Multitudinario lanzamiento: comenzó el camino de Gill hacia la reelección
El jefe comunal de los villamarienses contó con la compañía de su equipo de trabajo, intendentes provinciales y organizaciones barriales, gremiales y estudiantiles. Horas antes del inicio, hubo acuerdo con Eduardo Accastello
Si se compara al Martín Gill de hace una semana con el de ayer, se notarán las diferencias. Otro fue el temple que mostró el actual jefe comunal en su acto de lanzamiento buscando la reelección para el período 2019-2023.
Todas las variables existentes pueden explicarse con un hecho crucial: Gill llegó al salón del club Ameghino (San Juan al 1600) aproximadamente a las 20.30 horas con la tranquilidad de haber consensuado nada más y nada menos que con el exintendente de Villa María, Eduardo Accastello.
En un discurso que duró poco más de 35 minutos, Gill le habló a los villamariense. Se dirigió quienes estaban en el gimnasio (que lució colmado) y a los que no, a las banderías políticas afines al justicialismo, y a aquellas que defienden otras ideologías partidarias.
Resta “un mes y días” para el acto cívico en Villa María. Ayer, quien actualmente ocupa el Sillón de Viñas se mostró confiado (ahora que subsanó las rispideces al interior del PJ).
Inició el tramo electoral final en la ciudad y Martín Gill ya está posicionado en uno de los andariveles. En la carrera por la intendencia, desde el gillismo saben que el camino será menos empantanado ahora que se acordó con el accastellismo.
¿Quiénes acompañaron?
El intendente se dirigió a los presentes durante más de media hora ¿Pero quiénes estuvieron? Un hecho que no pasó por alto fue la presencia del accastellismo. Ocupaban la primera fila Eduardo Accastello y su mujer, la edil, Verónica Navarro. También allí pegado estaba el legislador provincial José Escamilla.
Brindaron su apoyo también varios intendentes de la Provincia: Juan Manuel Llamosas (Río Cuarto), Facundo Torres Lima (Alta Gracia), Natalio Graglia (Villa Nueva), Esteban Avilés (Carlos Paz), Alberto Martino (Río Tercero), Alberto Escudero (Las Higueras), Cristian Ghiano (Arroyo Algodón), Fabio Guaschino (La Carlota), Iván Galfré (Carnerillo), Mauricio Pajón (Ausonia), Gabriela Nicolino (La Playosa), Gustavo Menéndez (Merlo), Omar Tavella (Alto Alegre) y Ángel Bebilaqua (Noetinger).
Representantes de los gremios locales no faltaron a la cita. Marcelo Salas de la Unión Trabajadores de Entidades Deportivas y Civiles (Utedyc), Fernando Mercado de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), Diego Bencivenga de Luz y Fuerza, y Eugenio Salvatori del Sindicato de Camioneros fueron parte del acto.
Martín Gill creció políticamente dentro del ámbito académico y precisamente ese sector no faltó. Ocuparon sus respectivos asientos el rector de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), Luis Negretti, como también la máxima autoridad de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), Pablo Rosso. Carlos Domínguez, primer rector de la UNVM, fue otro de los que llegó hasta el salón de calle San Juan para seguir las alternativas del discurso.
Las organizaciones comunitarias le otorgaron el color a la jornada. Banderas alusivas a los barrios San Martín, Los Olmos, Roque Saenz Peña, San Nicolás y La Calera colgaban desde las tribunas del club Ameghino.
Llamó la atención la presencia de la representante del Tribunal de Cuentas, identificada con el PRO, Patricia Gómez. Al mismo tiempo, Eduardo Fernández, dirigente kirchnerista no se ausentó.
El discurso
No hubo escenario y tampoco tarima. Hubo tan sólo un orador (Martín Gill) y el público que acompañó. La puesta fue similar al escenario montado en varias oportunidades por Mauricio Macri, a modo 360°. Una persona al medio y los oyentes a su alrededor. En este caso, uno de los lados (detrás de la pantalla) estaba inhabilitado para el público.
“Ha sido esta una fuerza política que en los últimos años, con vientos de frente y vientos de cola, siempre ha pensado en el progreso y en la transformación de la ciudad”, se escuchó en algunos refranes de su discurso. “No vinimos a la política y a la gestión a buscar comodidades. Vinimos para meternos en el territorio, para transformar la vida de la gente, para transformar nuestra ciudad y para darnos oportunidades”, amplió. “Vinimos para impulsar el desarrollo. Vienen tiempos de enormes oportunidades para nuestra ciudad”, cerró Gill, que busca la reelección.
Maximiliano Gilla. Redacción Puntal Villa María
Todas las variables existentes pueden explicarse con un hecho crucial: Gill llegó al salón del club Ameghino (San Juan al 1600) aproximadamente a las 20.30 horas con la tranquilidad de haber consensuado nada más y nada menos que con el exintendente de Villa María, Eduardo Accastello.
Resta “un mes y días” para el acto cívico en Villa María. Ayer, quien actualmente ocupa el Sillón de Viñas se mostró confiado (ahora que subsanó las rispideces al interior del PJ).
Inició el tramo electoral final en la ciudad y Martín Gill ya está posicionado en uno de los andariveles. En la carrera por la intendencia, desde el gillismo saben que el camino será menos empantanado ahora que se acordó con el accastellismo.
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¿Quiénes acompañaron?
El intendente se dirigió a los presentes durante más de media hora ¿Pero quiénes estuvieron? Un hecho que no pasó por alto fue la presencia del accastellismo. Ocupaban la primera fila Eduardo Accastello y su mujer, la edil, Verónica Navarro. También allí pegado estaba el legislador provincial José Escamilla.
Brindaron su apoyo también varios intendentes de la Provincia: Juan Manuel Llamosas (Río Cuarto), Facundo Torres Lima (Alta Gracia), Natalio Graglia (Villa Nueva), Esteban Avilés (Carlos Paz), Alberto Martino (Río Tercero), Alberto Escudero (Las Higueras), Cristian Ghiano (Arroyo Algodón), Fabio Guaschino (La Carlota), Iván Galfré (Carnerillo), Mauricio Pajón (Ausonia), Gabriela Nicolino (La Playosa), Gustavo Menéndez (Merlo), Omar Tavella (Alto Alegre) y Ángel Bebilaqua (Noetinger).
Representantes de los gremios locales no faltaron a la cita. Marcelo Salas de la Unión Trabajadores de Entidades Deportivas y Civiles (Utedyc), Fernando Mercado de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), Diego Bencivenga de Luz y Fuerza, y Eugenio Salvatori del Sindicato de Camioneros fueron parte del acto.
Martín Gill creció políticamente dentro del ámbito académico y precisamente ese sector no faltó. Ocuparon sus respectivos asientos el rector de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), Luis Negretti, como también la máxima autoridad de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), Pablo Rosso. Carlos Domínguez, primer rector de la UNVM, fue otro de los que llegó hasta el salón de calle San Juan para seguir las alternativas del discurso.
Las organizaciones comunitarias le otorgaron el color a la jornada. Banderas alusivas a los barrios San Martín, Los Olmos, Roque Saenz Peña, San Nicolás y La Calera colgaban desde las tribunas del club Ameghino.
Llamó la atención la presencia de la representante del Tribunal de Cuentas, identificada con el PRO, Patricia Gómez. Al mismo tiempo, Eduardo Fernández, dirigente kirchnerista no se ausentó.
El discurso
No hubo escenario y tampoco tarima. Hubo tan sólo un orador (Martín Gill) y el público que acompañó. La puesta fue similar al escenario montado en varias oportunidades por Mauricio Macri, a modo 360°. Una persona al medio y los oyentes a su alrededor. En este caso, uno de los lados (detrás de la pantalla) estaba inhabilitado para el público.
“Ha sido esta una fuerza política que en los últimos años, con vientos de frente y vientos de cola, siempre ha pensado en el progreso y en la transformación de la ciudad”, se escuchó en algunos refranes de su discurso. “No vinimos a la política y a la gestión a buscar comodidades. Vinimos para meternos en el territorio, para transformar la vida de la gente, para transformar nuestra ciudad y para darnos oportunidades”, amplió. “Vinimos para impulsar el desarrollo. Vienen tiempos de enormes oportunidades para nuestra ciudad”, cerró Gill, que busca la reelección.
Maximiliano Gilla. Redacción Puntal Villa María