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Giordano: "Con Santilli, el Gobierno puede destrabar reformas pendientes con los gobernadores"

Osvaldo Giordano cree que es urgente avanzar con el debate previsional, tributario y laboral

La salida de Manuel Adorni y la llegada de Diego Santilli en la Jefatura de Gabinete del Gobierno nacional no sólo tiene implicancias políticas, de reordenamiento interno en la Casa Rosada y sus diferentes sectores, sino que es seguido de cerca por actores de la economía, que no descartan que se trate de una buena oportunidad para retomar una agenda que había quedado relegada detrás del fango en el que se empantanó la gestión de Javier Milei desde mediados de marzo.

En esa línea, el presidente del Ieral de la Fundación Mediterránea, Osvaldo Giordano, aseguró a Puntal que la salida de Adorni no sólo le genera alivio y le da oxígeno al Gobierno, sino que “tiene un potencial más grande, sobre todo por el momento en que se da. En el sentido de que el plan económico con sus bemoles, pero en general, está dando resultados como la baja de inflación, acumulación de reservas, se despejan los vencimientos de la deuda, el nivel de actividad económica tiene sus dispersiones, pero deja como saldo probablemente más desafiante el mercado de trabajo. El empleo de calidad no solo no aumenta sino que está cayendo y eso naturalmente llega en el humor de la gente. Entonces, de cara a ese desafío, de cómo sigue esta nueva etapa del programa económico, es cada vez más necesario avanzar en una serie de reformas. Y la enorme mayoría de esas reformas dependen decisivamente o por lo menos parcialmente de la coordinación, el acuerdo o el aval de las provincias.

En ese punto es clave una figura como Santilli, con más gestión política que Adorni...

Claro. Son reformas que no se pueden hacer o le va a costar mucho hacer solo al Gobierno nacional. En cambio si lograra, no el aval unánime pero si un aval mayoritario, un acompañamiento de las provincias empezaría a tomar más color el avance en la agenda.

¿Qué temas son prioritarios discutir con gobernadores hoy?

Por ejemplo, la reforma tributaria es imprescindible, la reforma previsional sería más fácil hacerla si es en coordinación, hasta la misma reforma laboral que ya se hizo, su instrumentación depende por ejemplo de las justicias provinciales, por lo tanto la coordinación con las provincias es clave. Entonces, buena parte del futuro o del éxito del problema económico depende de esa capacidad de sumar a las provincias a esta orientación reformista y en ese sentido hacemos como una segunda lectura de lo que significa Santilli, en el sentido que probablemente sea la persona más idónea para ese desafío, para hacerle un planteo seductor a las provincias para que se sumen a estas reformas. Es un componente extremadamente importante y abre una perspectiva alentadora en relación al futuro del programa económico, porque sin reformas tributaria, previsional, sin terminar de implementar la reforma laboral, no vamos a salir del clima actual, donde el empleo cada vez juega peor y como que el Gobierno se queda sin capacidad de respuesta frente a eso. Es cierto que el empleo formal hace 10 años que está estancado y no se generan empleos de calidad hace 10 años, pero en los dos años del Gobierno de Milei hubo más de 200.000 empleos menos, especialmente en industria, en construcción, incluso en comercio, o hasta en sectores que se están expandiendo. Entonces, priorizar el empleo es clave y no hay tanto magia en esto, son fundamentales las reformas para poder cambiar eso, y que la economía empiece a generar más.

¿Sumar a los gobernadores en la discusión tributaria quiere decir que las propias provincias también tienen que avanzar en cambiar su sistema tributario; Ingresos Brutos por ejemplo?

Por supuesto, en la lista de cosas que hay que hacer aparece primero Ingresos Brutos, por lo que significa, por los problemas que esto genera. Quita competitividad, y sobre todo a los sectores que se quieren dinamizar, que son sectores que generan empleo, valor agregado, los más sofisticados, ahí es donde más pega Ingresos Brutos. Pero naturalmente decirle a las provincias que lo bajen o pretender que a los sopapos lo bajen, va a pasar lo que pasó hasta ahora, que no lo van a bajar. Porque no hay forma que las provincias de manera autónoma puedan bajar un impuesto que es tan importante en sus ingresos. Ahora, si la Nación va con un esquema alternativo es más factible.

¿Por ejemplo?

Nosotros planteamos, por ejemplo, el Súper IVA. Que el IVA absorba Ingresos Brutos, cobremos mejor el IVA y con eso se compensa la pérdida de Ingresos Brutos. No digo que sea simple, pero es viable. De otra manera es chocar contra una pared.

Hubo un intento con Macri...

Exacto. Ahí se acordó una baja y a los meses ya se había suspendido, porque no había forma de financiarlo. Y lo otro, siempre muy complicado, es lo previsional.

¿Qué hay que hacer ahí? Córdoba tiene siempre el tema de la Caja...

Aunque no se vea tan claro, yo creo que es algo parecido al tema de los impuestos. Una cosa es decirle a un gobernador que arregle solo este problema y ahí lo vemos muy difícil; para todo el mundo es difícil, y en la Argentina particularmente. Distinto es si la Nación, junto con las 13 provincias que tienen Caja, dice bueno, vamos juntos a reformar; vamos todos a jugar el partido. No es que hay uno que juega y los otros están criticando desde la tribuna. Nuevamente, no es fácil esto, pero le veo más viabilidad que lo que venimos haciendo hasta ahora que es que cada uno lo arregle como pueda. Intentar hacerlo juntos creo que le da más viabilidad. Además de que técnicamente es lo correcto, porque los sistemas están interconectados. Y, por otro lado, políticamente no es lo mismo una reforma que tenga el impulso de la nación y no digo las 13 provincias, pero la mayoría de las provincias, a una reforma donde una provincia sola o la Nación sola intenta arreglarlo.

¿Además de la figura de Santilli, hay una oportunidad temporal óptima para discutir esto en los próximos 6 meses, antes del clima electoral?

Sin duda. Porque el Gobierno estuvo a los tumbos hasta las elecciones del año pasado, porque perdía por goleada en el Congreso. Después de las elecciones eso cambió y logró avances significativos. Por ejemplo, la reforma laboral, algo inédito en Argentina. Pero después, con lo de Adorni se empezó a empantanar de vuelta y no podían sesionar porque se le bloqueaba todo. Pero creo que ahora eso se despeja y puede entrar un clima parecido al que había a principios de año. Donde estaban en permanente agenda las reformas y el gobierno tenía, sobre todo, capacidad para poder sumar a parte de la oposición a las reformas. Y en eso es clave sumar diputados y senadores. Y sabemos que detrás de eso muchas veces lo decisivo es sumar al gobernador. Entonces, es clave esta capacidad de diálogo que tiene Santilli.