se está dando en un terreno en el que se echan culpas pero las soluciones de fondo no aparecen. Al menos no se ven.

- El juego de echarse la culpa es la mejor expresión de la impotencia, de no saber o no querer. Si un organismo público como Pami propone sentarse con los legisladores a plantear soluciones, no le encuentro el problema. Además, una ciudad con problema de ilegalidad en la geriatría no es un problema de poco tiempo sino de muchos años de no mirar la situación. Ahora aparece por todos lados. La cantidad es enorme. Hace un año que venimos planteando soluciones, participando de los operativos, recibiendo denuncias. Pero si no hay un corte por una política pública coordinada, el problema no va a solucionarse jamás sino que va a tender a agravarse.

- Desde que se firmó el convenio de hace un año ¿qué pasos concretos se dieron?

- Todo empezó el 16 de septiembre del año pasado con un geriátrico que descubrimos nosotros, que funcionaban una pizzería y un geriátrico en un mismo lugar. Ahí se dio la primera reunión con los gobiernos. Tres días después, el 19, la Municipalidad firma un convenio con la Provincia, que aparecía como LA solución. La Municipalidad iba a colaborar con el control y la fiscalización de estos lugares. El artículo 55 del decreto que reglamenta la ley de geriatría dice que en el interior el Rugepresa puede ceder la fiscalización o el control o compartirla con el hospital regional o con las municipalidades que suscriban convenios. Río Cuarto suscribió un convenio hace un año cuando apareció el primer episodio de calle Liniers. Ese convenio existe, está firmado, lo firmaron el ministro de Salud y el intendente pero no se avanzó a partir de las aspiraciones que tenía ese convenio. Debería haber un cuerpo de inspectores municipal, un cuerpo de inspectores provinciales. Obviamente Pami siempre va a estar colaborando y participando. Debería estar el Apross también.

- ¿Y qué hay de todo eso?

- Lo que hay es un equipo muy reducido de Rugepresa, que tiene una oficina en el Hospital y el equipo de Pami, que fuimos a una innumerable cantidad de lugares todas las semanas a hacer relevamientos, rescatar personas, clausurar, reubicar. Pero como todo fenómeno la realidad te gana, te supera porque no hay un corte. Y el corte se da discutiendo nuevas leyes. Por eso es importante que intervengan los legislativos y se dé  una actitud muy férrea de los ejecutivos de controlar y supervisar y habilitar de otra manera. No hay muchas alternativas.

- El cuerpo de inspectores que tenía que haber del Municipio existe?

- No.

- Ferrario, secretario de Salud, dijo que el Municipio concretó muchas acciones, que llamó a un reempadronamiento y que hubo operativos constantes que compartía con el Pami y que la actitud que usted está teniendo implicó romper el trabajo conjunto.

- La verdad es que la Municipalidad sí estaba al tanto de todo porque me encargué personalmente de contarles cada paso que se iba dando. En algún momento hubo un médico de la Municipalidad que participó en algunas de las inspecciones. Por lo general siempre estuvo presente una licenciada del  Rugepresa y el equipo de Pami. Solamente. Y hay que hacerlo. Nosotros no podemos irnos a dormir tranquilos si tenemos una denuncia de que está pasando algo malo en algún lugar. Eso no tiene horario. Nos ha tocado cualquier día y a cualquier hora. Son emergencias y hay que estar.
Marcos Jure

mjure@puntal.com.ar